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Poly, la plesiosaurio hallada en 1987 en un rancho de Kansas
Aunque aparentemente resuelve un misterio, empero, el descubrimiento genera otro: ¿los "monstruos marinos" nadaban en pares madre-hijo o incluso en grupos más grandes, como las ballenas y delfines modernos?

El estudio se enfocó en un fósil adulto de Polycotylus latippinus de 78 millones de años y 4,7 metros de largo descubierto en 1987. La cavidad abdominal del fósil contiene huesos diminutos, partes de un plesiosaurio que no había nacido cuando su madre murió.

El descubrimiento, detallado en la emisión de esta semana de la revista Science, constituye la primera prueba de que los plesiosaurios eran vivíparos, que parían a sus crías.

"El feto es demasiado grande como para que un huevo sea fisiológica y mecánicamente factible", dijo a Robin O'Keefe, coautor del estudio, en declaraciones a National Geographic News. "¿Y por qué andar cargando un huevo grande?", cuestionó.

El descubrimiento, aunque no es completamente inesperado, podría llenar un frustrante vacío en el conocimiento del plesiosaurio, consideró.

"Desde hace mucho los científicos han sabido que el cuerpo de los plesiosaurios no era muy apto para salir a la tierra y poner huevos en un nido (como los dinosaurios). Entonces, la falta de evidencia de parición entre los plesiosaurios ha sido desconcertante", declaró O'Keefe, experto en plesiosaurios de la Universidad Marshall, en Virginia Occidental.

¿Monstruos maternales?

Se ha documentado parición en otros grupos de reptiles marinos antiguos -como el ictiosaurio, parecido al delfín-, pero el estudio sugiere que los plesiosaurios eran únicos porque generalmente sólo alumbraban una cría grande.

"Los ictiosaurios parían su progenie en forma múltiple (y tamaño chico). Eso hace que los plesiosaurios se destaquen de otros reptiles marinos antiguos", dijo Luis Chiappe, coautor del estudio y director del Instituto de Dinosaurios del Museo de Historia Natural de Los Angeles.
"Ciertamente es posible" que los plesiosaurios ocasionalmente parieran gemelos o trillizos, señaló O'Keefe. "De hecho, casi lo esperaría", apuntó.

Chiappe y O'Keefe calculan que el bebé plesiosaurio nonato casi medía 1,5 metros, aproximadamente un tercio de la estatura de la madre.

Muchos de los animales actuales que paren un solo bebé grande son sociales y dedican mucho tiempo y energía a criarlo. Los plesiosaurios pudieron haber tenido un comportamiento similar, subrayó Chiappe, haciendo que su estilo para cuidar a sus hijos se pareciera más al de las ballenas y delfines modernos que al de la mayoría de los reptiles.

"Esencialmente, la madre asume un riesgo porque si quieres propagar tus genes, estás poniendo mucha energía en un solo bebé, así que es concebible que el gasto de energía de la madre se prolongara después del nacimiento de su cría", acotó Chiappe, quien, al igual que O'Keefe, ha recibido financiamiento para proyectos previos del Comité para la Investigación y Exploración de la National Geographic Society (dueña de National Geographic News).

Escoja: ¿manada o cardumen de plesiosaurios?

Chiappe admite que la hipótesis de cuidados maternales activos podría ser difícil de probar. Pero si repetidamente se encontraran fósiles de bebés plesiosaurios al lado de fósiles de adultos, apoyaría la idea de los cuidados maternales entre esta criaturas, precisó.

En ese caso, el cuidado maternal "sería una interpretación más razonable que decir" que los plesiosaurios grandes y chicos "morían aparte y por algún motivo siempre se enterraba juntos", precisó Chiappe.

El nuevo descubrimiento también provoca la interesante pregunta de cómo llamar a un grupo de plesiosaurios: ¿manada o cardumen?

"No lo he pensado", dijo Chiappe. "Creo que, coloquialmente los podríamos llamar cardumen", término generalmente reservado para mamíferos marinos. "Pero desde un punto de vista científico, probablemente seguiríamos usan el término grupo", agregó.