El volcán de la Cumbre Vieja de La Palma ha vuelto a emitir una enorme nube de humo negro, recuperando el ensordecedor sonido y la emisión de lava tras haber frenado su emisión de piroclastos esta mañana.
Volcán de La Palma en erupción este domingo.
© EFE / Miguel Calero.
Volcán de La Palma en erupción este domingo.
El volcán de La Palma ha vuelto a emitir una enorme nube de humo negro tras frenar la emisión de piroclastos esta misma mañana. El divulgador científico Nahúm Méndez Chazarra apuntaba a la posibilidad de que la Cumbre Vieja de La Palma estuviera "recargándose", ya que se ha registrado "un enjambre sísmico similar al del día anterior a la erupción". Sin embargo, poco después ha vuelto a emitir una nube de humo negro con mayor densidad, recuperando además su particular rugido y retomando la emisión de lava desde el cono principal.

El volcán ha vuelto a recuperar el tono que le ha caracterizado durante los últimos siete días después de que detuviera su actividad eruptiva durante más de una hora. Un hecho que sorprendía después de un fin de semana en el que el volcán se ha mostrado más eruptivo y ha abierto una nueva boca, emitiendo, además, más lava y piroclastos.

Del ruido ensordecedor al que nos tenía acostumbrados, pasaba a guardar silencio y también dejaba de emitir humo y lava. Algo que han aprovechado para grabar con un drone el cráter principal y mostrar su estado en el momento del parón.

Una nueva particularidad se suma hoy a este parón momentáneo en la actividad del volcán. Fuentes de la investigación científica han indicado a laSexta que "hay un enjambre sísmico en la parte sur de la isla, sobre todo en Fuencaliente", un hecho preocupante por la posibilidad de que pueda abrirse una nueva grieta de magma en otro punto de la Cumbre Vieja.

Además, según otros expertos consultados, puede haber otro reservorio o cámara más profunda y que se esté recargando. "Puede que la corteza oceánica contacte con el manto a 13 km y hasta que rompa", explican a la vez que recuerdan que El Hierro pasó igual en La Restinga. Así, lo cierto es que la posibilidad de que el volcán parara por completo su actividad eruptiva era la más remota. Sería algo insólito en un volcán que la erupción durase sólo 20 días.