El Gobierno de China ha acusado a EE.UU. de estar detrás de las protestas violentas en Hong Kong en un intento para alterar la situación de esta región.

Hua Chunying

La portavoz de la Cancillería de China, Hua Chunying, habla en una rueda de prensa en Pekín, la capital.
"Incluso podemos ver que los funcionarios estadounidenses están detrás de los incidentes" en Hong Kong, indicó el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Hua Chunying, en una rueda de prensa ofrecida el martes en Pekín.

Desde el pasado 9 de junio, se han producido varias protestas en Hong Kong contra una enmienda de ley que permitiría extraditar a supuestos criminales a fin de ser encausados en China. El Gobierno local hongkonés suspendió el sábado la polémica ley aplazando sin determinar una fecha concreta sobre el debate parlamentario de dicho proyecto.

Ante esta coyuntura, varios países occidentales, como EE.UU., se apresuraron a dar la bienvenida a tal medida de suspensión cautelar y apoyar la agitación que se ha aumentado en los recientes días con miles de manifestantes ocupando las principales carreteras y autopistas.

La vocera de la Cancillería china, no obstante, volvió a rechazar la injerencia "irresponsable e ilegal" de EE.UU. en los asuntos de Hong Kong y pidió a Washington que deje de intervenir en sus asuntos internos.

"Estados Unidos debería estar consciente de algo: Hong Kong pertenece a China y no permitiremos ninguna interferencia extranjera (...) Recomendamos a estadounidenses que retiren sus manos negras", agregó Hua.

El pasado domingo, la marcha de Hong Kong se convirtió en un violento enfrentamiento entre la Policía y los manifestantes, luego de que algunos participantes en la protesta atacaron la principal oficina del Gobierno chino en la ciudad.

El Reino Unido transfirió la soberanía de Hong Kong a la República Popular China en julio de 1997. El evento marcó el fin del dominio colonial británico y el restablecimiento de la soberanía china sobre este territorio.

Desde entonces, en la región hongkonesa rige la ley de "un país; dos sistemas", que permite que Hong Kong tenga sus propias instituciones legislativas, ejecutivas y judiciales independientes de China.

Pekín dice que esos privilegios han sido salva guardados y protegidos, pero insiste en que no podría tolerar movimientos que busquen la secesión total del continente y asevera que Hong Kong es parte de China.