El senador español Pedro Agramunt Font de Mora (a la derecha en la foto) renunció a su cargo como presidente de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa el 6 de octubre de 2017, después de presentar excusas por haberse reunido con el presidente sirio Bachar al-Assad.
La dimisión de Agramunt es resultado de la cólera que provocó en el hemiciclo la difusión por los medios de prensa rusos, el 28 de abril, de varias fotos de Pedro Agramunt en Damasco, adonde viajó acompañado de una decena de miembros de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa.

El reglamento de esa Asamblea fue modificado en junio para permitir la destitución de su presidente, quien finalmente dimite sólo 3 días antes de la votación organizada contra él.

En realidad son dos las razones que explican la renuncia de Agramunt. La primera es que Estados Unidos lo acusa de ser «pro-ruso», lo cual supuestamente quedaría demostrado por su encuentro con el presidente sirio Bachar al-Assad.

La segunda es que los investigadores de la publicación alemana Berlingske, que descubrieron un sistema de relaciones públicas montado por Azerbaiyán [1], supuestamente tienen en su poder documentos que demuestran que Agramunt recibió sobornos de Bakú para que restara importancia a la represión política en Azerbaiyán. Pero esto último es más difícil de admitir porque Azerbaiyán es aliado de Washington.