Una plaga de langostas azota a la provincia de Corrientes, en el noreste de Argentina. Los insectos habrían llegado a territorio sudamericano el 21 de mayo de 2020 desde Paraguay.
La plaga de langostas
© Captura de pantalla
La plaga de langostas avanza por territorio argentino y causa daños en cultivos. Foto:
Los videos de miles de estos acrídidos que sobrevuelan plantaciones se hicieron virales en redes sociales.

El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria argentina (Senasa) es la institución que se encarga del monitoreo constante del enjambre de langostas para reducir el impacto de esa plaga. El paso de la población de insectos, que cubre cerca de 10 kilómetros a la redonda, depende de las condiciones climáticas y de la dirección del viento. Estos se desplazan entre 100 y 150 kilómetros por día.

El medio La Nación señala que el jefe del programa de Control de Langostas y Tucuras del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), Héctor Medina, manifestó que las langostas son una plaga que se mueve según las condiciones del viento y la temperatura.

Los insectos anteriormente pasaron por las provincias de Santa Fe y Formosa en donde dejaron afectaciones en los cultivos de maíz, mandioca, caña de azúcar, trigo y avena, pero todavía no hay cifras del impacto real de la plaga.

En la provincia de Corrientes, en donde actualmente están los insectos, los agricultores registraron daños en las plantaciones cítricas y hortícolas. Ahora temen por la yerba y el té.

Medina sostiene que las langostas no causan daño directo al ser humano porque no son vector de ninguna enfermedad y se alimentan de vegetales, por lo que no implican un riesgo para las personas. Lo que sí resultaría catastrófico es "si esta plaga entra a los lugares donde tenemos yerbatales o frutales", dijo el especialista.

Senasa y el Ministerio de Agricultura desplegarán un avión fumigador para intentar disminuir la cantidad de insectos. Los 10 kilómetros cuadrados de la manga de langostas equivale a 350 000 personas comiendo, según La Nación.