Traducido por el equipo de SOTT.net

La industria farmacéutica hace años que trabaja en silencio inventando excusas y métodos para inyectar al ganado -cuya carne acabará en el tubo digestivo humano- terapias de ARNm comercializadas como "vacunas".
Vax Herd
© Gary Kazanjian
Vacunar a los ganados
Un proyecto de investigación en curso en la Universidad Estatal de Iowa, titulado NOVEL MRNA VACCINE TECHNOLOGY FOR PREVENTION OF BOVINE RESPIRATORY SYNCYTIAL VIRUS, está desarrollando vacunas de ARNm para vacas domésticas:
El virus respiratorio sincitial bovino (RSV) es un importante patógeno viral [sic] de las vacas jóvenes que es un componente clave del complejo de enfermedades respiratorias y a menudo conduce a la neumonía bacteriana secundaria... probaremos un innovador sistema de vacuna de ARNm que hemos desarrollado que reduce sustancialmente el precio para los animales de producción y puede conducir a transcripciones más termoestables compatibles con la vacunación en la granja.... Nuestro objetivo general es probar un novedoso sistema de ARNm para inducir protección inmunológica frente a la infección bovina por RSV.
En Australia, el gobierno partidario de la vacunación ha "acelerado" el desarrollo de una vacuna de ARNm para el ganado en colaboración con una empresa biotecnológica estadounidense:

El viceprimer ministro y ministro para las Regiones de Nueva Gales del Sur, Paul Toole, ha declarado que el día de hoy marca un hito importante en la consecución de la tecnología de vacunas que protegerá la industria ganadera australiana, valorada en 28 700 millones de dólares.
"Los NSW Nationals en el Gobierno se están tomando la amenaza de la fiebre aftosa y la dermatosis nodular contagiosa muy en serio, y este hito es otro paso adelante en la preparación para un posible brote. COVID-19 nos ha demostrado que deben explorarse todas las vías posibles en el desarrollo de vacunas y no dejaremos piedra sin remover."
La investigación biotecnológica farmacéutica también trabaja intensamente en vacunas de ARNm para animales salvajes:
Dos tercios de los hurones de patas negras criados en cautividad han sido vacunados contra el nuevo coronavirus, y hasta ahora no se sabe de ninguno de estos mustélidos en peligro de extinción que haya contraído la enfermedad.

A los investigadores les preocupa que los hurones de patas negras (Mustela nigripes) puedan contraer el SARS-CoV-2, el virus causante del COVID-19 en humanos, ya que parientes cercanos como el visón europeo (Mustela lutreola) y los hurones domésticos (Mustela putorius furo) pueden estar infectados.

Tras descubrir que especies similares pueden infectarse, los investigadores empezaron rápidamente a aumentar los protocolos de seguridad en los zoológicos, en el Servicio de Pesca y Vida Silvestre y el Centro Nacional de Conservación del Hurón de Patas Negras de los Estados Unidos en Colorado, principal fuente del programa de cría en cautividad y liberación de esta especie en peligro de extinción a escala federal.
¿Cuáles serán las consecuencias de vacunar a todos los animales cautivos y salvajes de la Tierra? Nadie lo sabe, ni siquiera las temerarias empresas farmacéuticas que llevan a cabo este experimento a gran escala.

Ya es hora de dejar de eludir el núcleo del problema: las personas que dirigen estos esfuerzos son pura y cruda maldad. Si están literalmente poseídos por algún espíritu de otro mundo, si son simples psicópatas o cualquier otra cosa, es algo que se puede debatir.

Lo que es cada vez menos discutible es que, sea cual sea la causa de su odio a la vida en la Tierra y a la propia naturaleza (como sustituto de Dios), no se detendrán hasta que
a.) se neutralizan con una fuerza incontenible (idealmente por medios legales) o
b.) han infectado irreversiblemente todo el genoma animal, vegetal, bacteriano y fúngico con su material genético Frankenstein.
Acerca del autor:

Ben Bartee es un periodista independiente estadounidense afincado en Bangkok con pulgares oponibles. Sigue sus cosas a través de Armageddon Prose y/o substack, Gab, y Twitter.