Es un día triste para Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia e Israel. Su guerra terrorista en Siria está perdida, y esta última maniobra fue un intento desesperado de salvar las apariencias.
dancing airstrike damascus
© FB / Rosa Guimarães
Foto de los damascenos bailando esta mañana tras el éxito de la repulsa de los militares sirios a un intento de bombardeo occidental.
Sin duda no fue de "conmoción y pavor", pero fue ilegal e imprudente. EE.UU., el Reino Unido y Francia produjeron conjuntamente una "demostración de fuerza" en Siria anoche después de una tensa semana en la que las amenazas occidentales de bombardear Siria como "castigo" por el supuesto uso de armas químicas por parte del gobierno sirio contra civiles en Duma dejó a muchos preguntándose cómo respondería Rusia, y si eso desencadenaría la "Tercera Guerra Mundial".

Esta vez, la misión declarada era "destruir la infraestructura de investigación química de Assad", un ataque militar que supuso 103 misiles de crucero (casi el doble que los 59 que EE.UU. lanzó contra la base aérea de Shayrat hace casi exactamente un año), dirigidos principalmente contra edificios y aeródromos vacíos a las afueras de Damasco y Alepo. Sin embargo, entre los objetivos también se encontraban presuntos "emplazamientos de armas químicas en áreas alrededor de Damasco y Alepo". Discúlpenme por ser quisquilloso, pero ¿no significa eso que FREU (Francia, Reino Unido, Estados Unidos) usó misiles para hacer estallar sitios de armas químicas en áreas residenciales de Siria para asegurarse de que Assad no pueda usar esas armas químicas contra civiles, por ejemplo, haciéndolas explotar en áreas residenciales?

De todos modos, los medios de comunicación sirios informan de que sólo tres personas resultaron heridas. Rusia afirma que ni siquiera se molestó en activar sus propios sistemas antiaéreos y antimisiles en Tartus y Latakia, aunque mencionaron que, desde 2016, han estado mejorando y modernizando los antiguos sistemas sirios.

Destacando el limitado alcance de la capacidad de EE.UU. en la región, el Secretario de Defensa Mattis anunció hoy que esta operación fue un "disparo único". Los gobiernos sirio e iraní, por supuesto, condenaron esto como una violación "bárbara" y "criminal" de la soberanía siria que no haría más que envalentonar a los terroristas que quedan allí (lo que es cierto) mientras que Putin la describió como "una agresión contra un Estado soberano que está al frente de la lucha contra el terrorismo".

El gobierno británico declaró que sus ataques aéreos fueron llevados a cabo por cuatro Tornado GR4 de la Fuerza Aérea Real, que lanzaron misiles "Storm Shadow" contra una antigua base de misiles a 15 millas al oeste de la ciudad de Homs. ¿Por qué apuntaron a ese sitio? Porque, dijeron, el gobierno sirio mantiene allí un arsenal de "precursores" de armas químicas, que podrían ser, por supuesto, cualquier producto químico de uso múltiple. Otro de los objetivos destruidos era un "centro de investigación científica" en las afueras de Damasco, una instalación que albergaba laboratorios educativos y científicos civiles. Al parecer, cualquier cosa que pudiera asociarse con "químicos" era un buen blanco.

La Coalición Occidental de los Dudosos está exagerando la operación como una exitosa demostración de fuerza. Francia publicó vídeos del despegue de los aviones, y el Reino Unido publicó vídeos del trabajo de preparación de sus aviones. Todos ellos insisten en que la culpabilidad de Assad está "fuera de toda duda" (Macron), que el ataque fue "correcto y legal" (May).

El hecho de que los ataques aéreos de anoche se produjeran pocas horas antes de que los investigadores de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) llegaran al lugar del presunto ataque con armas químicas en Duma, cerca de Damasco, también habla de la desesperación de Occidente. En lugar de esperar las noticias de los inspectores que probablemente indicarían o probarían que no se había producido ningún ataque químico de este tipo la semana pasada, los estadounidenses, franceses y británicos se apresuraron en "gastar" su "justificación" para la acción militar antes de que el cheque les rebotara. Los investigadores ya han llegado a Damasco, y si se les permite hacer su trabajo correctamente, descubrirán lo que su organización certificó hace cuatro años: el gobierno sirio no tiene ni "reservas" ni "instalaciones de producción" de armas químicas.

El Ministerio de Defensa ruso dice que 71 de estos misiles fueron derribados por defensas antimisiles sirias. El Ministerio de Defensa ruso también señaló que las defensas antimisiles sirias utilizadas (S-120, S-200, BuK) eran de la "era de la Guerra Fría". En resumen, el ataque de "precisión" contra tres instalaciones de "armas químicas" fue una farsa. Esta mañana, los sirios bailaban en las calles de Damasco, mientras los sistemas de defensa antiaérea de su ciudad lanzaban misiles para encontrarse con uno de los brillantes e "inteligentes" Tomahawks de Trump:




Esta ronda de ataques aéreos marca ahora dos incidentes sucesivos en el espacio de un año en el que un ataque de falsa bandera ficticio en Siria provocó el clamor en los medios de comunicación occidentales con respecto a las "armas químicas", que Trump y otros líderes occidentales prometieran hacer pagar con el infierno, y que las fuerzas de la OTAN lanzaran posteriormente lo que equivale a ataques aéreos simbólicos.

Al igual que el año pasado, tanto Rusia como Siria fueron informadas de antemano de los ataques aéreos, aunque no de los blancos exactos. Esta vez, el presidente del Estado Mayor Conjunto de EE.UU., Joseph Dunford, dijo que EE.UU. no "hizo ninguna coordinación con los rusos sobre los ataques, como tampoco les notificamos previamente", al tiempo que declaró que el Pentágono "identificó blancos específicos" para "mitigar el riesgo de que las fuerzas rusas estuvieran involucradas". Independientemente del grado en el que se haya producido la mitigación del conflicto, el mensaje fue transmitido implícitamente por la limitada capacidad de elección y alcance de la acción militar occidental.

Haciéndose eco de la declaración prematura de George W. Bush sobre la invasión de Irak en 2003, Trump declaró: "¡Misión cumplida!, elogió el "ataque perfectamente ejecutado" y agradeció al Reino Unido por su "sabiduría y el poder de su excelente ejército". Un perfecto contraste a tal embuste y fanfarronada, y a la impotencia de los ataques aéreos de Occidente, fue un vídeo publicado en la cuenta de Twitter del Presidente Assad en el que él iba a trabajar indiferentemente esta mañana, como de costumbre.

Este vídeo muestra una exitosa intercepción de uno de los misiles "inteligentes" de Trump:

Entonces no son tan inteligentes.

En su discurso televisado en el que anunciaba los ataques aéreos, Trump se refirió dos veces a la Primera Guerra Mundial. Me parece apropiado que los redactores de los discursos presidenciales de Estados Unidos enmarquen este flagrante ataque en el contexto de la "Gran Guerra". Las armas químicas, aunque fueron utilizadas por primera vez con efectos mortíferos en esa guerra por el ejército alemán, fueron utilizadas en gran medida por las fuerzas británicas y francesas. Porton Down se fundó en esa época, primero como una planta de ensayos, y sigue siendo hoy en día un importante centro para la producción de armas químicas. Aunque sus instalaciones de armas químicas en Salisbury y sus alrededores están oficialmente limitadas a la producción de armas químicas "no letales" como el "gas lacrimógeno", no es una coincidencia que entre los arsenales de armas descubiertos por las fuerzas sirias el mes pasado, al despejar los enclaves terroristas de Guta, figuraran latas de bombas de humo con la inscripción "Hecho en Salisbury, Inglaterra".
canister salisbury ghouta syria
© Sputnik
'Made in Salisbury, England' - Una lata encontrada en posesión de terroristas en Guta el mes pasado.
Pero el punto más importante con respecto a la Primera Guerra Mundial como marco de referencia para este ataque franco-británico-estadounidense contra Siria es el hecho de que esa guerra marcó el comienzo de la dominación de esos tres países en Oriente Medio, junto con el hijo bastardo al que dieron a luz inicialmente durante esa guerra: Israel. Como parte del objetivo principal de destruir la competitividad militar y comercial alemana frente a la "gestión" anglo-estadounidense-francesa del mundo, la Orden Occidental estaba deseosa de impedir la "incursión" alemana y rusa en el Medio Oriente, rico en petróleo. Así que se unieron a los árabes para levantarse contra el dominio otomano, y luego los traicionaron despiadadamente al dividir la región en los "protectorados" a los que hoy llamamos Siria, Irak, Turquía, Jordania, etc. Desde entonces han estado haciendo que los países de Oriente Medio se enfrenten entre sí. Pero ahora hay un nuevo alguacil en la ciudad, y este juega limpio: Rusia ha traído orden a la región, anunciando el fin de la dominación occidental allí.

En su discurso previo al bombardeo, Trump concluyó:
"¿Qué clase de nación quiere ser asociada con el asesino en masa de hombres, mujeres y niños inocentes? Las naciones del mundo pueden ser juzgadas por los amigos que mantienen. "Ninguna nación puede tener éxito, a largo plazo, promoviendo Estados rebeldes, tiranos brutales y dictadores asesinos."
Sabias palabras. Ojalá la clase dirigente de EE.UU. las aplicara para sí misma.

La farsa que presenciamos anoche en Siria es la razón por la que este no es un escenario de "Armagedón nuclear". Rusia y EE.UU. (incluyendo a todas las demás partes en Siria) están llevando a cabo una especie de baile allí. Claro, es peligroso, y sí, es serio (la gente muere después de todo) pero la situación no se aproxima en nada a una situación tan literalmente existencial para la vida en la Tierra como ellos hacen creer.

Lo esencial para Estados Unidos, el Reino Unido y Francia es que necesitan ser vistos como poderosos. Los fabricantes de armas dependen de ello; su reputación como "líderes del mundo libre" depende de ello; y, lo que es más importante, la hegemonía del petrodólar depende de ello. Lo esencial en el caso de Rusia es, al parecer, que se contenta con satisfacer esa necesidad, siempre que se limite a eso mismo: una demostración de poder.

Algunos se preguntan por qué los rusos "no hicieron nada para detener esto". Si la tasa de éxito de la interceptación fue tan buena como la declarada por el Ministerio de Defensa ruso (y no hay razón para creer que no lo fuera), entonces esto apunta a que los rusos han modernizado exitosamente esos sistemas desde que llegaron a Siria hace tres años. Además, el Ministerio de Defensa ruso ha afirmado en el pasado que cuenta con asesores y personal militar integrado en toda la infraestructura militar de Siria, y que toda la actividad militar de Siria se coordina de forma centralizada desde la base rusa de Latakia. Así que, en efecto, Rusia "fingió" que Siria se defendió sola de las potencias occidentales.

No habrá ningún cambio de régimen en Siria. No habrá una "guerra caliente" entre Estados Unidos y Rusia. Se podría decir que la Alianza Occidental perdió esto en agosto de 2013, cuando el primer falso "ataque con armas químicas de Guta" no logró infundir suficiente confianza para una "conmoción y pavor" en Siria. Mientras tanto, el gobierno sirio se ha vuelto impenetrable a la "decapitación desde el aire" y Rusia ha adquirido el poder para neutralizar la doctrina occidental de "el poder hace lo correcto".

Y el resto, como dicen ellos, es propaganda.