Traducido por el equipo de Sott.net

Los productores de alimentos de toda Europa tienen que hacer frente a la subida de los precios de la energía, y ese aumento se hace notar rápidamente en los bolsillos de los consumidores que se enfrentan a una crisis del coste de la vida, informó el martes Bloomberg.
Euros
© RTE
Los euros compran menos
Según el informe, que cita una previsión del Banco de Inglaterra, un tercio de los hogares británicos va a gastar más del 10% de sus ingresos en energía, y ahora el aumento de los costes de los comestibles está haciendo aumentar la pobreza alimentaria.

Ryan Peters, director general de Brioche Pasquier UK, declaró:
"Es el efecto dominó que se ha producido al tener que asumir un enorme aumento de la energía. Tenemos que intentar subir un poco nuestros precios a los minoristas, y por desgracia eso repercute en los consumidores".
Kona Haque, jefe de investigación del operador de materias primas ED&F Man, advirtió:
"Creo que lo peor está aún por llegar, ya que los precios de la energía suben. Este invierno cambiará las reglas del juego y es probable que suban los costes de transformación".
El mayor productor europeo de remolacha azucarera, Suedzucker AG, ha informado de que sus ingresos del primer trimestre se han visto afectados por un "aumento sustancial" de los costes de las materias primas, la energía y el envasado.

Las empresas que transforman la soja, la colza y las semillas de girasol en aceites de cocina han frenado su producción en el Reino Unido y Europa y la han trasladado a otras regiones con precios energéticos más bajos.

Mientras tanto, las fábricas de alimentos que consumen mucha energía en todo el continente podrían verse obligadas a cerrar si la escasez de gas natural desencadena un racionamiento, advirtió Bloomberg.

El vicepresidente senior de Tate & Lyle Sugars, Gerald Mason, fue citado por el medio:
"Al igual que la gente se enfrenta a sus presupuestos domésticos, nosotros tenemos que gestionar unos costes de energía e insumos muy volátiles, asegurándonos de que cada céntimo que nuestra empresa gasta y obtiene como ingreso se gestiona activamente en tiempo real. No dirigimos un casino. Estamos haciendo comida, lo que nos da una gran responsabilidad para hacerlo bien".