Comentario: A The Guardian y a LA Times no les gusta este documental, y Netflix aparentemente no lo emitirá. Por lo tanto, es de visionado obligatorio para todos.



Jay comenzó su film siendo una feminista declarada, pero terminó no sólo simpatizando con el Movimiento por los Derechos del Hombre, sino también cuestionando la "agresividad" del feminismo moderno.

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La cineasta y periodista Cassie Jay decidió grabar un documental para dar a conocer su visión respecto al Movimiento por los Derechos del Hombre (ARM), un grupo considerado machista y misógino.


Sin embargo, esta iniciativa ha puesto en tela de juicio a su autora que durante la grabación del film cambió de opinión respecto a este tema. Además, Jay, que previamente había dirigido documentales sobre educación sexual y matrimonio homosexual, sufrió problemas de financiación y recibió numerosas críticas por parte de las feministas.

Para llevar a cabo el documental, Jay pasó largas jornadas con importantes activistas del Movimiento por los Derechos del Hombre durante dos años y medio, pero también se reunió con la directora ejecutiva de la Fundación Mayoría Feministas, Katherine Spillar.
Cassie Jaye
© Ian Stroud
Cassie Jaye en el estreno mundial de la píldora roja a principios de este mes.
"Sus actuaciones no eran misóginas, sino que la mayoría se encuentran relacionadas con el amor y con tener hijos, y eso fue impactante para mí", explicó la joven periodista, de 29 años, después de realizar el documental, tal y como recoge The Guardian.

Un cambio de tuercas

La periodista insistió en que: "Cuando empecé a escucharlos, empecé a identificarme con una gran cantidad de sus problemas. Nuestro condicionamiento cultural es que las mujeres han sido oprimidas y los hombres son los opresores. Pero vi que no era así."


Y, es que, Jay comenzó su film siendo una feminista declarada, pero terminó no sólo simpatizando con el Movimiento por los Derechos del Hombre, sino también cuestionando la "agresividad" del feminismo moderno.

"Dentro de la comunidad feminista, hay una falta de compasión. Hay una sensación de 'que han sido los opresores, y ahora es nuestro turno'. Algunas prefieren pisar a los hombres en el proceso. Incluso cuando los hombres estaban sufriendo, al igual que el retraso escolar, oí hablar un montón sobre 'masculinidad tóxica' - que era de alguna manera la culpa del patriarcado, que los hombres causaron sus propios problemas", destacó la joven.

Boicot de las feministas

Cuando las feministas comenzaron a saber la dirección por la que iba el documental de Jay, se las arreglaron para boicotear el film y que no consiguiera ningún tipo de financiación.
"Fue una manera de detener esta película. Ellas esperaban que me quedara quieta. Ellas creían que tenían el control de la película. Fue un intento indirecto de censurar mi voz", señala.
Finalmente y, gracias a un artículo de Breibart en el que se manifestaba su derecho a expresarse, Jay consiguió financiar el documental. Para, la joven productora, esto fue posible porque hubo "un levantamiento mundial de ambos sexos". Además, este film se ha proyectado en medio mundo, incluso ha llegado hasta los Óscar.

"No se trata de atacar a las mujeres, sino de apoyar a los hombres"

"No me di cuenta que obtendría tanta resistencia. Pero ahora podemos permitir un examen de calificación Óscar. Esto obliga a una gran cantidad de personas de gran prestigio a verlo. Incluso he recibido muchos correos electrónicos de la gente en lo alto de la industria del cine que lo apoyan", sostiene la joven.

Y añade: "Hacer este documental me ha cambiado la vida. Cambie por completo la forma de ver a los hombres. Y sé que esta película abrirá puertas para la comprensión de cómo funcionan los hombres. Pero por encima de todo, 'Píldora Roja' no trata de atacar a las mujeres, sino de apoyar a los hombres. Y eso sólo puede ser una buena cosa".