Imagen
© Desconocido
Producto interno bruto por habitante bajó 1.3 por ciento en los últimos cinco años
México se convirtió en el único país latinoamericano donde en los últimos cinco años se registró una contracción en el Producto Interno Bruto (PIB) por habitante, una de las mediciones más amplias sobre la distribución del ingreso en un país, documentó un nuevo reporte del Banco Mundial. El informe da cuenta de que el crecimiento de la economía mexicana no se ha expresado en reducciones de la pobreza como las ocurridas en otras naciones del continente, en especial las del Cono Sur.

El PIB por habitante en México se ubicó en 12 mil 498 dólares, medidos en paridad de poder de compra para hacerlos comparables entre los diferentes países, cantidad que representó un decremento de 1.3 por ciento en comparación con 2006, cuando inició la actual administración federal, añadió la información contenida en el reporte.

La evolución observada en México contrastó con la de otras naciones, para el mismo periodo. Desde 2006, el producto interno bruto por habitante creció 14.8 por ciento en Brasil, el país con la mayor economía de Latinoamérica; aumentó 23.3 por ciento en Argentina y lo hizo en 28 por ciento en Uruguay. La información del organismo está contenida en el reporte On the edge of uncertainty. Poverty reduction in Latin America and the Caribbean during the great recession and beyond (En el borde de la incertidumbre. Reducción de la pobreza en América Latina y el Caribe durante la gran recesión y más allá), publicado el mes pasado.

Benéfica, relación con Asia

El Banco Mundial no hace la observación, aunque la sola lectura de las cifras contenidas en el reporte da cuenta de que las naciones de Sudamérica - que tienen una menor interconexión comercial y de inversiones con Estados Unidos - lograron sortear de mejor manera la crisis que estalló en 2008. En particular países como Argentina, Brasil o Uruguay, que han explorado políticas económicas diferentes a las que prevalecen, por ejemplo, en México, tuvieron avances significativos en los años posteriores a la más reciente recesión.

En el otoño pasado, el propio organismo publicó un informe en que daba cuenta de que la mayor relación comercial y de inversiones entre Sudamérica y Asia y, en especial, con China, fue factor para que las naciones del subcontinente registraran tasas positivas de crecimiento económico entre 2008 y 2010. El caso opuesto fue el de la subregión de México y Centroamérica, lastrada por la mayor dependencia respecto de la economía estadunidense.

El informe publicado el mes pasado apunta que en 2010 el aumento en el ingreso promedio de los varones en la región determinó un avance en la reducción de la pobreza en Latinoamérica. De todos los grupos demográficos, los hogares en que habitan niños de 0 a 14 años fueron los más vulnerables a la crisis, aunque también respondieron con mayor rapidez a la recuperación de 2010.

Las proyecciones para el cierre de 2011 - todavía no hay datos disponibles - apuntan a que continuó la reducción de la pobreza en América Latina, aunque existe un grado significativo de incertidumbre respecto de si esa tendencia se mantendrá en 2012, dada la preocupación por la desaceleración de la economía global, consideró el reporte del Banco Mundial.

Una nueva desaceleración económica puede minar la disminución en la pobreza, incluso más que lo hizo la crisis en 2009, dado que los mercados laborales se deterioran, en especial para los pobres y también por el hecho de que los gobiernos enfrentan más restricciones fiscales que en 2009, lo que hace más difícil aumentar las transferencias compensatorias, abundó.

El reporte menciona que en México el crecimiento de la economía en 2010 y 2011 no ha sido correspondido con una reducción significativa de la pobreza, como sí ha ocurrido en los países del Cono Sur.

La fuerza de la recuperación económica y su impacto en la pobreza difiere a través de Latinoamérica, apuntó el reporte. Mientras la región experimentó crecimiento económico en 2010, la pobreza se estancó en México y en Centroamérica, revelando un débil vínculo entre crecimiento y pobreza.

El crecimiento económico, añadió el informe, se reanudó en todas las subregiones, con los países del Cono Sur con el mejor desempeño (y un incremento de 6.7 por ciento en el PIB per cápita), seguido por México y Centroamérica y la región Andina.

Añadió: El crecimiento económico tuvo un fuerte impacto en los niveles de pobreza en los países del Cono Sur y la región andina (la pobreza declinó 3.7 y 1.9 puntos porcentuales, respectivamente). En contraste, en México y Centroamérica, la pobreza disminuyó 1.3 puntos porcentuales, a pesar de que se registró un incremento de 4 por ciento en el PIB per cápita, lo que sugiere que los hogares no se beneficiaron mucho de la expansión y/o que los hogares más vulnerables continuaron debajo de la línea de pobreza.