El hacerse la víctima es el reflejo de un diálogo interno negativo, en la que mentalmente disminuye las propias fuerzas para enfrentar las situaciones. Además, uno mismo se busca su lugar y es tratado como tal. A quien se ubica dentro de las víctimas, entonces, en consecuencia le sucederán una y otra tragedia.

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Hacerse la víctima

Hay que tener en cuenta que no es víctima solo aquel que todo el día se vive quejando y diciendo frases de víctima, sino que muchas personas que viven bien y son hasta cierto punto emocionalmente estables también manejan un diálogo interno de víctimas, y esto les está obstaculizando muchos logros. No creo que nadie se haya puesto a pensar en la complejidad de esto, y siempre lo señalamos en los que hacen el papel de víctima, pero es algo que todos en nuestro interior manejamos.

Sobre como ese dialogo negativo te vuelve una víctima de la vida, de cómo identificar esos sutiles pensamientos, y de cómo superarlo, es de lo que hablaremos hoy.

Eres víctima porque tu diálogo interno es negativo

Está claro que todos en algún momento hemos sufrido decepciones y fracasos, lo cual nos deja una sensación de frustración, de molestia, lo cual nos vuelve prevenidos para futuras situaciones. Esas futuras situaciones se presentan, pero dado que estamos prevenidos por decepciones pasadas, entonces nuestra mente empieza a generar un diálogo negativo. Entonces si, por ejemplo, estabas en una relación amorosa, y la persona te fue infiel, lo más seguro es que para la próxima relación vayas prevenido, y te digas: "seguro esta persona va a salir con lo mismo".

En ese instante has dado una orden a tu cerebro, te has puesto como víctima, en donde piensas que un suceso que todavía no ha ocurrido te puede hacer daño. Lo que no sabemos o no hemos reflexionado es que, en este caso, para que alguien sea infiel, puede existir cientos de razones que no estén relacionadas con hacerte daño intencionalmente. Por ejemplo, sencillamente la otra persona encontró el amor de su vida y no le puedes obligar estar a tu lado si no te quiere, o hubo un detalle que no le gustó de ti y se fue apartando gradualmente, y un largo etcétera. Esa sería la manera coherente de pensar, para así superar la situación. El problema es que no piensan en ello y asumen automáticamente el papel de víctima.


Comentario: Eso no significa que se deben justificar las acciones de quien ha sido infiel, ya que, en esos ejemplos podría ser que se trate realmente de una persona inmadura que no puede hacer compromisos reales o asumir responsabilidad teniendo consideración por la otra persona. El punto es que, más allá del daño que pueda causar esta persona, el enfocarnos en su culpabilidad y proyectarla al futuro puede cegarnos a nuestra propia responsabilidad en el asunto y, de esa manera, evitar que aprendamos algo de la situación que nos pueda hacer crecer. ¿Cómo contribuimos nosotros a que las cosas se den de cierta manera en nuestras relaciones con los demás? ¿Podemos acaso elegir trabajar los conflictos internos que nos llevan a repetir los mismos patrones una y otra vez en nuestras relaciones?
Sólo un necio está interesado en la culpa de los demás, puesto que no puede cambiarla. El sabio aprende sólo de su propia culpa. Se preguntará a sí mismo: ¿quién soy puesto que todo esto me está ocurriendo? Para encontrar la respuesta a esta pregunta trascendental, mirará en su propio corazón.​​

G. C. Jung, Recuerdos, sueños, pensamientos.
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Y no solamente sucede con este caso, prácticamente sucede con cualquier situación que nos moleste, nos lastime, nos frustre, entonces automáticamente en vez de trasformar la situación y aprender, asumimos el rol de víctima.

Hacerse la víctima frases

Las frases que utilizan las víctimas son muy conocidas, miremos algunas de ellas, son terribles.
  • "Siempre todo me sale mal".
  • "Las personas no me comprenden".
  • "La gente es interesada"
  • "Los amigos no existen"
  • "Si no tienes dinero nadie te quiere"
En estas frases de víctima, estas dando unas tremendas órdenes a tu subconsciente, y lo creas o no, tu cerebro subconsciente es muy obediente, él no discutirá contigo, sino que asumirá la realidad que estás ordenándole. Déjame explicarlo de este modo con una de las frases.

"Sino tienes dinero nadie te quiere". El repetirte esto, genera una seguridad, de que realmente la única razón para que una persona llegue a quererte es solo si tienes dinero. Eso automáticamente también está dejando por el suelo a tu personalidad, porque dicha frase también incluye que no hay nada en ti que alguien más pueda valorar. Por lo tanto, disminuye la confianza en ti mismo, lo cual hará que no tengas ninguna idea de qué hacer con alguien que te gusta y por tanto termines aislándote, y asumiendo que la única razón es porque no tienes dinero. Y del mismo modo que he hecho con esta frase, podría explicar todas las connotaciones de las otras frases, pero que me quedaría el artículo como un libro.

Adicionalmente existe otro tipo de víctima, en la cual estamos la mayoría, y es alguien que no lo hace de forma visible para manipular, sino que se siente víctima para sus adentros más profundos, y no lo pronuncia ante los demás. Sus frases de víctima se manejan en el interior, unas sutiles frases catastróficas, que quitan fuerzas. Algunas de esas frases son:
  • "siempre es lo mismo"
  • "me estoy cansando de que todo siempre salga mal"
  • "Ahora que querrá"
Frases aparentemente inofensivas, que no se pronuncian a nadie, pero que están generando un papel de víctima, en el que te ubicas a ti mismo como alguien que sufre una situación que no puede controlar, y que por tanto afectará tu vida en consecuencia.

Hacerse la víctima para manipular

Éste es otro rol diferente, el hacerse la víctima para manipular, es un método efectivo, en el que en algún momento y de manera inconsciente, todos recurrimos. A veces la mejor manera de obtener algo rápido, es hacerse una falsa víctima, es manipular las emociones compasivas de otros. Todos en el fondo tenemos un buen corazón y nos duele las tragedias de otros. Ver a alguien frágil, disminuye nuestros niveles de defensa, y aumenta la solidaridad y compasión. Con dicha actitud, sedemos más fácilmente antes los requerimientos de otros.

Los manipuladores suelen contar tragedias, para obtener algo de los demás. Ya sea dinero, afecto, tiempo, atención. Cuando es dinero, pues se llevan tu dinero. Pero cuando se roban tu atención es mucho más grave, porque no dejarás de pensar en ello, sentirás un sentimiento de lástima, y disminuirán tus fuerzas. Sabemos que todos tenemos unos vacíos. La mayoría de esos vacíos están relacionados con el afecto y la seguridad, así que como no los tenemos, se los robamos a los demás, a través de la manipulación.

Para sentirnos seguros hacemos cuenta de que no somos capaces con algo, para que la otra persona diga: "Vamos, no digas esto, tú puedes hacerlo", para sentir afecto. Entonces viene la frase de desvalido para obtener de la otra persona un: "No digas eso, seguro vas a encontrar a alguien mejor"

Identificar a quien sufre de victimismo crónico y agresivo

Existen personas que el papel de víctima lo han tomado como profesión, es algo crónico, de esa manera alimentan sus bolsillos, sus vacíos, ya que siempre encontrarán a alguien que les ponga atención. Encuentran cierto placer en mostrar lo miserable que son, y de cómo tu no haces nada por ayudarles. Esa actitud les sumerge cada vez más en su propio papel hasta llegar al punto en que no tendrán fuerzas para superar las situaciones.

Por otra parte, hay quienes llegan a otro nivel, y se vuelven agresivos, exigen que los demás hagan algo por ellos y se molestan para con quien no lo hace. Les gusta hacerse el ofendido de manera consciente para que así cedas a lo que ellos quieren. No siempre es una presión directa, sino indirecta. "Uno aquí y nadie se acuerda de uno". Es una presión agresiva, pero no directa, y de las cuales existen frases muy parecidas sobre todo en nuestras familias. De esta manera, en algún momento al hacer sentir al otro miserable, éste puede ceder a la presión y darles lo que estaban buscando.


Comentario: Esta última actitud sin duda nos recuerda a los "Guerreros por la justicia social" a los que se menciona en este artículo: Postnihilismo: Una plantilla del futuro al que nos dirigimos


Cómo tratar a una persona que se hace la víctima

El tratar a una persona que se hace pasar por víctima es algo muy difícil, es decir, no somos de piedra, y sentir las tragedias de otros y ser indiferente nos hace sentir malvados ante esas personas, ante los demás, y ante nosotros mismos.

El problema es que el dar algo generalmente no soluciona la vida de alguien que se cree víctima, ya que todo está en su mente. Esa persona cree que estás en la obligación de hacer algo por él o ella y nadie le va a cambiar ese pensamiento. Por otra parte, hay quienes si pasan por un mal momento y que solo necesitan un apoyo, para seguir adelante, y se debe ser un sabio para identificar cuando es realmente así, ya que todos en algún momento necesitamos ayuda.

Si quieres tratar a una persona que se hace la víctima, da si te nace del corazón, pero si ese acto no le ayudó en nada y sigue el victimismo crónico, entonces sigue con tu vida, muy poco se puede hacer con aquel que considera que estás en la obligación de solucionar su vida, y que el problema es tuyo y no de él.

Victimismo como superarlo, tratamiento

Cómo lo decía, la solución siempre parte de uno mismo, el mejor tratamiento para el victimismo está en aceptar que la solución parte de uno, y ya con ese cambio de actitud habrá solucionado en un 50% el problema.

Luego el otro porcentaje que sí es algo más difícil, es vencer el mecanismo mental, el diálogo negativo inconsciente que se mueve en nuestra mente y que nos hace reaccionar ante cualquier situación con frases como: "siempre sucede lo mismo", "yo sabía que no podía confiar". Si logras identificar este tipo de frases cuando las dices y evitas a volver siquiera a pensar en ellas, entonces habrás logrado un 25% de avance, pero que este punto es difícil.


Comentario: Quizás no se trate tanto de no volver a pensar en ellas, sino de notarlas, reconocer el patrón y empezar a buscar maneras de ver las cosas desde otra perspectiva usando algunos métodos como herramientas para el cambio. Puede leer al respecto en los siguientes artículos:


Finalmente, el 25% restante está en su actitud frente a la vida, en la que piensa que con hacerse la víctima de las circunstancias, entonces es como una forma de hacer sentir culpable a dios por haberte creado, o algo así. Ante cada dolor, ante cada insatisfacción, necesitas descargar tu ira en contra de algo, y el hacerse víctima oculta una profunda ira, una sensación de abandono, te sientes impotente y como que alguien no hace nada. Esto sería positivo si hubiera alguien que leyera tu mente, que le importara, y fuera de eso hiciera algo, pero con esa actitud el único perjudicado siempre serás tú, porque tu subconsciente es como un niño, él no se pone a analizar su profundidad psicológica, él solo obedece. Superar esta parte es aún más difícil que el resto de acciones y deberás hacer mucho esfuerzo para lograrlo.