El Gobierno adelanta el proceso de creación de una sociedad de responsabilidad limitada a la que "se transfieren todos los derechos y obligaciones" de la compañía que hasta ahora ejerció como operadora de Sajalín-2.
Vladimir Putin
© Mikhail Metzel / Sputnik
El presidente de Rusia, Vladímir Putin.
El presidente ruso, Vladímir Putin, firmó este jueves un decreto que determina la transferencia de los activos de la empresa Sakhalin Energy Investment Company a propiedad estatal, lo cual se llevará a cabo junto con el traspaso simultáneo de sus derechos de uso al nuevo operador del proyecto de petróleo y gas Sajalín-2.

Según el documento, el Gobierno del país adelanta el proceso de creación de una sociedad de responsabilidad limitada (SRL) a la que, "sobre la base de este decreto, se transfieren todos los derechos y obligaciones de Sakhalin Energy Investment Company", compañía que hasta ahora ejerció como operadora de Sajalín-2. Al mismo tiempo, se precisa que el Gobierno ruso no formará parte de la SRL ni como fundador ni como participante.

El decreto especifica que la medida responde a "la amenaza de una situación de emergencia de carácter natural y tecnogénico, la amenaza para la vida y la seguridad de las personas, la amenaza para los intereses nacionales y la seguridad de la Federación Rusa", que surgieron como resultado de una violación de las obligaciones por parte de "ciertas personas jurídicas y físicas extranjeras".

Entre tanto, los accionistas del actual operador de Sajalín-2 deben notificar con un mes de antelación a las autoridades rusas sobre su eventual interés en poseer acciones en el nuevo operador, en una proporción equivalente a la actual.

  • Sajalín-2 es un proyecto de petróleo y gas asentado en la isla rusa de Sajalín y en régimen de producción compartida, que era operado por la empresa Sakhalin Energy Investment Company, con sede en Rusia. La participación de control (50 % más una acción) estaba en manos de la compañía energética rusa Gazprom, mientras que 27,5 % pertenecía a la multinacional petrolera y gasífera Shell, y las empresas japonesas Mitsui y Mitsubishi tenían una participación de 12,5 % y de 10 %, respectivamente.