En una reciente entrevista para la revista Foreign Affairs Latinoamérica el presidente de Uruguay, José Mujica, habló sobre lo que está sucediendo en México a partir de la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa. Mujica sugirió que México era un estado fallido, por lo que el gobierno mexicano llamó al embajador de Uruguay para aclarar lo sucedido. El popular presidente uruguayo había dicho:
Es terrible. Es terrible que se caiga en ese tipo de cosas. A uno le da una sensación, visto a la distancia, que se trata de una especie de Estado fallido, que los poderes públicos están perdidos totalmente de control, están carcomidos. Es muy doloroso lo de México. Yo apelo a que México reaccione en su ética y en su moral.
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La razón de este estado de cosas, según Mujica se debe a la corrupción. "En México, la corrupción se ha establecido, me da la impresión, visto a la distancia, como una tácita costumbre social. Seguramente, el corrupto no está mal visto, es un triunfador, es un señor espléndido". En este análisis coinciden los ciudadanos mexicanos, incluso los niños y los estudiantes. Por ejemplo el video de un niño mexicano ganador de un premio de la NASA que ha estado circulando, en el que señala que para poder llegar al espacio, lo que necesita es que "los políticos no me maten".

El presidente uruguayo había llamado a una rendición de cuentas sin miramientos: "México está obligado - caiga quien caiga, le duela a quien le duela y tenga la consecuencia que tenga - a aclarar este asunto, porque a raíz de este episodio surgieron cosas laterales, como la aparición de tumbas que no estaban. (Lo anterior) Quiere decir que hay más muertos que no están ni siquiera reclamados. Entonces la vida humana es menos que la de un perro".

Ante la reacción del gobierno mexicano, al parecer Mujica se retractó: "No son, ni serán, estas naciones, Estados inocuos o fallidos", dice el comunicado, "porque tienen cimientos históricos de naciones precolombinas, tienen capital político en sus partidos y en sus decisiones democráticas, que están por encima de sus vicisitudes de hoy". Y añadió: "Nos sentimos solidarios con México, pero además comprometidos con su lucha, y en lo que podamos, estamos a disposición de su legítimo gobierno para apoyarle en todo lo que pueda facilitar el enfrentamiento de este difícil momento".

Así las cosas: dimes y diretes de cuello blanco, mientras que la realidad del país es irretractable.