El volcán Kilauea, situado en la costa sur de la isla de Hawái (Estados Unidos), sigue demostrando por qué está considerado el más eruptivo del archipiélago y también uno de los volcanes más activos de la Tierra.
Rio de lava en la fisura número 16 del volcán Kilauea.
© Terray Sylvester / Reuters)
Rio de lava en la fisura número 16 del volcán Kilauea.
El sábado 12 de mayo los técnicos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por las siglas en inglés) confirmaron la existencia de la fisura número 16, situada a 1,2 kilómetros al este de la planta geotérmica de la empresa Gethermal Venture, en Puna. A primera hora del domingo 13, la cifra se elevó a 17, con la aparición de un nuevo punto por el que por el momento salen al exterior gases procedentes del núcleo del Kilauea.


Usgs Handout / EFE
© Usgs Handout / EFE
En el caso de la fisura 17 (que algunos medios habían indicado que podría ser en realidad la número 18), los expertos del USGS detallan que se localiza a unos 800 metros al noreste del final de Hinalo Road, muy cerca de la fisura 16.

La fisura 16 produjo un flujo de lava que viajó aproximadamente 200 metros de longitud antes de estancarse, el mismo sábado.

La actividad sísmica, la deformación del terreno y las altas tasas de emisión continua de dióxido de azufre en el área de influencia del Kilauea indican que es probable que se produzcan fisuras y corrientes adicionales de lava a medida que esta erupción continúe.
Grieta en una de las carreteras afectadas por el volcán.
© Terray Sylvester / Reuters
Grieta en una de las carreteras afectadas por el volcán.
La ubicación de futuros brotes podría incluir áreas tanto en dirección ascendente (suroeste) como a la baja (noreste) de las fisuras existentes, o bien, las fisuras existentes pueden reactivarse. Las autoridades han advertido de que las comunidades y edificios situados en la parte inferior de la montaña podrían estar en riesgo por la extensión de lava y siguen considerando como probable una gran explosión en el volcán.