estacas reforzadas
© Archivo El Universal
Los habitantes de Border Cave usaban para excavar estacas reforzadas .
Los restos encontrados en Sudáfrica y Suazilandia muestran que la cultura San fue una de las primeras culturas modernas donde ya se usaban herramientas sofisticadas.

Una pregunta clave sobre la evolución humana es cuándo surgieron las culturas modernas y un equipo internacional ha encontrado entre los pueblos San de África pruebas de que ese comienzo ocurrió hace unos 44 mil años, según un artículo que publica hoy Proceedings of the National Academy of Sciences.

Hasta ahora la mayoría de los arqueólogos creía que las trazas más antiguas de la cultura San de cazadores y recolectores en el sur de África databan de 10 mil o, como máximo, 20 mil años.

El equipo internacional lo integraron científicos de Sudáfrica, Francia, Italia, Noruega, Estados Unidos y el Reino Unido.

"El estudio muestra que el comienzo de la Edad de Piedra Tardía en Sudáfrica probablemente tuvo lugar hace unos 44 mil o 42 mil años", indicó Paola Villa, curadora en el Museo de Historia Natural de la Universidad de Colorado y principal autora del trabajo.

Las nuevas fechas se sustentan en el uso de un sistema precisamente calibrado de radiocarbono que vincula los artefactos orgánicos que se encontraron en la Cuve Border, de las montañas Lebombo en la frontera de Sudáfrica y Suazilandia.

"La datación y el análisis de los materiales arqueológicos descubiertos en Cave nos han permitido demostrar que muchos de los elementos de cultura material que caracterizan a los cazadores y recolectores San en el sur de África eran parte de la cultura y la tecnología de los habitantes de ese sitio hace 44 mil años", señaló Lucinda Blackwell, de la Universidad Wits e integrante del equipo.

Blackwell añadió que los resultados muestran, sin duda, que hace más de 440 siglos los habitantes de Border Cave usaban para excavar estacas reforzadas con piedras perforadas, como las que usan tradicionalmente los San.

"Se adornaban con cáscaras de huevo de avestruz y cuentas hechas con conchas marinas, y hacían muescas en huesos con propósitos de anotaciones", añadió. "Afilaban las puntas de huesos para hacer punzones y cabezas de flecha envenenadas".

"Una de tales puntas está decorada con una ranura en espiral llena de ocre, lo cual se asemeja mucho a las marcas similares que hacen los San en sus cabezas de flecha cuando cazan", dijo Blackwell.

El análisis clínico mostró que el veneno usado en esas puntas de hueso era, probablemente, ácido ricinoleico que puede obtenerse de las semillas en las plantas de aceite de castor.

"Esas puntas de hueso podían penetrar cueros gruesos, pero la falta de potencia como para matar por impacto o penetración significa que se requería el uso de veneno para matar a la presa", señaló Villa.

También se encontró una bola de cera de abeja, que data de unos 40 mil años y es la porción de cera de abeja, usada por humanos, más antigua que se haya descubierto. Esa cera está envuelta en fibras de planta que pueden haber sido similares a las fibras usadas en las cuerdas de los arcos de caza, explicó Villa.

La cera, mezclada con la resina de euforbia tóxica y posiblemente huevos, se encontró envuelta en fibras que proceden de la parte interior de la corteza de una planta de madera.

"Esta combinación compleja, que puede haberse usado como mango de las cabezas de flecha o de las herramientas, data también de 40 mil años y es prueba del uso de cera más antiguo que se conozca", añadió Blackwell.