Más de 83.000 personas han mostrado su desaprobación a las agresivas políticas llevadas a cabo por Donald Trump en territorio sirio.

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Más de 83.000 personas hasta el momento han firmado una petición para instar al Congreso de EE.UU. a prohibir que el presidente estadounidense Donald Trump lleve a cabo operaciones militares en Oriente Medio. El documento acusa al mandatario de haber emprendido una escalada bélica "ilegal" y "no autorizada" con su ataque sobre la base aérea siria de Shayrat (Homs), que costó la vida a 15 personas (9 civiles y 6 soldados).

No hay paz con bombardeos

"EE.UU no puede restablecer la paz con bombardeos, pero tiene un papel esencial que desempeñar en el mundo", reza la petición, publicada en el sitio web MoveOn.org, explicando que estas acciones incluyen "la acogida de más refugiados que huyen de Siria" y "un apoyo pleno a los esfuerzos internacionales para ayudar a los más afectados por esta brutal guerra civil".

"Pero nada de esto será posible a menos que primero detengamos la marcha de Trump hacia la guerra", destaca el texto.

Según Ilya Sheyman, autor del documento y miembro del Partido Demócrata, Washington dispone de la suficiente influencia política en el mundo como para poder resolver los problemas en la región a través de métodos diplomáticos. Entre ellos, destaca su peso en la ONU y el uso de sanciones contra aquellos países que apoyan al presidente sirio.


Comentario: Lo que EEUU no posee es la voluntad para resolver de cualquier otra forma que no sea la violenta los conflictos que ellos mismos crearon. Y Tump, al parecer, no posee la capacidad de oponerse a esta antigua línea de comportamiento bélico.


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"La solución no es involucrar a EE.UU. en otra guerra en Oriente Medio, en la que posiblemente participen incluso Rusia e Irán", sentencia.
"Un país cansado de guerras"

Los ciudadanos estadounidenses que firmaron la petición consideran la orden de Trump ilegal: "Actuó sin la aprobación del Congreso y eso es ilegal. Los congresistas deben votar en contra y detener este movimiento hacia la guerra", denuncia Lucinda Heights-Klembo, del estado de Oregón.

Por su parte, la californiana Marsha Banny teme que las medidas de Trump puedan desembocar en una contienda militar: "Somos un país que está cansado de la guerra y que tiene mucho miedo de que el comportamiento Trump pueda implicar a EE.UU. en otro conflicto. Debemos tomar medidas decisivas para que esto no se repita".

"Por favor, no inicie otra guerra. Muchos murieron en Irak. No lo haga de nuevo", ruega junto a su firma Valery Peterson, del estado de Maine.

La petición también fue apoyada por el demócrata Chris Larson. En su cuenta de Facebook, comparó a Trump con el expresidente de EE.UU. George W. Bush.
"¿Recuerdan cuando EE.UU. se vio involucrada en la última guerra por un presidente republicano con un índice de popularidad bajo? (...) No terminó bien: seguimos en esa guerra, que ya se ha cobrado miles de vidas y ha costado 2 billones de dólares de nuestros impuestos", escribe el político. "El actual presidente republicano está tratando de hacerse el duro metiéndonos en otra guerra", concluye.
¿Continuará?

Sin embargo, por el momento no parece que en Washington vayan a seguir la línea política que sugiere la petición: la Casa Blanca no descarta la posibilidad de llevar a cabo nuevos bombardeos contra Siria en caso de que continúen los ataques químicos contra civiles.


Comentario: Si tenemos en cuenta la alerta de Putin acerca de posibles "provocaciones con armas químicas" en otras zonas de Siria, no es para nada descabellado imaginar que en EEUU esté planeando más ataques para poder justificar la profundización de su participación en territorio sirio.


"Si la población es de nuevo gaseada y asolada por el uso de bombas de barril, estamos abiertos a la posibilidad de emprender acciones en el futuro", advirtió el portavoz presidencial Sean Spicer.

Estas declaraciones se producen a pesar de que todos los agentes químicos de Siria fueron retirados en el 2014 con la propia cooperación de EE.UU. y antes de que se haya realizado una investigación sobre el caso del supuesto ataque químico de la provincia siria de Idlib.