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Islas de Negros y Panay, en la región central de Filipinas
El continuo movimiento en las placas tectónicas en la fosa de Negros ha causado al menos 344 réplicas al temblor de 6,2 grados en la escala abierta de Richter que sacudió la isla del centro sur de Filipinas el martes pasado. La última de las réplicas, sin daños, se produjo a las 02.49 de hoy (18,49 GMT del 14 de julio), con una magnitud de 4,6 grados Richter.

Sólo dos de las réplicas fueron superiores a los 5 grados y se produjeron también el martes. La mayoría de las réplicas fueron muy débiles y sólo unas 28 pudieron notarse por la población, con magnitudes de entre 1 y 4 grados Richter. Según el Instituto de Vulcanología y Seismología de Filipinas (Phivolcs), aún siguen produciéndose temblores en la región.

El último seísmo de cierta importancia, el de 4,6 grados, se produjo en la madrugada y su epicentro se localizó a 9,70ºN, 122,47ºE, a unos 62 kilómetros al sureste del municipio de Sipalay, en la provincia de Negros Occidental. El hipocentro del temblor de origen tectónico se localizó a 15 kilómetros de profundidad, indicó Phivolcs.

Ese terremoto fue sentido con intensidad III en la escala PEIS en el municipio de Sipalay, mientras que en Hinoba-an, también en la isla de Negros, y en la ciudad de Iloilo, en la isla de Panay, se sintió con intensidad II.

De acuerdo a la PEIS (Escala de Intensidad de Terremotos de Phivolcs), el nivel I, Apenas Perceptible, sólo es sentido en algunas ocasiones, mientras que el nivel II, Ligeramente Sentido, puede ser notado por algunas personas dentro de un edificio.

Los expertos indicaron que no se puede predecir cuando se frenará el movimiento tectónico en la fosa de Negros, ni si se producirá un temblor de importancia en el área a corto plazo.