Una amplia mayoría de eurodiputados del Parlamento Europeo aprobó este miércoles abrir un procedimiento sancionador a Hungría por su política migratoria que, en una última instancia, podría dejar al país sin derecho de voto en las instituciones europeas.
Viktor Orbán

Viktor Orbán
Los resultados oficiales arrojan que 448 eurodiputados votaron a favor frente a 197 en contra. También hubo 48 abstenciones, de las cuales la mitad corresponden a eurodiputados del PP, que son socios del primer ministro húngaro, Viktor Orban, en el Partido Popular Europeo.

Finalmente se produjo la mayoría necesaria de dos tercios del Parlamento en el que liberales, socialistas y los grupos de izquierda apoyaron el duro informe contra Hungría, que solicita activar el llamado artículo 7 del Tratado, destinado a despojar de influencia en la Unión Europea a los estados miembros que no respeten las normas.

El grueso del PPE también ha dejado caer a Orban tras darle una última oportunidad el pasado martes, cuando éste compareció ante el Pleno de Estrasburgo.

Lejos de anunciar cambios en su política contra los refugiados, las ONG, la prensa o la libertad universitaria, acusó al Parlamento de intentar "un chantaje".

Además, sostuvo que los refugiados, en su mayoría de origen islámico, constituyen una amenaza a la civilización cristiana y a la Unión Europea. Fuentes del PP justificaron a EL MUNDO la abstención de sus eurodiputados, porque, por un lado, "no se quería apoyar a Orban", pero, por otro, "el Parlamento Europeo, que es el más político de los organismos de la Unión Europea, no debe convertirse en un tribunal de justicia de los estados miembros".

Fuentes del PP relataron que tres de sus eurodiputados votaron a favor de Orban. Se trata de Gabriel Mato, Pilar Ayuso y Carlos Iturgaiz, que lo hicieron conscientemente, según estas fuentes.

Otros grupos políticos consideran que la Unión Europea incluso debe ir más lejos contra Hungría. La liberal holandesa Sophie in 't Veld sostiene que habría que frenar las subvenciones a su Gobierno: "¿Por qué le damos al señor Orban 87 millones a la semana para destruir la Unión Europea?". Los socialistas europeos acusan también a Orban de beneficiarse junto a su familia de contratos públicos subvencionados, donde sólo se presenta un único licitante.