Comentario: Aunque en lo que respecta a la soja SOTT concide con el artículo, nos vemos obligados a apartarnos respecto a las afirmaciones hechas al final del mismo. No compartimos en absoluto la idea general de que las dietas vegetarianas son más saludables. Por el contrario hemos expuesto en innumerables artículos e investigaciones lo que parece ser claramente un hecho: el ser humano es esencialmente carnívoro y su dieta debe basarse en alimentos de origen animal.

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Traducido por Román Quirós M.

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© Desconocido
Las fórmulas infantiles a base de soja son veneno para los niños.
Archer Daniels Midland Company (ADM) es uno de los principales fabricantes de productos de soja. Está tratando de conseguir que la Food and Drug Administration (FDA) reconozca la categoría de generalmente reconocidas como seguras (GRAS, por sus siglas en inglés) para las isoflavonas, los compuestos semejantes al estrógeno que se encuentran en los productos de soja. La compañía presentó un documento titulado "Documento informativo que examina la seguridad de las isoflavonas de soja usadas en aplicaciones dietéticas específicas".

El Dr. Mike Fitzpatrick, un bioquímico y ex-profesor de la Universidad de Auckland, analizó cuidadosamente este material y presentó sus conclusiones en un artículo titulado "Las Isoflavonas de Soja: Panacea o Veneno", que se publicó en el Journal of the Price-Pottinger Nutrition Foundation (vol. 22, no. 3). El Dr. Fitzpatrick llegó a la conclusión de que el documento de apoyo de ADM contiene "errores de hecho, falsea a los autores citados, y no presenta la totalidad de la evidencia científica".

ADM afirma que "estas isoflavonas han sido consumidas por millones de seres humanos por más de dos mil años". En realidad, aunque han sido usadas en Asia por cientos de años, "no formaban parte importante de la dieta [de los asiáticos]". Además, observa Fitzpatrick, "el frijol soja tradicional era bastante diferente del que conocemos hoy día". El frijol soja silvestre, el soja glicina, "es la especie que se consumía tradicionalmente, y es el antepasado del moderno cultivo, glicina max", explica Fitzpatrick. La especie moderna ha sido cultivada para que produzca mucha más proteína que el frijol soja tradicional.

Las isoflavonas sirven como "mecanismo defensivo como respuesta a las plagas. Una meta consistente de los cultivadores de frijol soja ha sido una mayor resistencia a las enfermedades, y es bastante concebible que esta meta haya servido para aumentar los niveles de isoflavonas y otras toxinas que ocurren de modo natural en el glicina max". Los niveles de isoflavonas en el glicina max varían considerablemente. "Si esto es así, entonces no es inverosímil que el frijol soja asiático tradicional, el glicina, contenga niveles bastante bajos de isoflavonas o quizás ninguno en absoluto", dice Fitzpatrick. Por lo tanto, el aserto de ADM de que el frijol soja ha sido consumido durante más de dos mil años no se puede justificar.

La Soja y las Fórmulas Infantiles

Lo que es particularmente preocupante es la presencia de la soja en las fórmulas infantiles. Es interesante observar que muchos niños no toleran las fórmulas de soja, que parecen ser "alérgicos" a la soja.

Quizás el cuerpo rechaza instintivamente los inhibidores enzimáticos que se encuentran en la soja. En una carta dirigida a Linda Kahl en la división de Políticas de Productos de la FDA, y fechada el 22 de abril de 1998, Daniel Sheehan, Ph.D. y director del Programa de Estrógeno Base del Centro Nacional para la Investigación Toxicológica, escribió: "Hay abundante evidencia de que algunas isoflavonas, incluyendo la genisteína, son tóxicas. Además, las isoflavonas son inhibidoras de la peroxidasa tiroidea, que fabrica las [hormonas] T3 y T4. Puede esperarse que la inhibición genere anormalidades tiroideas, incluyendo el bocio y la tiroiditis autoinmune. En realidad, los niños que consumen fórmulas de soja ricas en isoflavonas tienen más o menos el doble de riesgo de contraer estas enfermedades... Aunque puede que las isoflavonas tengan efectos benéficos a algunas edades o en ciertas circunstancias, no puede suponerse que esto sea cierto a todas las edades. Las isoflavonas son como otros estrógenos en que son espadas de dos filos, pues confieren tanto beneficios como riesgos".

El Dr. Sheehan cree que: "La adición de isoflavonas a los alimentos debe ser considerada del mismo modo que la adición de estrógeno a los alimentos, lo cual es una mala idea". El Dr. Sheehan está muy preocupado por el alto contenido de estrógeno en las fórmulas basadas en soja. Piensa que los niños alimentados con estas fórmulas han sido puestos en riesgo en un "experimento con niños, que es a gran escala, incontrolado, y básicamente no monitoreado". El Dr. Fitzpatrick trae a colación otro punto en disputa: él cree que la soja puede combinarse con otros xenoestrógenos (como los plaguicidas). Fitzpatrick escribe que "a causa del potencial para causar efectos sinérgicos, la exposición de seres humanos a todos los disruptores endocrinos, como la soja, se requiere con urgencia que las isoflavonas sean reducidas".

La Soja y la Dieta Occidental

En un artículo anterior (N del E: ver "La soja: demasiado bueno para ser cierto"), mencionamos que se han hecho suposiciones conectando la ingesta de soja con la baja incidencia de ciertos cánceres en Asia. "Sin embargo, un estudio epidemiológico en China ha demostrado que una alta ingesta de soja no protege contra el cáncer del seno".[1]

Convenientemente, los proponentes de la soja han pasado por alto un estudio que demuestra que los altos niveles de genisteína "pueden estimular las células del seno para que entren en el ciclo celular".[2] Estos descubrimientos son "consistentes con un informe anterior de Petrakis et al, que expresa la preocupación de que las mujeres alimentadas con aislado de proteína de soja tengan una mayor incidencia de hiperplasia epitelial". [3]

Recientemente, el gobierno de Gran Bretaña publicó su descubrimiento de los efectos de la soja en la dieta, llegando a la conclusión de que "casi no había evidencia que ligara los beneficios para la salud de los alimentos que contuvieran isoflavonas con las isoflavonas mismas". [4]

Otro estudio llegó a la conclusión de que "cualesquiera beneficios de los productos de soja no se deben específicamente a las isoflavonas ... [y] la combinación de una alta ingesta de fitoestrógenos con una dieta occidental posiblemente no sea benéficiosa". [5]

Además de los naturales problemas con el frijol soja, nos enfrentamos a un nuevo fenómeno occidental: la soja genéticamente alterada. Entre otros alimentos genéticamente alterados, o transgénicos, como el maíz, las manzanas, los tomates, las calabazas, las fresas, la lechuga, las papas, el trigo, y hasta las nueces (para mencionar sólo unos pocos), la soja es uno de los más controvertidos. Monsanto, el multimillonario líder biotecnológico que nos trajo rBGH (la hormona del crecimiento bovino), ha estado luchando por varios años para poner en la mesa de usted alimentos genéticamente alterados. Hasta ahora, va ganando. La verdad es que, a menos que usted haya estado comiendo sólo alimentos orgánicos, es probable que haya estado probando la obra de Monsanto.

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Monsanto ha obtenido millones en ganancias de las ventas de su popular herbicida, RoundupÆ, y a su vez ha producido varios cultivos transgénicos que lo resisten. Por supuesto, la soja se encuentra entre esos cultivos resistentes al Roundup-ReadyÆ. Siendo resistentes a este potente herbicida, los agricultores pueden rociar más de él sobre sus cultivos, lo cual resulta en niveles más altos de toxinas en el producto cosechado. Recientes estudios han mostrado que los cultivos de frijol soja tienen un elevado nivel de estrógeno (mucho más alto que los niveles ya elevados del frijol soja). Como mencionamos antes, el efecto sinérgico de estos estrógenos - especialmente en niños que ingierenn fórmulas con base de soja - es desconocido, pero hizo enarcar algunas cejas en un estudio reciente publicado en la revista Pediatrics.

Los investigadores descubrieron que uno por ciento de todas las muchachas ahora muestran señales de pubertad, tales como el desarrollo de los senos o vello púbico, antes de los tres años; para la edad de ocho años, el 14.7 de las muchachas caucásicas y un enorme 48.3 por ciento de las muchachas afroamericanas tenían una de estas características o ambas", dice Sally Fallon en el artículo sobre la soja publicado por Price-Pottinger.

Se ha demostrado que estos niveles más elevados de estrógeno aumentan la cantidad de grasa producida en la leche de vacas alimentadas con los frijoles alterados y rociados. Junto con el uso de rBGH, los elevados niveles de estrógeno arrojan dudas sobre si la leche de vacas puede en realidad llamarse leche.

La Unión Europea ha luchado desesperadamente para evitar que los cultivos genéticamente alterados entren en la cadena alimenticia europea, pero este junio, tanto Francia como Irlanda estarán plantando los primeros cultivos alteradosen suelo europeo. En los Estados Unidos, hay muy pocas leyes (si es que las hay) sobre la industria biotecnológica.

La Soja y la Ingesta de Proteína

El frijol soja no es la base para medir si su dieta vegetariana proporciona o no la proteína y los nutrientes que su cuerpo necesita. En realidad, una dieta completamente desprovista de soja o productos cárnicos, pero variada en vegetales y frutas, proporciona a su cuerpo todos la proteína y los nutrientes que necesita. El factor importante para establecer si su dieta vegetariana libre de soja es lo bastante buena para usted o no, no es una cuidadosa combinación alimenticia. Son las calorías. Mientras usted coma suficientes hojas verdes, frutas, y vegetales, su cuerpo recibirá todo lo que necesita. Esta es la razón por la cual la Terapia Gerson, con su bien balanceada dieta basada en plantas (libre de soja), y rica en vitaminas y enzimas, puede efectivamente curar hasta los más difíciles malestares.

Referencias
Gerson Institute Newsletter Volume 14 #4

1. Yuan JM et al. Diet and breast cancer in Shanghai and Yianjin. Br J Cancer 71:1353-1358 (1995).

2. Dees C et al. Dietary estrogens stimulate breast cells to enter the cell cycle. Eviron Health Perspect 105 (Suppl 3): 633-636 (1997).

3. Petrakis NL et al. Stimulatory influence of soy protein isolate on breast secretion in pre- and post-menopausal women. Cancer Epid Bio Prev 5: 785-794 (1996).

4. Assessment on phytoestrogens in the human diet. Institute for Environmental Health, Ministry of Agriculture, Fisheries and Food (1997).

5. Adlecruetz H and Mazur W. Phytoestrogens and western diseases. Annals of Medicine 29: 95-120 (1997).