Traducido por el equipo de sott.net

Un estudio reciente encontró una mayor incidencia de miocarditis o pericarditis en pacientes tras la vacunación contra el COVID-19, la que aumentó tras la segunda dosis en comparación con la primera; sin embargo, el estudio señaló que el riesgo de estas afecciones es significativamente menor que los riesgos para la salud observados en pacientes con COVID-19, lo que resalta la necesidad de un análisis de riesgo-beneficio en ciertos pacientes.
myocarditis

Biopsia endomiocárdica que muestra una miocarditis linfocítica.
El aumento de la incidencia de pericarditis o miocarditis se observó principalmente en quienes recibieron las vacunas BNT162b2 (N. del T.: Pfizer-BioNTech) y mRNA-1273 (N. del T.: Moderna), y no se encontraron incrementos de riesgo en otros tipos de vacunas contra el COVID-19.


Comentario: Depende de cada uno decidir si los posibles eventos adversos de la vacunación valen la pena por los riesgos conocidos.


"En comparación con los que no recibieron la vacuna COVID-19, los que recibieron la primera o la segunda dosis tuvieron un riesgo significativamente mayor de miocarditis o pericarditis", escribieron los autores del estudio. "Además, los que recibieron la segunda dosis de la vacuna COVID-19 tuvieron un mayor riesgo de miocarditis/pericarditis en comparación con los que sólo recibieron la primera dosis de la vacuna COVID-19".

La miocarditis es una inflamación del músculo cardíaco causada con mayor frecuencia por una enfermedad viral. Los síntomas incluyen dolor en el pecho, fiebre, insuficiencia cardíaca congestiva potencialmente mortal y arritmias. La pericarditis aguda es la forma más común de la enfermedad del pericardio y con frecuencia presenta un fuerte dolor torácico detrás del esternón.

Tras el lanzamiento de las vacunas COVID-19, surgieron informes sobre posibles efectos cardiovasculares negativos después de la inmunización. A pesar de que las pruebas de seguridad e inmunogenicidad mostraron resultados positivos, la evidencia clínica de la seguridad y eficacia de las vacunas contra el COVID-19 actualmente aprobadas es limitada, según los autores del estudio actual.

"La mayoría de los datos se obtuvieron de poblaciones relativamente pequeñas y durante períodos relativamente cortos", escribieron los autores del estudio. "Por lo tanto, las reacciones adversas de la vacuna son preocupantes. Se ha reportado que las reacciones adversas locales más comunes incluyen dolor e inflamación".

Los investigadores buscaron establecer el riesgo de miocarditis/pericarditis después de la vacunación contra el COVID-19 realizando un amplio meta-análisis de estudios ya publicados. Los investigadores realizaron una búsqueda bibliográfica sistemática en 7 bases de datos en línea hasta el 31 de marzo de 2022, y comprobaron la heterogeneidad mediante el índice I2 (N. del T.: La heterogeneidad es la variación de todos los resultados observados en todos los estudios seleccionados para el meta-análisis. Por ejemplo, una alta heterogeneidad estadística indica que los resultados de los estudios divergen sustancialmente entre sí, lo que impide sacar conclusiones confiables).

El análisis incluyó 11 estudios con 58.620.611 sujetos en los que la vacunación contra el COVID-19 se correlacionó con un mayor riesgo de miocarditis o pericarditis. El estudio mostró un riesgo mayor de miocarditis o pericarditis en los individuos que recibieron la segunda dosis de la vacuna COVID-19 en comparación con los que sólo recibieron la primera dosis de la vacuna COVID-19.

En comparación con los individuos no vacunados, la miocarditis o pericarditis después de las vacunas contra el COVID-19 fue 2,13 veces superior (IC 95%=1,55, 2,94; I2= 92,5%; p<0,001). También se encontró una asociación estadísticamente significativa entre la vacunación contra el COVID-19 y la miocarditis con un RR conjunto de 2,02 (IC del 95%=1,21, 3,37; I2=97,8%; p<0,001). Esta asociación no se encontró en la pericarditis (RR=1,16; IC 95%=0,74, 1,82; I2=0; p=0,509). (N. del T.: RR = Riesgo Relativo o Relación de Riesgo, una medida de la probabilidad de un evento en el grupo de tratamiento y la del grupo de control).

"Cabe destacar que, aunque no se encontró un mayor riesgo de pericarditis, sólo se incluyeron en el análisis 2 estudios de pericarditis, por lo que el resultado sobre el riesgo de pericarditis debe interpretarse con precaución. No obstante, los posibles mecanismos de asociación entre la vacunación contra el COVID-19 y la miocarditis o la pericarditis siguen siendo inciertos", escribieron los autores del estudio.

En comparación con la primera dosis de la vacuna contra el COVID-19, la administración de la segunda dosis fue asociada con un mayor riesgo de pericarditis y/o miocarditis, con un RR combinado de 4,06 (IC 95%=2,08, 7,92; I2=52,5%; p<0,001).

A pesar de que el riesgo de miocarditis y pericarditis fue mayor entre los que recibieron la vacuna COVID-19, los autores señalaron que la miocarditis o pericarditis fue predominantemente leve en estos individuos. Añadieron que la resolución espontánea de la miocarditis asociada a la vacuna es habitual.

"Los resultados del ensayo clínico de la vacuna COVID-19 mostraron un perfil de seguridad muy bueno, sin embargo, el tamaño de la muestra del ensayo no fue lo suficientemente grande como para detectar los raros eventos adversos que pueden ocurrir. Además, algunos estudios han mostrado que la incidencia de miocarditis o pericarditis resultante de la vacunación es mucho menor que la de las personas infectadas con COVID-19", escribieron los autores del estudio. "A pesar de que los resultados del meta-análisis sugieren un mayor riesgo de miocarditis o pericarditis con la vacunación contra el COVID-19, la vacunación debe seguir siendo recomendada porque los beneficios de la vacuna probablemente superan sus daños. Y lo que es más importante, es necesario ajustar las estrategias de vacunación para reducir la incidencia de eventos adversos, basándose en los datos de seguimiento del sistema de eventos adversos de las vacunas, si es necesario."


Comentario: Considerando las recientes revelaciones de que las vacunas ofrecen poca o ninguna protección, (e incluso la protección ofrecida disminuye rápidamente) sería curioso saber qué "beneficios" están sopesando los investigadores frente al riesgo.


Referencia

Gao J, Feng L, Li Y, et al. A Systematic Review and Meta-analysis of the Association Between SARS-CoV-2 Vaccination and Myocarditis or Pericarditis. 25 de septiembre de 2022. Consultado el 3 de noviembre de 2022. https://doi.org/10.1016/j.amepre.2022.09.002