EEUU está intensificando sus incursiones digitales en la red eléctrica de Rusia para lanzar una advertencia al mandatario ruso, Vladímir Putin, y demostrar cómo la Administración Trump puede usar sus nuevos poderes para desplegar instrumentos cibernéticos de una manera más agresiva, informa The New York Times.

Catedral de San Basilio, Moscú
© Sputnik / Evgeny Odinokov
Las luces apagadas en la Catedral de San Basilio en Moscú.
Varios exfuncionarios del Gobierno estadounidense, que prefirieron mantener el anonimato, comunicaron que EEUU implantó un código en la red eléctrica de Rusia y otras instalaciones durante las elecciones de mitad de mandato. Esta acción podría haber sido realizada en concordancia con los nuevos poderes que le fueron otorgados por un proyecto de ley aprobado en 2018.

El columnista Iván Danílov destaca en su artículo para la versión rusa de Sputnik que, si la información parecida se hubiera publicado en la prensa rusa o china, Washington habría montado un escándalo de dimensiones "épicas".

Según fuentes del New York Times, ahora la estrategia de EEUU se ha transformado en una ofensiva y muestra señales de una agresividad nunca antes vista. La cuestión crítica es cuán profundo penetró Washington en la red eléctrica de Rusia, a lo que es "imposible responder sin tener acceso a detalles clasificados de esta operación".

"Solo entonces estará claro si es posible sumir a Rusia en la oscuridad o paralizar a su Ejército", escriben los periodistas estadounidenses.

Danílov opina que los autores del artículo agregaron este párrafo para no "parecer estúpidos" si al final resulta que su pieza periodística carece de fundamentos. El columnista ruso considera que la élite política estadounidense divide a todos los países en dos categorías: los que pueden hacer lo que les da la gana y otros, a los que se les prohíbe incluso el derecho a la autodefensa.

Además, este artículo demuestra "la debilidad y la existencia de bicefalia en EEUU", resalta el columnista ruso.

Dos altos cargos gubernamentales comunicaron a The New York Times que creen que el presidente estadounidense había sido mal informado sobre la implantación del código que podría ser utilizado para vigilar o atacar la red eléctrica de Rusia.

Al Pentágono y a los agentes de inteligencia les preocupaba su reacción y la posibilidad de que el mandatario de EEUU pudiese cancelar la operación o discutirla con funcionarios extranjeros. Así se comportó Trump cuando mencionó la sensible operación en Siria en su conversación con el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, recuerdan los periodistas estadounidenses.

"En otras palabras, el principal medio de comunicación estadounidense confesó que EEUU no tiene democracia, y su presidente no controla el país, que se gobierna prácticamente por una junta burocrático-militar", recalca Danílov.

Con todo eso, la prensa 'mainstream' de EEUU, que debería estar preocupada por este atropello de la democracia, apoya por todos los medios la liquidación de los restos del sistema democrático, considera Danílov.

En mayo de 2017, Vladímir Putin describió al periódico galo Le Figaro cómo se lleva a cabo realmente la toma de decisiones en EEUU.

"Ya he hablado con varios presidentes de EEUU. Todos los mandatarios vienen y van, pero la política de Washington no cambia. ¿Sabe por qué? Porque la burocracia es muy fuerte. Un presidente electo se elige gracias a sus ideas, pero viene la gente con maletines (...) y empieza a explicar qué hay que hacer y todo cambia enseguida", aseveró Putin.

Danílov considera que ahora esta misma gente, mencionada por Putin hace dos años, gobierna EEUU, mientras que el presidente electo "dirige solo su propia cuenta de Twitter".

"De esta historia de The New York Times -si tiene algo de verdad- surge una importante conclusión: hasta que Trump no demuestre en la práctica que es el presidente y no un títere decorativo, no habrá nada de qué hablar con él en las cumbres y las reuniones bilaterales", concluye.

El columnista ruso no ha sido el único en reaccionar al artículo publicado por el medio estadounidense. Incluso el mismísimo Trump criticó la información publicada por The New York Times. Según el mandatario, el "fallido New York Times" se inventó la historia de que Washington incrementa sustancialmente los ataques cibernéticos contra Moscú.

"Este es un acto virtual de traición por parte del periódico que una vez fue grande y que ahora está tan desesperado por obtener una historia, cualquier historia, incluso si es perniciosa para nuestro país", escribió Trump en su cuenta en Twitter.