Un reciente informe publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) titulado 'Carcinogenicidad del consumo de carne roja y carne procesada' ha provocado un gran revuelo en los medios por todo el mundo en estos últimos días. Como siempre, los principales medios de comunicación no dudaron en aprovechar la oportunidad para causar mayor temor entre las masas con titulares sensacionalistas como 'Las carnes procesadas son causa de cáncer - OMS' (BBC),' Si la carne causa cáncer, ¿qué podemos comer? "(CNN), y 'Las salchichas, el tocino y otras carnes procesadas causan cáncer' (Washington Post).
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© Reuters/Alexander Demianchuk
Sin embargo, este tipo de declaraciones definitivas no se han limitado a los titulares de los medios sensacionalistas, incluso la propia Organización Mundial de la Salud hizo tales afirmaciones en las redes sociales:

La OMS afirma que este nuevo estudio nos proporciona "pruebas suficientes" como para demostrar que el consumo de carnes procesadas es la causa del cáncer colorrectal y por lo tanto se clasifica como "cancerígeno para los seres humanos". Sólo para que conste, la "carne procesada" se refiere a cualquier carne que ha sido salada, curada, ahumada, fermentada, enlatada, o que ha sido procesada con cualquier otro método para mejorar el sabor o la conservación. La OMS continúa explicando que también hay "datos epidemiológicos sustanciales" que demuestran que la carne roja no procesada también sea "probablemente cancerígena para los seres humanos".

Estas son afirmaciones muy atrevidas dado el predominio de la carne en la dieta humana. La OMS generalmente es considerada una fuente segura y fiable en sus informaciones. ¿Significa esto que debemos simplemente aceptar lo que se nos ha dicho, tirar nuestra carne refrigerada y volvernos vegetarianos, o sería conveniente profundizar un poco más?

Echemos un vistazo a algunas de las supuestas pruebas "suficientes" y "sustanciales". Según la OMS, un conjunto de investigadores científicos evaluó "más de 800 estudios epidemiológicos que examinaban la asociación del cáncer con el consumo de carne roja o procesada procedente de muchos países, varios continentes así como de diversas etnias y dietas".

Tenga en cuenta que en la evaluación se estaba investigando la asociación y no la causalidad, de la cual nos ocuparemos más adelante. La OMS continúa diciendo: "Para la evaluación, se le dio mayor importancia a los estudios prospectivos de cohorte realizados sobre la población en general. Los estudios de alta calidad de casos y controles con base poblacional proporcionan evidencia adicional."

Entonces la evidencia de la OMS se basa en dos tipos de diseño de estudio: 1) estudios prospectivos de cohorte, y 2) estudios de casos y controles basados en la población. Si no está familiarizado con estos términos, no se preocupe porque voy a explicar lo que significan y cómo demuestran que las conclusiones del informe son profundamente erróneas.

En primer lugar, un 'estudio prospectivo de cohorte' es el estudio de un grupo de individuos similares (cohortes) que se lleva a cabo por un período de tiempo (por lo general largo). Al inicio del estudio, los investigadores recopilan el mismo conjunto básico de datos de cada uno de los participantes en el estudio con el fin de obtener una colección precisa de información sobre sus estilos de vida, dietas y decisiones con respecto a su salud, antes de que cualquiera de los participantes desarrolle una enfermedad. Los participantes son seguidos durante un período de tiempo 'longitudinal' para determinar si enferman y en qué momento otros factores nutricionales/estilos de vida han cambiado. Este tipo de estudio se llama estudio observacional y sólo puede ser usado para identificar la correlación o asociación entre dos factores, pero no causalidad. Chris Kresser da un ejemplo: "la diferencia entre la correlación y causalidad es que el conteo elevado de glóbulos blancos se correlaciona con infecciones. ¡Pero eso no significa que el conteo elevado de glóbulos blancos causen infecciones!" Hay una correlación entre ambos factores, pero por sí sola no demuestra la causalidad, ni se puede pretender que lo haga.

En segundo lugar, 'los estudios de casos y controles basados en la población' investigan un grupo de personas con una enfermedad o condición específica y lo comparan con un grupo de control que sea similar en una variedad de formas, como el género, la edad, la ubicación geográfica, etc. Los investigadores obtienen una amplia gama de datos históricos de cada participante y luego comparan el grupo de control sano con el grupo de enfermos para identificar los posibles factores que puedan haber causado la enfermedad. Una vez más, se trata de un estudio observacional que sólo se puede utilizar para identificar la correlación estadística, y no la causalidad. Los estudios observacionales tienen un propósito: proporcionar una base de datos de la cual se pueda extraer hipótesis, no conclusiones.

Estos son los principios científicos básicos y son relativamente fáciles de entender, sin embargo, no se aplican a este último conjunto de datos publicados por la OMS. Sólo porque se indentificó una correlación entre carne roja/procesada y cáncer, desde luego, no quiere decir que la carne sea el factor causal. Cualquier persona que haga tal suposición descarada, debe de ser científicamente inexperta, o lo que sospecho es más probable, promueven deliberadamente falsas conclusiones con el fin de beneficiar sus intereses personales. De cualquier manera, este procedimiento es erróneo y, en pocas palabras, es mala ciencia.

Además, al evaluar los estudios observacionales, debe tenerse en cuenta algo que se conoce como el 'sesgo de usuario saludable'. En la sociedad actual, la gente es bombardeada con conclusiones inexactas similares (más bien mentiras) a diario sobre los peligros de la carne roja, las grasas saturadas y el tabaco (principales chivos expiatorios para la pandemia del cáncer). Estas mentiras están sistémicamente afianzadas en casi todos los aspectos de los sistemas de salud internacional en los que vivimos. El sistema educativo, desde muy temprana edad, nos inculca creencias de lo que es o no es saludable, y más tarde somos influenciados por las mismas mentiras y propaganda que incluyen a la mayoría de las áreas de nuestras vidas.

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Hay grupos de personas que depositan su fe en las principales pautas nutricionales, se enorgullecen de su salud y hacen lo mejor que pueden para mantener lo que creen que es un estilo de vida saludable. Evitan la carne roja y grasas saturadas, pero también evitan otros alimentos que son en verdad poco saludables, como ciertos alimentos procesados, azúcares refinados, grasas trans, cantidades excesivas de carbohidratos y alcohol. Existe una mayor probabilidad de que estas personas sean más activas físicamente y lleven un estilo de vida más saludable. Por otro lado, aquellos que se adhieren a la carne roja, a pesar de su creencia de que es poco saludable, también son más propensas a consumir otros alimentos verdaderamente tóxicos en su dieta junto con la carne. Considero que esta toxicidad, más que cualquier otra cosa, es la causa principal del cáncer que se muestra en estos estudios. Así que de nuevo, esto es mala ciencia.

Pero vemos una y otra vez, que la ciencia convencional no está interesada en la presentación de los hechos, y es más, tampoco lo están los medios de comunicación. Lo que es más importante es la preservación y perpetuación de las pautas nutricionales insolventes con base en la ciencia fraudulenta que sólo sirve para incrementar las ganancias y los mercados de los gigantes de las agroindustrias, de la biotecnología, de alimentos y de las farmacéuticas.

Lo que la gente tiene que entender es que la salud del público en general no es rentable para las grandes empresas. Como en cualquier negocio, la oferta y la demanda es la base que rige el funcionamiento de las cosas. Es importante para estas personas el asegurarse de que siempre haya demandas para sus 'productos' y la agroindustria es la más éxitosa en conseguirlo. Los granos son extraordinariamente baratos para cultivar, crecen en abundancia y su venta aporta una rentabilidad enorme. No importa que no sean aptos para el consumo humano y que se hayan relacionado con la mayoría de las enfermedades humanas modernas. Si sigue esta línea de juego deshonesto, tendrá éxito si cuenta con la ayuda de unos cuantos científicos y funcionarios del gobierno para ejercer de manera encubierta su influencia en la opinión pública y convencer a la persona promedio que su producto es una opción saludable que debe constituir la parte principal de su dieta. Lo mismo podemos decir de nuestros amiguetes de las grandes farmaceuticas, quienes mantienen en estado perpetuo de enfermedad a las personas para asegurarse que siempre dependan de un suministro constante de medicamentos de la industria farmacéutica. Es un sistema estrechamente interconectado, y funciona extremadamente bien para esos tipos patológicos que ocupan la cima de la estructura de control..

Estos son el tipo de personas que tratan de dictar lo que debe comer y cómo debe llevar su vida y, por si sirve de algo, les importa un bledo su estado de salud. La verdad es que depende de usted el tomar control de su salud, ya que simplemente no puede confiar en las autoridades establecidas. Vivimos en un entorno que ha sido tan contaminado - ya sea el agua que bebemos, el aire repleto de químicos que respiramos, o la constante exposición a radiaciones de campos electromagnéticos a los que estamos sometidos - que una de las pocas cosas sobre las que tenemos cierto control son los alimentos que ponemos en nuestras bocas. Así que aproveche la oportunidad...

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Fritangas para el desayuno; la forma más saludable de empezar el día.
Este es el meollo del asunto: De hecho, la carne roja es en realidad uno de los alimentos más (si no es el que más) rico en nutrientes disponibles para el cuerpo humano, y no puedo recalcarlo suficientemente la importancia de este punto. Es un componente extremadamente importante de la nutrición, y removerlo de la dieta podría resultar en un rápido deterioro del estado de salud. Éstas son sólo algunas de las cosas necesarias para que el cuerpo funcione de manera eficiente y que se encuentran en abundancia en la carne roja orgánica, es decir ganado alimentado con pastura:

Vitaminas liposolubles: Para muchos de nosotros que vivimos en el hemisferio norte, una adecuada exposición al sol puede ser difícil de conseguir en los meses de invierno. Afortunadamente, la carne roja contiene una cantidad significativa de vitamina D y su consumo permite al cuerpo mantener los niveles suficientes de vitamina D incluso cuando la exposición al sol es baja. El pescado azul también contiene vitamina D, sin embargo, carece del metabolito 25-hidroxicolecalciferol que se encuentra principalmente en la carne roja, y que permite que la vitamina D sea asimilado mucho más rápido y más fácilmente por el cuerpo. Este estudio incluso encontró una correlación positiva entre el consumo de carne roja y la prevención del raquitismo, una enfermedad degenerativa causada por la deficiencia de vitamina D. La vitamina A en forma de retinol que se encuentra en productos de origen animal se absorbe con facilidad en comparación con los carotenoides, su equivalente vegetal que se encuentra en las zanahorias. La carne roja también contiene cantidades valiosas de vitamina K y vitamina E.

Hierro: Hay diferentes formas de hierro nutricional, y algunos son más biodisponible que otros. A menudo se dice que ciertas verduras como la espinaca proporcionan al cuerpo cantidades adecuadas de hierro, sin embargo en realidad se trata de un concepto erróneo común. Al hierro de origen vegetal se le llama hierro no hem, y contrario a la creencia popular, éste es difícilmente absorbido por el cuerpo. Por otro lado, el hierro hem contenido dentro de la carne roja se absorbe de manera más eficiente y puede ser utilizado fácilmente por el cuerpo.

Vitaminas B: La carne roja contiene cantidades significativas de vitamina B12. La deficiencia de vitamina B12 se ha relacionado con una multitud de diferentes condiciones de salud que van desde la enfermedad de Alzheimer a la esclerosis múltiple hasta el autismo. Tenga en cuenta que la vitamina B12 sólo se encuentra en alimentos de origen animal, por lo tanto, la mejor manera de asegurarse el nivel adecuado es comer mucha carne roja. La carne roja también contiene una variedad de otras vitaminas B, incluyendo la riboflavina, tiamina, B6 y niacina. La deficiencia en vitaminas B también se ha relacionado con el deterioro vascular y cognitivo.

Otros minerales: La carne roja también contiene una gran variedad de minerales que son vitales para que el cuerpo funcione correctamente. Estos incluyen el zinc, cobre, fósforo, cromo, níquel, selenio, magnesio, cobalto, colina, y la coenzima Q10. La CoQ10 juega un papel vital en la producción de energía y protege del estrés oxidativo. Las mejores fuentes de CoQ10 son el corazón de cerdo y de res, en comparación con las fuentes vegetales que son insignificantes.

Además, cualquier gastroenterólogo le dirá que la carne es el alimento con el 'residuo más bajo' que se pueda ingerir, es decir, la carne ocasiona el menor daño, produce menos residuos y causa menos irritación en los intestinos que cualquier otro alimento. Que tal alimento sea identificado por la OMS como la causa del cáncer colorrectal desafía toda lógica.

Al recopilar la larga lista de nutrientes presentes en la carne roja, no es de extrañar que los vegetarianos sean menos saludables, que tengan cerebros más pequeños y que el 84% de ellos, eventualmente, vuelven a comer carne (entre los que me incluyo). El mero hecho de que los beneficios nutricionales de la carne estén siendo cuestionados es completamente descabellado, ya que la causa principal de nuestra evolución en seres humanos modernos se debe a que comíamos una dieta principalmente a base de carne, y porque el cuerpo humano realmente funciona muy bien en una dieta a base de carne.

A veces me pregunto... ¿Puede la opinión popular desviarse más de la verdad? Luego de vez en cuando se le da la vuelta a la tortilla, y me doy cuenta que los medios de comunicación en realidad dicen la verdad sin saberlo:
"Es igual de probable que la carne roja genere cáncer como un cigarrillo, dice la Organización Mundial de la Salud"
Afortunadamente, para un fumador carnívoro como yo, ni la carne, ni fumar tabaco causan cáncer, ¡así que encendamos todos nuestro cigarrillo y comamos un pedazo de tocino!
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