Ceres, el planeta enano más grande de nuestro Sistema, está repleto de agua helada. Con una diámetro de 940 km, tiene un volcán de hielo de 4 km de altura y cráteres que son verdaderos glaciares.

© Alexandra Witze - Nature News 2017
Los asteroides pueden parecer secos e inhóspitos, pero Ceres, el asteroide más grande del Sistema Solar, está repleto de agua, según descubrió la nave espacial Dawn de la NASA.

"Simplemente rebosa", dice Thomas Prettyman, ingeniero nuclear del Instituto de Ciencias Planetarias, en Tucson, Arizona. Prettyman lideró al equipo que construyó el instrumento contador de neutrones abordo de Dawn, que reportó su descubrimiento en diciembre, en la revista especializada Science.

Actualmente, el agua está congelada como hielo, ocupa espacios porosos en las profundidades de Ceres o está atrapada dentro de minerales hidratados en la superficie. Pero hace miles de millones de años, al principio de la historia de Ceres, el calor remanente de la formación del Sistema Solar probablemente mantuvo al asteroide caliente por dentro. Esto permitió que el agua se agitara y fluyera, ayudando a separar a Ceres en capas de rocas y hielo.

"Sabemos que el agua y la roca se han separado e interactuado a lo largo del tiempo", dijo Carol Raymond, una científica planetaria del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, en Pasadena, California, durante una reunión de la Asociación Geofísica de Estados Unidos celebrada en San Francisco el 15 de diciembre.

El descubrimiento se suma a una conciencia creciente de que Ceres es un mundo activo y húmedo que fuerza los límites de lo que significa ser un planeta. Actualmente, tiene un volcán de hielo de cuatro kilómetros de altura y manchas brillantes de sal mezcladas con hielo y roca.

Con 940 kilómetros de ancho, Ceres es tan grande que contiene casi un tercio de toda la masa del cinturón de asteroides, y técnicamente es tanto asteroide como planeta enano. Los investigadores sabían que Ceres era rico en agua con base en su densidad estimada, en los estudios sobre la luz que se refleja de los minerales hidratados de su superficie y porque detectaron agua que aparentemente le salía en forma de vapor. Pero no sabían exactamente cuánta agua había hasta que Dawn apareció, en marzo de 2015.

Altas y bajas de hidrógeno

La nave espacial estudia elementos químicos contando los rayos gama y neutrones que se reflejan de Ceres a medida que los rayos cósmicos lo bombardean. El equipo de Prettyman generó un mapa del hidrógeno del asteroide, que aparece en agua helada y en minerales hidratados.

Los niveles de hidrógeno eran más ricos en latitudes de medias a altas, con las mayores concentraciones (hasta 30 por ciento de agua) presentes en el Polo Norte. Alrededor del Ecuador, el agua congelada probablemente se ha sublimado al espacio y secado la superficie de Ceres, dice Prettyman. Ahí, un astronauta tendría que excavar cerca de un metro para encontrar agua congelada, mientras que en el Polo Norte un visitante "simplemente pasaría la mano y encontraría la placa de hielo", explica Prettyman.

La humedad de Ceres contrasta crudamente con Vesta, un asteroide mucho más seco visitado por Dawn desde 2011 hasta 2012. En promedio, Ceres es más de 100 veces más rico en hidrógeno que Vesta, afirma Prettyman.

Un segundo artículo, que apareció el 15 de diciembre en la publicación Nature Astronomy, muestra dónde podrían estar otras aguas congeladas. Un equipo liderado por Thomas Platz, del Instituto Max Planck para la Investigación del Sistema Solar, en Gotinga, Alemania, estudió 634 cráteres de Ceres que están siempre en la oscuridad. Diez de ellos tienen áreas brillantes en el suelo, y estudios espectrales de uno de ellos descubrió que se trata de agua helada.

Del mismo modo que la Luna y Mercurio, Ceres (un sitio sin aire) aparentemente se las arregla para atrapar agua congelada en áreas oscuras de su superficie, agrega el equipo.