Semillas transgénicas
© Desconocido
Semillas transgénicas: un mundo espeluznante.
Corporaciones de la "ciencia de vida" proclaman con grandes fanfarrias que sus nuevos productos revolucionarán la agricultura, eliminarán el hambre, curarán enfermedades y mejorarán la salud del público en general.

En la realidad, a través de la práctica de sus negocios y poder político, los ingenieros genéticos han hecho claro que tienen la intención de usar la ingeniería genética (IG) para dominar y monopolizar el mercado mundial de granos, alimentos, fibras y productos farmacéuticos.

GE es una técnica revolucionaria que se encuentra todavía en una etapa temprana de desarrollo. Esta tecnología tiene el poder de romper barreras genéticas fundamentales -no solamente entre especies sino también entre seres humanos, animales y plantas.

Insertando al azar genes de especies no relacionadas entre si -utilizando virus, genes resistentes a los antibióticos y bacterias como vectores que promueven la alteración permanente de los códigos genéticos- los organismos cuyos genes han sido modificados son capaces de transmitir estos cambios a sus descendientes por herencia.

Los ingenieros genéticos de todo el mundo están alterando, insertando, recombinando y programando material genético. Genes provenientes de animales, incluyendo genes humanos son combinados con los cromosomas de plantas, peces y animales creando como resultado formas de vida transgénicas. Por primera vez en la historia las corporaciones transnacionales de biotecnología están llegando a ser los arquitectos y dueños de "vida".

Con poco o ningunas restricciones, requerimientos de etiquetado, o protocolo científico, los bio-ingenieros han comenzado a crear cientos de productos monstruosos genéticamente alterados los cuales son de peligro para la salud, el ecosistema e impactos negativos en lo socioeconómico en billones de campesinos en todo el mundo.

A pesar de un número creciente de científicos que afirman que las técnicas del separado genético son inexactas e impredecibles, de ahí su peligrosidad inherente, gobiernos y agencias regulatorias que apoyan el desarrollo genético, liderados por los Estados Unidos, mantienen que alimentos GE y cosechas son "sustancialmente equivalentes" a alimentos convencionales y por ello no es requerido etiquetas de información ni ensayos de seguridad pre-market.

Este mundo nuevo de alimentos monstruosos es espeluznante.

Actualmente se encuentran disponibles más de cuatro docenas de alimentos y semillas genéticamente alterados que están siendo cultivados o disponibles al público en los EEUU. Estos alimentos y semillas están ampliamente dispersados en la cadena alimenticia y en el ecosistema.

Más de 60 millones de hectáreas son cultivadas con semillas modificadas genéticamente solamente en los EEUU mientras más de 500,000 vacas lecheras están siendo inyectadas regularmente con hormona de crecimiento bovino (rBGH).

La mayoría de alimentos procesados en el supermercado prueban "positivo" a la presencia de ingredientes GE. Además de esto, varias docenas de cosechas producto de la IG se encuentran en la etapa final de desarrollo y pronto serán utilizadas en el ambiente y comercializadas en el mercado.

De acuerdo con la Industria de al biotecnología casi el 100 por ciento de alimentos y fibras serán el producto de la ingeniería genética dentro de cinco a 10 años. El "menú escondido" de estos alimentos en los Estados Unidos incluye: soya, aceite de soya, maíz, papas, calabacitas, aceite de canola, aceite de semilla de algodón, papayas, jitomates y productos lácteos.

La ingeniería genética de alimentos y productos de fibra es inherentemente peligroso para humanos, animales, el medio ambiente y el futuro de agricultura orgánica.

Como el doctor Michael Antonieu, científico británico en biología molecular explica:
El separo de genes ha dado "resultados inesperados en la producción de substancias toxicas... en bacterias, cultivos, plantas y animales alterados genéticamente con el problema que permanecen sin detectarse hasta que una gran amenaza a la salud publica se hace presente". Los peligros de alimentos y cultivos GE se clasifican dentro de tres categorías: peligros a la salud humana, peligros ambientales y peligros socioeconómicos.
Un breve vista en los productos que han sido probados de ser peligrosos nos provee de un convincente argumento sobre porque necesitamos una moratoria global en todos los productos y cultivos de la IG.

Toxinas y venenos

Los productos creados genéticamente poseen claramente el potencial de ser tóxicos y amenazar la salud humana. En 1989 un suplemento dietético mejorado genéticamente llamado L-tryptophan mató a 37 ciudadanos americanos y afecto de manera permanente a mas de 5.000 dejándoles síntomas como dolorosos desordenes de la sangre, eosinofilia, síndrome de mialgia por sus siglas en ingles, antes de ser cancelada por la Administración de Alimentos y Substancias.

El fabricante, Showa Denko, el cual es el tercer mas grande productor de químicos en el Japón hubo por primera vez empleado bacterias GE para producir suplemento fácilmente adquirible sin receta médica.

Existe la teoría que la bacteria se contaminó de alguna manera durante el proceso de recombinación de material genético.

Showa Denka ha pagado a la fecha más de 2.000 millones de dólares en daños a las victimas. En 1999 la prensa británica reveló que el docdtor Arpad Pusatai, científico del Instituto Rowett, encontró mediante investigaciones que patatas conjugadas genéticamente con la planta copo de nieve y virus de mosaico coliflor son altamente venenosos para los mamíferos.

Estas patatas, que difieren en composición química de las regulares, dañaron los órganos vitales y el sistema inmunes de ratas de laboratorio alimentadas con patatas GE. Lo mas alarmante del caso es que el daño que produjo a el recubrimiento de los intestinos -aparentemente debido a una severa infección viral, lo mas probablemente causada por el promotor viral CaMv, un promotor injertado en casi todos los alimentos y cultivos de la IG.

El trabajo de Pusztai desafortunadamente permanece incompleto (los fondos provenientes del gobierno fueron cancelados y despedido después que se comunicó con los medios informativos).

Sin embargo más y más científicos alrededor del mundo están alertando que la manipulación genética puede elevar los niveles naturales de toxinas y producir más alergias en alimentos en situaciones inesperadas mediante el cambio de genes causantes de producir dichas toxinas.