El polémico programa malicioso ayudó a realizar una redada sin precedentes contra pedófilos en Internet.


Comentario: Aunque estamos completamente seguros que ninguno de éstos se encontraba en una silla de algún puesto publico.


Fbi spy malware
© Pixbay.com/RT
El FBI se enfrenta a las acusaciones de que el 'hackeo' y gestión de una página de pornografía infantil que desembocó en más de un centenar de arrestos en enero pasado fueron ilegales. La agencia estadounidense asegura que el programa que usó no puede calificarse de 'malware' porque estaba cargado de buenas intenciones.


Comentario: ¿Ese es su argumento? La mayoría de crímenes de lesa humanidad son cometidos por personas que describen sus actos como "mandados de dios" "las mejores intenciones" "esparcir libertad y democracia". Y esto no los hace menos criminales.


"Una persona o sociedad razonable no interpretaría como 'maliciosas' las medidas tomadas por un agente de seguridad en cumplimiento de una orden judicial", afirmó un representante del FBI ante el tribunal, en declaraciones citadas por Gizmodo.


Comentario: Tal vez no, pero este paramoralismo se cae cuando uno también admite que el FBI está espiando de manera ilegal a los ciudadanos norteamericanos. Sin duda, se podría argumentar que, al final de cuentas, deshacernos de los pedófilos es algo bueno. Pero los métodos utilizados para este fin son demasiado peligrosos y otorgan un poder muy grande al FBI. Organización que en muy pocas ocasiones ha utilizado su poderío para el beneficio del pueblo.


La polémica operación Playpen llevada a cabo en Internet profundo en 2015 permitió a la autoridades estadounidense detectar más de 1.300 pedófilos, 137 de los cuales ya han sido condenados.

El método usado por el FBI, introducir un 'malware' para obtener las direcciones IP de los usuarios del entonces mayor servicio web de esta especie, llevó a la agencia a ser acusada de espionaje por los propios arrestados.

Varios jueces ya han desestimado las pruebas obtenidas por el FBI de esta manera esgrimiendo la falta de los poderes necesarios.

Reacciones

El controvertido método empleado por el FBI para detener a los pedófilos ha despertado la polémica en la sociedad estadounidense. Elizabeth Joh, una profesora de derecho de la Universidad de California especializada en el estudio de las operaciones secretas, afirmó que "en algún momento las investigaciones del Gobierno se hacen indistinguibles de los crímenes".

El abogado de uno de los acusados, Colin Fieman, recriminó al FBI la estrategia empleada, escribe 'USA Today'. "Lo que hicieron es comparable a llenar un barrio de heroína para capturar a unos cuantos consumidores poco importantes", aseguró.