Al menos en California, el precio del agua fluctuará ahora como lo hace el de otras materias primas como el oro, el petróleo o el trigo, tras su entrada al mercado de futuros de Wall Street.
Depredadores de Wall Street: El Agua empieza a cotizar como commodity ante potencial escasez
© AFP - Martín Bernetti
Un grifo sin agua es fotografiado durante un corte en el suministro en Santiago, el 26 de febrero de 2017.
La Organización de Naciones Unidas estima que 2.000 millones de personas viven en países con graves problemas de acceso al agua. También cree que en los próximos años dos tercios del planeta podrían experimentar escasez del líquido y millones de personas se verían desplazadas.

Estas dos estadísticas explican por sí solas porqué el agua ahora comenzó a ser un commodity: por la escasez mundial que se avecina. California es un estado que ya lo vive, no en vano, el precio del agua se ha duplicado allí en el último año.

El índice Nasdaq Veles California Water Index, bajo la denominación NQH2O, comenzó a cotizar el lunes 7 de diciembre de 2020 en el mercado de futuro de materias primas de la Bolsa de Nueva York.

Este índice, que se alimenta de los precios de los contratos futuros del agua en California, cotizaba el lunes a unos 486,53 dólares por acre-pie, una medida utilizada normalmente en Estados Unidos equivalente a 1.233 metros cúbicos.

La llegada al mercado de materias primas permitirá, según los expertos, una mejor gestión del riesgo futuro vinculado a este bien, al menos en las principales cuencas fluviales de California, aunque este valor podrá ser usado como referente para el resto del mundo.

Un mercado que no requiere entrega física

El mercado de futuros en las bolsas consiste en pactar la compra de un bien en determinada cantidad y fecha y a cierto precio, lo que puede servir para dos cosas: para asegurar su valor y no exponerse a la volatilidad del día a día o para especular.

Estos contratos no requieren entrega física de agua, son puramente financieros y se basan en el precio semanal promediado entre las cinco principales cuencas de California hasta 2022. Quienes tengan los contratos en sus manos, por lo general agentes financieros, pueden venderlos y comprarlos.

Según CME Group, que es el mercado de derivados de Wall Street, los nuevos contratos permitirán una mejor gestión del riesgo asociado a la escasez del agua y realizar una mejor correlación entre oferta y demanda en los mercados. De esta manera, agricultores, fondos o municipios podrán protegerse o especular ante los cambios en el precio.

Por ejemplo, el 40% del agua que se consume actualmente en California se utiliza para regar sus cultivos. Los contratos a futuro permitirían a un productor agrícola planificar con anticipación los costos cambiantes del agua que necesitan para el riego a gran escala. También le permitirían a un usuario final comercial pactar un precio fijo por un periodo determinado y tener un control más preciso sobre sus finanzas.