Traducido por el equipo de SOTT.netDesde carreteras dañadas hasta el aumento vertiginoso de los precios de la electricidad, el calor abrasador del verano está pasando una pesada factura económica a la UE.

© RT CompositeOla de calor en Europa
Europa Occidental ha estado sufriendo otra ola de calor sin precedentes, con
temperaturas que superan los 40 °C en varios países. Francia, el Reino Unido, Alemania y Suiza han registrado las temperaturas más altas de junio de su historia, mientras que las condiciones meteorológicas extremas han afectado al transporte, a la generación de electricidad y a la producción industrial.Las temperaturas abrasadoras están
provocando un agujero de miles de millones de euros en la ya frágil economía de la UE. Desde campos resecos hasta fábricas paradas, el bloque está sintiendo el calor más allá de lo que puedan indicar los termómetros. Los economistas, por su parte, advierten de que las olas de calor provocadas por el cambio climático
ya no son fenómenos temporales, sino un riesgo macroeconómico estructural.
La productividad es la primera víctimaEl coste económico más inmediato del calor extremo es la
pérdida de productividad. Según la aseguradora alemana Allianz Trade,
cada grado adicional entre los 30 °C y los 35 °C reduce la productividad laboral en aproximadamente 1,30 dólares por hora, lo que equivale a casi el 3 % de la producción media por hora. La construcción, la agricultura, la logística y otros sectores intensivos en mano de obra son los más afectados, ya que los trabajadores sufren con las temperaturas extremas.
Mientras otra ola de calor azotaba la región,
Patrick Martin, presidente de la principal federación patronal francesa, Medef, resumió el impacto:
«Francia está funcionando a ralentí».