Comentario: El siguiente artículo no ha sido publicado por el valor de la información científica brindada, sino como una muestra más de la arrogancia del científico promedio. En todo momento se puede apreciar un doble discurso haciendo alución a cuánto falta por entender del cosmos, y por otro lado tomando teorías que están muy lejos de explicar la realidad como dogmas. Es interesante prestar atención a la falta de humildad a la hora de abordar ciertos temas como por ejemplo la vida en otros planetas. Afirmar que "ahora no hay vida en ellos, obviamente, pero sí se puede saber cuáles podrían ser habitables", es una clara muestra de ignorancia autoinducida, no siendo capaz de dar siquiera cierto margen de duda al tema, teniendo en cuenta que apenas contamos con poco más que un "par de binoculares" para observar un basto y aparentemente interminable cosmos.


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© Alchemist-HP/Wikimedia Commons
El director del Instituto Max Planck de Astrofísica (MPA), Martin Asplund, ha señalado que el oro podría proceder de "colisiones entre agujeros negros o entre estrellas de neutrones", una teoría que se está estudiando después de que "la hipótesis de que se formaban en las supernovas no acabe de encajar", según ha indicado.

Asplund ha explicado que gracias a los avances en observación del espacio se han producido avances en los últimos años que permiten el estudio de la historia de la Vía Láctea. Actualmente, los principales estudios tratan de conocer dónde se fabrican los elementos químicos presentes en el universo, ya que, según ha apuntado el astrofísico, en este campo "aún quedan muchas lagunas".

Entre los avances en este campo, ha explicado que se conoce "de dónde vienen los elementos más ligeros, como el oxígeno o el carbono, pero no aquellos que pesan más que el hierro, como, por ejemplo, el oro".

Asplund se ha mostrado "emocionado" con que los astrofísicos puedan ahora ahondar en este aspecto del cosmos y que las investigaciones estén acercando a los expertos "no sólo a descubrir que existen planetas en torno a estrellas distantes, si no a detectar compuestos químicos presentes en sus atmósferas".

"Los astrónomos entienden el marco general de cómo se sintetizan los elementos, saben que algunos, como el helio, se produjeron en el Big Bang mismo; que elementos como el oxígeno se originan fundamentalmente en el violento proceso de la muerta de estrellas con mucha masa, que colapsan y explotan como supernovas; y que elemento como el hierro se forjan tanto en estas supernovas como en la explosión de las enanas blancas", ha señalado Asplund, quien ha añadido que, sin embargo, "lo que aún no se entiende es cómo se producen exactamente los elementos y en qué tipo de estrellas".

En este sentido, el director del MPA ha destacado el origen del litio, ya que se han detectado cantidades de este elemento en las estrellas más viejas que no se corresponden con las teorías del Big Bang. Así, ha señalado que entre las teorías existentes que tratan de aclarar estos resultados se encuentra la de que el calor de las estrellas quema el litio, de ahí los valores inferiores. Para Asplund, lo importante de este caso no son los niveles de litio en las estrellas, si no que "esta situación demuestra lo desconocidas que son todavía las estrellas, tanto su composición como su comportamiento".

Planetas que podrían albergar vida

El astrofísico se dedica actualmente a desarrollar métodos para identificar de forma sencilla las estrellas que podrían tener planetas a su alrededor, algo esencial a la hora de acotar las búsquedas en profundidad. "Se trata de reducir qué estrellas es probable que tenga planetas partiendo de una determinación muy detallada de su composición química", ha explicado.

Según ha indicado, hasta ahora apenas se ha logrado atisbar estos planetas y ninguno se parece a la Tierra, pero estos descubrimientos van acercando poco a poco a los expertos para que puedan determinar qué planetas tendrán vida. "Ahora no hay vida en ellos, obviamente, pero sí se puede saber cuáles podrían ser habitables", ha apuntado.

Todos los grandes resultados que se consigan en el estudio de exoplanetas gracias a la evolución de los nuevos telescopios gigantes, conocidos como 'Extreme Large Telescope'. Asplund ha adelantado que se prepara el lanzamiento, previsiblemente en 2018, de un telescopio de seis metros de diámetro al espacio, y que conseguirá "vistas hasta ahora nunca obtenidas de los cuerpos celestes". También ha destacado la creación, por parte de la Agencia Espacial Europea, de un telescopio de 40 metros de diámetro, cuando los más grandes en la actualidad cuentan con diez metros de diámetro.

No cree en la nueva teoría sobre los neutrinos

Asplund, que participa en la conferencia 'El origen cósmico de los elementos: el Big Bang y la explosión de estrellas a los planetas y la vida' organizada por la Fundación BBVA, también se ha referido al último avance científico de la Organización Europea de Investigación Nuclear (CERN) acerca de la velocidad de los neutrinos. En este sentido, ha indicado que, aunque sabe que los expertos son "muy prudentes" a la hora de anunciar este tipo de teorías, cree que "no hay tal sorpresa y que, en breve se puede descubrir que algo ha ido mal en el experimento".

A su juicio, hasta que otros expertos consigan el mismo resultado este hallazgo "no es real". "Si esta sorpresa se confirma habría que reescribir todos los libros de física, pero tengo el presentimiento de que no hay tal sorpresa", ha insistido.