Traducido por el equipo de SOTT.net
DJT in Davos
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DAVOS — Un día después de su discurso que acaparó los titulares en una reunión de líderes mundiales en el Foro Económico Mundial, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció una nueva ronda de aranceles para todos aquellos que no se rieron de sus chistes.

Fuentes cercanas a la delegación estadounidense en Davos dijeron que el presidente se enfureció a puerta cerrada con los líderes que tuvieron el descaro de contener la risa durante su hilarante discurso, y prometió aumentar los aranceles para paralizar sus economías en represalia.

«Me pareció muy grosero e irrespetuoso», declaró Trump a los periodistas antes de marcharse. «Francamente, ninguno de los demás discursos fue gracioso. Deberían avergonzarse de sus discursos. El mío fue muy divertido. Probablemente el más divertido que se haya pronunciado aquí en Davos, según lo que dice la gente. Realmente fue algo especial. Todas las personas inteligentes se reían. Los líderes que se rieron serán recompensados, pero los que no se rieron pagarán un alto precio, créanme. Estados Unidos lo recordará».

El discurso de Trump, que entremezclaba un ingenioso humor con ataques mordaces contra los líderes europeos, se difundió por las redes sociales, suscitando tanto elogios como críticas. La Casa Blanca dejó claro más tarde que negarse a reír tendría consecuencias. «El presidente está viendo quiénes son sus aliados», dijo la secretaria de prensa Karoline Leavitt. «Las naciones cuyos líderes no estén dispuestos a reírse de chistes perfectamente contados aprenderán una lección importante».

En el momento de la publicación, Trump había declarado que apoderarse de cualquier territorio controlado por líderes que no se rieran de sus chistes era vital para la seguridad nacional de Estados Unidos.