La hostelera veneciana Judith Boulbain tiene que retroceder casi dos décadas hasta los atentados del 11-S para recordar una época en la que los negocios fueran tan mal.
canal Venecia
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Un canal vacío después de que la propagación del coronavirus causara una disminución en el número de turistas en Venecia, Italia, 1 de marzo, 2020.
Sólo un mes antes de la Pascua, una de las fiestas más concurridas del calendario europeo, la propietaria del Hotel San Samuele, en el corazón de Venecia, ha visto más del 80% de sus reservas canceladas, sin que haya esperanzas de que se produzcan nuevas en un futuro próximo.

Aunque el coronavirus surgió en la ciudad china de Wuhan a finales del año pasado, el patógeno se ha extendido por todo el mundo y actualmente se registran más casos nuevos fuera de China que dentro.

Italia es el país más afectado de Europa, preparándose para el cierre de escuelas, cines y teatros después de que más de 100 personas murieran y los casos confirmados de coronavirus superaran los 3.000.

"La gente está asustada: algunos clientes se fueron antes de tiempo, algunos no se presentaron y otros llamaron para pedir un reembolso", dice Boulbain, de 46 años y originaria de Francia, quien dirige el hotel italiano desde 2006 y lleva casi 25 años en el negocio.

Sus problemas ilustran los estragos que está produciendo el brote vírico en el sector turístico mundial, que está causando restricciones en los viajes de empresa y cancelaciones de grandes ferias comerciales, al tiempo que muchos turistas optan por quedarse en casa o posponen sus planes de reservas para la primavera o el verano.

Un Gran Negocio

La rápida propagación del virus ha sumido al sector de los viajes y el turismo, que representa más del 10% del crecimiento económico mundial, en una de sus peores crisis, según concluye Reuters tras una serie de entrevistas con más de una decena de expertos del sector, propietarios de hoteles y operadores turísticos.

El sector turístico representaba en 2018 unos 319 millones de puestos de trabajo, es decir, el 10% del empleo mundial por entonces, según los datos del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés). Los viajes de placer representan casi el 80% del total, frente al 20% de los que se hacen por negocios, señala la WTTC.

Las aerolíneas son las que más han sufrido desde el comienzo del brote, pero los grupos hoteleros como Hyatt Hotels, los operadores de cruceros como Carnival y las compañías de vacaciones como TUI también se están tambaleando.

"No sabemos cuándo va a terminar esta (epidemia)", dice Boulbain.

Perspectivas Sombrías

Los expertos pintan un panorama sombrío a corto plazo.

Se espera que los viajes internacionales caigan un 1,5% este año, la primera caída desde el punto álgido de la crisis financiera mundial en 2009, según la consultoría Tourism Economics, una empresa de Oxford Economics. Durante el brote del Síndrome Respiratorio Agudo y Grave (SARS, por sus siglas en inglés) de 2003, los volúmenes de viaje cayeron tan sólo un 0,3%.

Con China en el centro de este último brote, la región de Asia y el Pacífico será la más afectada, con un descenso de dos dígitos en la afluencia de visitantes, que para 2020 estaba prevista en un 10,5%, según Tourism Economics.

Los turistas se han vuelto más flexibles ante las crisis sanitarias durante la última década, volviendo a viajar y a desplazarse por vacaciones rápidamente una vez que se contiene un brote, según el análisis de la Tourism Economics.

Pero el coronavirus no tiene precedentes en la escala geográfica de su propagación. La consultoría está usando el SARS como su punto de referencia, lo que significa que esperan que el virus sea contenido para finales de la primera mitad del año.

En ese escenario, las cifras de viajes comenzarían a recuperarse a partir de julio, pero en ese caso la recuperación completa del sector no se produciría hasta 2021 o 2022, según dijo a Reuters David Goodger, director general para Europa y Oriente Próximo de Tourism Economics.

"Si la propagación del coronavirus continúa, su impacto en el turismo podría durar más tiempo y ser mucho más severo que el del SARS", dijo la consultoría en un informe publicado esta semana.

huésped España
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Un huésped usa una mascarilla protectora mientras camina dentro del hotel H10 Costa Adeje Palace, el cual está clausurado después de que el coronavirus de la novela haya sido confirmado en Adeje, Tenerife, en las Islas Canarias, España, el 4 de marzo. 2020.
restaurante Italia
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Camareros junto a un restaurante vacío en la Plaza de San Marcos, que normalmente estaría lleno de turistas, mientras el brote de coronavirus continúa creciendo en el país, en Venecia, Italia, 27 de febrero, 2020.
Efecto Dominó

Pero el brote está teniendo repercusiones más allá del turismo. Los negocios próximos a un hotel de la isla española de Tenerife que ha permanecido cerrado con cientos de turistas en régimen de aislamiento desde el 24 de febrero están teniendo dificultades para hacer frente a la falta de clientes.

Beverley Veness, una peluquera inglesa propietaria de la peluquería "Bambú" durante los últimos siete años, ubicada en un centro comercial frente al Hotel Palacio H10 Costa Adeje, dijo que su negocio se ha visto "profundamente afectado" por el cierre.

"La semana pasada probablemente hice tantos clientes en toda la semana como los que habría hecho en unas dos horas [en circunstancias normales]", dijo a Reuters, mientras mostraba una agenda vacía.

Para estimular a los clientes a hacer reservas para fechas más tardías durante este año, muchas cadenas hoteleras como Meliá, Pangea Group y la división de viajes del grupo Barceló han informado que están ofreciendo descuentos y relajando sus políticas de cancelación.

Ante la ausencia casi total de reservas para los próximos meses, Ca' Pagan, un hotel "boutique" en el centro de Venecia, está ofreciendo un descuento de hasta el 60% en marzo y de hasta el 30% en abril, dice su propietario Giacomo Busatto.

"Sólo vienen algunos italianos, ningún extranjero", dijo.

Estas medidas pueden acabar atrayendo a los viajeros, pero es más probable que la gente espere a ver cómo y dónde se propaga el virus para hacer sus reservas de última hora.

"No sabemos por cuánto tiempo podemos seguir así. Estamos perdiendo dinero. Ya tuvimos una marea excepcionalmente alta, ¿qué será lo siguiente? ¿Una plaga?" dice Boulbain.

Información de Josephine Mason, Elisa Anzolin desde Milán, Maya Nikolaeva desde París, Illona Wissenbach desde Fráncfort, Ingrid Melander y Belen Carreño desde Madrid, Guillermo Martinez y Marco Trujillo desde Tenerife; editado por Janet Lawrence; traducido por Darío Fernández en la redacción de Gdansk