Los expertos de la NASA aseguran que Encélado, la sexta luna más grande de Saturno, posee las condiciones necesarias para la vida.
© NASA/Reuters
Encélado, la sexta luna más grande de Saturno
Según una nueva investigación de la NASA, Encélado, uno de los satélites de Saturno, podría albergar vida microbiana.

"En el satélite Encélado se ha detectado hidrógeno que sale a la superficie y que podría ser una fuente de energía para la vida", ha asegurado en una rueda de prensa Linda Spilker, integrante del equipo de investigadores.

Gracias a ese descubrimiento, Encélado se convierte en el único lugar fuera de la Tierra donde los científicos han encontrado pruebas directas de la posible existencia de energía para la vida, según los resultados de la investigación publicados hoy en la revista 'Science'.
"Aunque no hemos podido detectar vida, encontramos que hay una fuente de alimento para que esta surja. Es como si se tratara de una tienda de dulces para los microbios"
Hunter Waite, principal autor del estudio
Las revelaciones se basan en los datos recogidos por la sonda Cassini de la agencia espacial.

Chris Glein, del Instituto de Investigaciones Southwest, ha afirmado que según los científicos el hidrógeno se produce como resultado de una reacción química entre agua caliente y rocas. El equipo de la NASA también confirma que la luna posee las condiciones necesarias para la vida; sin embargo, todavía se desconoce cuánto tiempo se necesita para que esta se desarrolle.

"Aunque no hemos podido detectar vida, encontramos que hay una fuente de alimento para que esta surja. Es como si se tratara de una tienda de dulces para los microbios", expresó Hunter Waite, principal autor del estudio.

Por otro lado, el telescopio espacial Hubble captó más evidencia de masas de agua congelada en Europa, la luna helada que orbita alrededor de Júpiter. Los expertos suponen que en sus profundidades podría existir agua líquida, lo que la convierte en uno de los lugares del Sistema Solar más propicios para que prospere la vida. Para estudiar este fenómeno, la NASA planea dos misiones al satélite en la década del 2020.