El Gobierno de Suecia dio a conocer este jueves que decidió revocar algunas de las medidas de bioseguridad que, hasta el momento, seguían las personas mayores de 70 años y las que forman parte de otros grupos de riesgo ante el avance de la pandemia de Covid-19.
Suecia Sweeden
© EFE
En la provincia de Upsala, las autoridades debieron adoptar medidas más duras para contener la propagación del virus.
En un encuentro con los medios, la ministra de Salud y Asuntos Sociales, Lena Hallengren, informó que, debido a las restricciones y el aislamiento, esos sectores de la población encaran serias consecuencias físicas y psicológicas, las cuales exceden los riesgos de infección y, a partir de este jueves, se les aconseja seguir las recomendaciones emitidas para el resto de la población.

Entre las recomendaciones que se revocaron, están limitar los contactos físicos, evitar el uso del transporte público y entrar a tiendas u otros lugares frecuentados.

Hallengren enfatizó que, ante esta nueva situación, resulta crucial que cada ciudadano siga las instrucciones del Gobierno y contribuya al cuidado de los adultos mayores y otros grupos de riesgo.

Durante el encuentro, el director general de la Agencia de Salud Pública, Johan Carlson, indicó que la tercera edad ha sido la más afectada por las restricciones y que las consecuencias físicas y mentales han sido significativas.

La reciente decisión se aplicará en todo el país excepto en la provincia de Upsala (centro), donde las autoridades debieron adoptar medidas más duras a causa del incremento de contagios de coronavirus.

Suecia no decretó cuarentenas ni los cierres de la mayoría de negocios y actividades, sino que se inclinó por identificar y aislar a las personas más vulnerables, mientras que los demás han seguido sus vidas con normalidad.


Comentario: Y la cifra de mortalidad se mantiene por los suelos, así que Suecia le enseñó al mundo que los encierros no funcionan en absoluto.



Pese a esta estrategia, ha registrado 108.969 casos positivos y 5.930 muertes. Este dato de mortalidad la ubica en el lugar 17 a nivel mundial.

A inicios de septiembre, el epidemiólogo jefe de la Agencia de Salud Pública sueca, Anders Tegnell, lamentó la cantidad de decesos ocurridos en el país, el 90 por ciento de los cuales corresponden a personas mayores de 70 años y la mitad proceden de asilos.