Traducido por el equipo de SOTT.net en español

Un montículo de tierra en la actual Siria podría ser el monumento de guerra más antiguo conocido en el mundo, construido antes del 2300 a.C.
Tell Banat North in Syria was submerged in 1999.
© New Scientist
El Tell Banat Norte en Siria se inundó en 1999.
Los restos de los soldados de a pie y de conductores de carros de guerra estaban enterrados en distintos grupos en un monumento hecho de tierra apilada. Sin embargo, no está claro si pertenecían al bando vencedor o al perdedor, ni en qué consistió el conflicto.

El hallazgo procede de un nuevo examen de los restos del Monumento Blanco, que se excavó en las décadas de 1980 y 1990. La zona quedó sumergida en 1999 por la construcción de la presa de Tishrin, en el río Éufrates, y no se ha vuelto a investigar desde entonces.

Anne Porter, de la Universidad de Toronto (Canadá), fue una de las responsables de las excavaciones. "Fue un proyecto de salvamento", dice. La inundación fue "una experiencia realmente traumática", porque la zona era "el sitio más fabuloso en el que se podía imaginar trabajar".

Inmediatamente al norte de una pequeña montaña llamada Jebel Bazi, los pueblos mesopotámicos construyeron un asentamiento que los arqueólogos llaman el complejo Banat/Bazi. Fue ocupado entre el 2700 y el 2300 a.C. aproximadamente. El yacimiento incluía un conjunto de montículos de tierra llamados Tell Banat y, un poco más al norte, un único gran montículo llamado Tell Banat Norte o Monumento Blanco.

El Monumento Blanco recibió su nombre porque estaba recubierto de un mineral calcáreo llamado yeso. Porter dice que se construyó en tres etapas. La primera fue un montículo liso, que el equipo no llegó a excavar debido a las inundaciones. Más tarde, la gente construyó montículos más pequeños encima, que contenían huesos humanos. "Imagínese cucuruchos de helado al revés en la parte exterior de un pudin", dice Porter. "Ese es el aspecto que debía tener".

Finalmente, el pueblo construyó plataformas escalonadas alrededor del borde del montículo. En el suelo, el equipo encontró muchos huesos fragmentados. Algunos eran humanos. Otros pertenecían a animales parecidos a los burros; la especie exacta no está clara.

Porter ha trabajado ahora con una clase de estudiantes universitarios para reconstruir dónde estaban colocados todos los huesos en las plataformas de tierra. "Fueron ellos los que se dieron cuenta de que había un patrón aquí", dice.

Uno de los grupos contenía restos de humanos enterrados con bolitas duras de tierra compactada, que podrían haber sido armas de proyectil. El equipo sostiene que se trataba de soldados de a pie.

El otro conjunto solía tener un único animal parecido a un burro emparejado con un humano adulto y un adolescente. El equipo sugiere que se trata de conductores de carros: el adulto conduce el carro y el adolescente sube y baja del mismo.

Porter sospecha que el monumento refleja "un conflicto interno" más que una invasión. En esa época, estaban surgiendo sociedades jerárquicas, lo que creaba "una tensión entre una sociedad de parentesco basada en la comunidad y luego estas élites estrechas que tienen el control", afirma.

Referencia de la revista: Antiquity