En los últimos 16 años la República Checa ha sufrido más inundaciones que en todo el siglo XX. Praga ha sobrevivido sin grandes daños; la previsión de tiempo es, sin embargo, inquietante porque se esperan nuevas lluvias.
tornados de Oklahoma
© Efe / Andreas Gebert
Vista aérea de las inundaciones en el casco histórico de Passau, Alemania
Lo peor por ahora ya ha pasado, Praga ha sobrevivido. La culminación del río Moldava que pasa por Praga se quedó el miércoles en 3.210 metros cúbicos al segundo (normalmente pasan por Praga 150 metros cúbicos por segundo) y desde entonces el nivel del río va paso a paso bajando. El río inundó sólo las afueras de la ciudad y dos barrios por los que pasa incluyendo el zoológico de Praga, que en las inundaciones de 2002 murieron muchos animales y a un león marino lo llevó el agua hasta Alemania. Esta vez sobrevivieron todos los animales ya que había bastante tiempo para trasladarlos a una zona segura. Las barreras han cumplido su función y han protegido a la mayoría de las casas, instituciones y el metro. No era, sin embargo, solamente el río Moldava el que provocó los daños en la ciudad sino también los pequeñitos arroyos praguenses en los que el nivel del agua normalmente no supera el medio metro. Una cosa chocante: la situación, sin embargo, sigue muy grave en el norte del país donde el río Elba donde desemboca el Moldava va alcanzando la misma altura que en el año 2002.

Por ahora la estadística de los daños en Praga no es trágica. Lo que es más preocupante es la frecuencia de las últimas inundaciones. En los últimos 16 años la República Checa ha sufrido más inundaciones que en todo el siglo XX. Y según los especialistas, es posible que las inundaciones sean más frecuentes que hasta hoy. ¿Y quién o qué tiene la responsabilidad de eso? ¿Quién o qué es culpable de la situación actual? Se preguntan los climatólogos, hidrólogos, y meteorólogos. Un gran grupo de ellos ya está convencido que la causa se llama cambio climático, que ha provocado en la parte occidental del mundo los devastadores tornados y, por ejemplo, en la Europa Central, frecuentes inundaciones. Todo esto está relacionado, sobre todo, por los cambios en el Ártico, escriben varios periódicos checos.

Lo preocupante es, sin embargo, también la situación actual. En Praga sigue el estado de peligro ya que el nivel del río Moldava no ha bajado suficientemente y la situación se puede todavía empeorar. En el curso del río antes de llegar éste a Praga hay nueve presas llamadas "las cascadas del Moldava". Y en ellas en realidad depende qué volumen de agua llegará a Praga. Y una de las presas, la más grande, ya está llenísima. Según la previsión del tiempo nos esperan otra vez lluvias intensas la próxima semana. La situación se puede repetir pero esta vez sería todavía más grave. Depende del tiempo.