Traducido por el equipo de Sott.net en español

"Cuando el misterio es demasiado impresionante, no nos atrevemos a desobedecer. Por absurdo que me pareciese a mil millas de todos los lugares habitados y en peligro de muerte, saqué de mi bolsillo una hoja de papel y una pluma. Pero entonces recordé que había estudiado sobre todo geografía, historia, matemática y gramática y le dije al hombrecito (con un poco de mal humor) que no sabía dibujar. (Antoine de Saint-Exupéry, El Principito, Cáp. 2)."
mmmm

La ovejita del Principito de Saint-Exupéry
¿No viene este pasaje como anillo al dedo tratándose de describir el estado de estupor en el que nuestros amos nos han colocado desde la eclosión de la pandemia del coronavirus? Pues sí, de ahora en adelante, en ausencia de democracia y dada la condición que esa gente entiende que tiene que asignarnos, encuentro el término amo mucho más apropiado que el de dirigente. Y el uso de palabras apropiadas permite el reencuentro con nuestra soberanía, alejado de la impotencia que sentimos ante la verborrea del lenguaje político.

El príncipe de Saint-Exupéry
En primer lugar, los que me conocen saben que tengo un don para hacer preguntas que a nadie se le ocurriría hacerse en primer lugar, porque creo más en la observación y en la razón que en la propaganda, a la que al menos soy resistente.

Así que voy a pedirles que vuelvan a cuestionarse una propuesta que probablemente consideran como verdadera, en todo caso la mayoría de ustedes...

Nuestros dirigentes son incompetentes.

Que podríamos traducir por "nuestros amos son idiotas". ¿Pero de dónde sale esta extraña idea? ¿No estaríamos hablando de una seudo fabricación de algún tipo de trivialidad, una propaganda repetida ad infinitum por todos los medios dóciles para inculcarnos la idea de que el único motivo que podría empujar a nuestros amos a cepillar nuestras libertades, a empobrecernos cada vez más, a mentir en cada ocasión que se les presenta, obedecería a una supuesta incompetencia?

Porque desde un punto de vista estrictamente lógico, existen otras explicaciones igual de válidas, y como veremos, mucho más creíbles.

1. Sólo se le pueden romper dos patas al pato

¿Por qué nuestros amos habrían de ser más estúpidos que la inmensa mayoría de idiotas borreguiles haciendo las veces de rebaño (me incluyo)?

Sí, lo sé, suena un poco abrupto, entonces por si esto les ayuda (un poco como una muleta, después de todo), aquí va la contraparte redactada en jerga garantizada 100% orgánica y con la etiqueta políticamente correcto.
Nuestros dirigentes, gracias a sus estudios universitarios y a sus experiencias, son indudablemente los más aptos para presidir el destino de las naciones.
Visto así, es mucho más digerible, ¿cierto? Y nos ahorra tener que cuestionarnos su validez, incluso si esto entra en contradicción directa con la idea de una incompetencia sistemática de nuestros amos, una hipótesis que implica de entrada la inmunidad penal, ya que en el peor de los casos, nos limitaríamos a hablar de errores o faltas, pero nunca de traición o de actos criminales. Responsables pero no culpables, ustedes ya conocen el refrán.

Esto constituye la primera razón por la que tu subconsciente apoyara la idea de que los dirigentes son unos simples incompetentes, ya que el caso contrario implicaría que el idiota, es usted, una idea que poco tiene de agradable. Por el contrario, la idea de que somos capaces de darnos cuenta perfectamente de los errores sistemáticos de nuestros amos refuerza nuestro sentimiento de ser más competentes que ellos, luego de aceptar el principio de su incompetencia. ¡Cuán dulce es sentirse superior! Es muchísimo más gratificante que tener que darnos cuenta que quienes pagan el pato somos nosotros.

2. Sesgo psicológico

Quizás esto les parezca extraño, pero existe al menos un estudio realizado por la American Psychological Association (APA) sobre 1500 temas que demuestran que aquellas personas que son percibidas como deshonestas son más susceptibles de ser vistas como incompetentes por sus colegas/relaciones. También se afirma que este sesgo deriva de la idea de que una persona deshonesta sería una persona poco sociable. Por el contrario, una persona deshonesta y particularmente sociable sería percibida como maquiavélica. ¿Entienden por qué sus amos suelen añadir el ultraje al insulto mientras fingen no enterarse de nada, igual que el sinvergüenza que nunca pierde una ocasión de insultar a los franceses, especialmente cuando se encuentra en el extranjero? De hecho, esto refuerza la probabilidad de ser percibido como alguien incompetente en vez de malicioso.

3. El rechazo de enfrentarse a la situación real

La tercera razón, y probablemente la más importante por la que la mayoría de la gente considera a nuestros amos unos incompetentes es el temor de no estar tratando con idiotas, sino con personas malvadas plenamente conscientes de sus actos y que persiguen objetivos que nada tienen que ver con el bien público, por no decir que van en contra de los mismos ciudadanos.

Una cosa es ir abriendo gradualmente los ojos al salir de la cueva, y otra muy distinta es darse cuenta plena del horror distópico en el que nos encontramos. Como esta idea dispara una ansiedad extrema, muchos preferirán volver a la cueva (hiperrealidad), e intentarán persuadirse de que nuestros amos no pueden ser tan malvados, por lo que sólo pueden ser unos incompetentes.

No puedes ganar a menos que sepas que estás en guerra.

El que una victoria se obtenga antes de haberse cristalizado la situación es algo que la gente no suele captar.

Sun Tzu y el arte de la guerra

Pues sí, arriesgándome a escandalizarles, me atrevo a señalarles que se encuentran en guerra, o más exactamente que sus amos están en guerra contra ustedes (el pueblo), y pretendo convencerles de ello más allá de cualquier duda.

Sólo cuando hayan integrado esta realidad tan difícil de contemplar, podrán percibir los medios que sus amos pretenden utilizar para esclavizarles. Y sólo cuando sean capaces de nombrar a su enemigo y conocer sus planes podrán luchar contra él.

La situación no es desesperada y nunca lo será porque somos la gran mayoría y el enemigo sólo puede ganar mediante la duplicidad y el engaño. Nunca hemos visto dictaduras basadas únicamente en el miedo, sino sólo dictaduras que se basaban en la colaboración de un cierto número de individuos, ya sea de débil entendimiento o sociópatas que aceptaban conscientemente servir de instrumento a las autoridades a cambio de unas cuantas migajas o diminutas ventajas.

Los hechos en vez de la propaganda

Estarán de acuerdo en que la historia reciente, y en particular la pandemia del coronavirus, ha sido una tribulación sorprendente a escala occidental. Ha dado lugar a todo tipo de disfunciones y errores... ¿pero fueron errores de verdad? Tomemos el caso de las mascarillas por ejemplo. Saben que el gobierno francés destruyó su reserva estratégica de mascarillas, pero ¿saben que está ocurriendo exactamente lo mismo en Bélgica? Sabemos ahora que el gobierno francés, contrariamente a sus afirmaciones, sólo había pedido 100 millones de mascarillas, pero ¿sabían ustedes que exactamente lo mismo ocurrió en Bélgica, y que todas las contradicciones, prohibiciones y carencias fueron la nota dominante en todos los países afectados? ¿Distinguen ahora el hilo conductor?

Del mismo modo, Francia, Bélgica, ciertos estados (democráticos) de los Estados Unidos, Inglaterra y Quebec han cometido el mismo "error" de acoger a pacientes en residencias de ancianos, lo cual por el contrario impidió de forma sistemática que estos pacientes sean trasladados a lugares de aislamiento, o incluso a unidades de cuidados intensivos hospitalarios que disponen del equipamiento necesario.

Francia ha llegado incluso a emitir un decreto autorizando a los médicos inyectar Rivotril en pacientes con problemas respiratorios, lo que equivale a matarlos como si de perros se tratara. Justo ahí, ¿siguen sin ver el hilo conductor? Si hubiéramos querido maximizar la mortalidad y liquidar de paso a todos esos pequeños viejecitos que cuestan una fortuna de locos, como diría el Poudré, no lo habríamos hecho de otra manera. Estos son los hechos.

Del mismo modo, en todos estos países se habla de una segunda ola perfectamente hipotética, sin base científica alguna, se habla de imponer una vacuna cuando lo más probable es que la enfermedad habrá desaparecido a finales del verano, y se habla de imponer el uso de mascarillas cuando la epidemia haya acabado.

¿Cómo atribuir todo esto a errores? Estamos hablando de diferentes gobiernos de países que a veces están a miles de kilómetros de distancia, y asesorados por diferentes equipos.

En cuanto al confinamiento, se comprobó rápidamente que la contención no había frenado en absoluto la progresión del virus, sino que había aumentado considerablemente la mortalidad, aunque sólo fuera por el estrés inducido y el número de patologías que requerían tratamiento y que se habían aplazado durante más de tres meses. Lo sabíamos, sólo bastaba con mirar las cifras de los países que no se sometieron al confinamiento, como Holanda, el vecino directo de Bélgica. Y sin embargo, todos los países adeptos al confinamiento total perseveraron en el error, ¿pero estamos realmente hablando de un error?

El precio del confinamiento viene con la destrucción del tejido económico real: los autónomos, los pequeños negocios, los restaurantes, los cafés, el sector turístico. Pero sabiendo lo que precede, ¿fue un error, o por el contrario fue la intención, justificar el tsunami económico que se avecinaba y que no tiene absolutamente nada que ver con el virus, pero que es el resultado del colapso de los mercados del 9 y 12 de marzo, al que le seguiría el colapso del sistema económico y monetario?

Cuando sucedió la quiebra de Lehman Brothers en septiembre de 2008, y que marcó el inicio de la crisis bancaria y monetaria en 2009, el banco tenía un apalancamiento de alrededor de 37. Como el apalancamiento era inversamente proporcional al ratio de solvencia, esto indica que el banco ya no era solvente, no disponía de más liquidez, y no había forma de recurrir a un margin call (petición de margen) mediante la venta de inmuebles, de la suegra o del televisor de pantalla plana del salón.

Las últimas noticias indican que los bancos más podridos de Europa superan ampliamente este apalancamiento, ya se encuentran en estado de quiebra fraudulenta (debido al ocultamiento de balances) pero se mantienen a flote artificialmente por la inyección masiva de dinero falso en los mercados via Quantitative Easing. A esto hay que añadir el Monte Paschi di Sienna, un banco sistémico italiano, pero que está tan muerto que nadie se ha molestado en actuar como si siguiera activo.
cccc
© Capture d'écran

En medio de las tumultuosas inundaciones de propaganda que provocan ansiedad alrededor de una epidemia que ya no existe, probablemente no habrán leído una declaración de lo más esclarecedora del Director Gerente del FMI:
El "Gran Reinicio" será el tema de una única cumbre que se celebrará en enero de 2021, convocada por el Foro Económico Mundial.

El "Gran Reinicio" es un compromiso para construir conjuntamente y con urgencia los cimientos de nuestro sistema económico y social para un futuro más justo, sostenible y resistente.

Este requiere de un nuevo contrato social centrado en la dignidad humana y la justicia social, en el que el desarrollo económico no interfiera con el progreso de la sociedad.

La crisis sanitaria mundial ha puesto de manifiesto antiguas rupturas en nuestras economías y sociedades y ha creado una crisis social que requiere urgentemente la creación de puestos de trabajo decentes y significativos. (...)

Fuente: Fondos Monetarios Internacionales, vean también Forum Económico Mundial
Y si les hablan de un gran reinicio, de una revisión del sistema monetario y económico, es porque para entonces el que conocemos habrá caído. Están haciendo todo lo posible para que ocurra.

¿Y ahora, empiezan a discernir al lobo? ¿Por qué creen que los mundialistas, al amparo de los llamados conflictos interraciales, intentan sembrar la guerra civil en los Estados Unidos, así como en Francia y Bélgica, por nombrar unos pocos? ¿Entienden que cuando se trata de destruir, saquear, incendiar y desacreditar estatuas (borrar nuestro pasado) las autoridades son más que tolerantes e impiden que las fuerzas del orden hagan su trabajo? Intenten hacer una demostración pacífica con 10.000 chalecos amarillos en medio de París o Bruselas, ¡constatarán lo diferente que llega a ser el trato!

Lo que la mayoría de los observadores aún no han integrado plenamente es la razón que se oculta detrás de todo esto. ¿Por qué imponer el caos y la anarquía? Bueno, simplemente para sustituirlo por una dictadura global. No más gobiernos títeres, no más Estados soberanos, no más fronteras, estarán en contacto directo con sus verdaderos amos, será el reinado indivisible de las multinacionales sobre los pueblos, esclavizados como nunca antes, aplastados por un sistema donde se juntarán lo peor del comunismo y lo peor del neoliberalismo.

¿No les resulta mordaz ver cómo se les caen las máscaras a nuestros amos precisamente cuando pretenden que las llevemos sin ninguna justificación científica, como mera señal de nuestra sumisión? Es el mismo tipo de humor cabalístico que se encuentra en el acrónimo RIP, que significa Referéndum de Iniciativa Popular.

¿Cuándo se darán cuenta de que lo que ven como fracasos (política social, desarrollo económico, sanidad, pensiones) son un problema exclusivamente para el conjunto de la población, pero que son una fuente de beneficios para nuestros amos y sus entusiastas servidores? Lejos de ser un fracaso, para ellos es un éxito casi total hoy en día, preparándose para el advenimiento del capitalismo globalizado en su forma más dura, basado en una dictadura al estilo comunista, por no decir orwelliano.