En primer lugar, quiero decir que no soy escritora. Lo mío han sido más bien las ciencias, por lo que para mí ha supuesto un esfuerzo especial y un arduo trabajo conseguir un engranaje que haya desembocada en un libro como tal.
© Desconocido
En los últimos meses estamos asistiendo a una serie de ataques indiscriminados contra la homeopatía. La mayoría de ellos provienen de personas que se autodenominan escépticos y racionalistas, pero que no aportan ninguna base para justificar su postura porque en realidad lo que les ocurre es que tienen un total desconocimiento de esta medicina.

Pero van más allá de posicionarse como simples "opinionistas", ya que quieren imponer su criterio e impedir que el resto del mundo también opine y utilice LA HOMEOPATÍA.

Este grupito( porque son pocos aunque muy bien organizados) y que en realidad desconocemos qué es lo que les lleva a preocuparse tanto por la humanidad, han creado páginas webs, eventos internacionales, participación en programas de radio y televisión, en los que cuentan sus versiones que nada tienen que ver con la realidad.

Comprendan que yo, humilde boticaria de Farmacia de pueblo a la que un día cautivó LA HOMEOPATÍA y dio un giro a mi vida, mi vocación y mi forma de ver el mundo de la enfermedad y la curación, le hierva la sangre ante tanta crítica injusta e injustificada.

Es por ello que, sacrificando muchas horas de mi vida personal, haya hecho el esfuerzo de recopilar veintiséis casos excepcionalmente significativos para mí de todos los que vivo a diario en mi trabajo, y darlos a conocer de la manera que puedo que es la que me ofrecen las personas que me apoyan y que confían en mí, y a través de las redes sociales. No puedo estar en platós de televisión ni en eventos internacionales, soy una apasionada anónima que observa todos los días los efectos beneficiosos de muchos pacientes que optan por este camino.

La homeopatía es una terapia con más de 200 años de antigüedad, cuyos medicamentos se venden en farmacias, practicada por cientos de miles de médicos en el mundo, que ha curado y cura a millones de personas en nuestro planeta, cuyas enseñanzas se dan, cada vez más en Universidades de Medicina. Sus principios se aplican en cientos de hospitales, especialmente en el ámbito pediátrico, y consigue un índice de satisfacción en sus pacientes cercano al 80%. Y no solamente esto, sino que la expansión, demanda y avance que LA TERAPÉUTICA INOFENSIVA está teniendo de seguir en esta progresión se colocaría bastante más a la cabeza de lo que está en estos momentos teniendo en cuenta la concienciación de la sociedad hacia lo natural.

No solamente a día de hoy son los médicos los que solicitan formación en HOMEOPATÍA, también lo hacen lo farmacéuticos, veterinarios, ingenieros bioquímicos, físicos...

Pero hay algo inexplicable en los negacionistas , y es que tachan el método de "no empírico". Pues bien, veamos la definición del término EMPÍRICO:
" El conocimiento empírico es aquel basado en la experiencia, en último término, en la percepción, pues nos dice qué es lo que existe y cuáles son sus características, pero no nos dice que algo deba ser necesariamente así y no de otra forma; tampoco nos da una verdad universal. Consiste en todo lo que se sabe y que es repetido continuamente teniendo o sin tener un conocimiento científico."
En el área de química, se conoce el término de fórmula empírica o conocida como fórmula mínima que representa la proporción más simple en la que está presente los átomos que forman un compuesto químico.

La palabra empírico se puede utilizar como sinónimo de: efectivo, rutinario, experimental, real, entre otros. Algunos antónimos del término empírico son: teórico, hipotético, etcétera.

Empírico es un adjetivo que señala que algo está basado en la práctica, experiencia y en la observación de los hechos. La palabra empírico es de origen griego "empeirikos", que significa "experimentado".

¿Sólamente existe la química para demostrar algo en la vida del Planeta Tierra? La rutina, la observación, la casuística... ¿acaso no cuentan?

De este modo, podremos poner en duda la capacidad de amar a un hijo, por ejemplo, ¿cómo lo demostraría usted químicamente?

Pues bien, incluso en el caso hipotético e imposible en el que se aferren a la química y ciencia pura, les diré que eminencias del mundo de la investigación demostraron en el VII Congreso Nacional de Homeopatía de San Sebastián este pasado 2016, que existe materia en las ultradiluciones y que la física cuántica podría ser la respuesta a los que de verdad quieran profundizar en el conocimiento de LA HOMEOPATÍA.


Cuando nos den razones de peso, cuando un Premio Nobel de Medicina les avale, me plantearé escuchar a personas que no ofrecen ninguna evidencia de lo que dicen y defienden.

Si se dan cuenta, me he limitado a defender lo que conozco, no en toda la profundidad en que me gustaría, por supuesto hay mucho en lo que profundizar, quizá más de lo que me permita la vida, pero en ningún momento me he permitido el lujo de desprestigiar a nada ni a nadie. Esto es algo que me desconcierta de los escépticos de la homeopatía, arremeten sin nada que aportar a cambio. Suponemos que vivimos en un país libre, democrático, anti-xenófobo, en una sociedad respetuosa, tolerante y avanzada...y pretender prohibir que la población se cure con una terapéutica inofensiva que ni siquiera costea nuestro Sistema Nacional de Salud.

VER PARA CREER. Lógicamente, la modesta y humilde industria homeopática no dispone de medios económicos para estar continuamente en la palestra defendiéndose, por lo que esperemos que, tal y como hasta ahora está sucediendo, sea el sentido común de los legisladores, que siguiendo los pasos de EEUU y del resto de Europa en el camino hacia una medicina integrativa que avanza, tenga en cuenta lo único que hay que tener cuando se habla de salud: "el beneficio del paciente".

Que sean capaces de mantener la mente abierta y dispuesta a considerar nuevos horizontes, y que al igual que antes acostábamos a los recién nacidos boca abajo y ahora debemos hacerlo de lado, la homeopatía pueda gozar del respeto absoluto que se merece.

Nunca el ser humano estará en posesión de la verdad absoluta. Cada día los avances tecnológicos nos resuelven enigmas y nos dan respuestas. No se puede tener, por tanto, una visión tan limitada del ser humano y de la propia ciencia.
Hay estudios que avalan la homeopatía, en muchos países de la comunidad europea la homeopatía está financiada por los sistemas de salud. Que además los medicamentos alopaticos no todos ellos están evaluados por el método científico cuando salen al mercado, prueba de ello es la gran cantidad de ellos que se retiran tras años en el mercado porque no cumplen las expectativas esperadas, eso sí, tras haber amortizado carísimas patentes. La homeopatía como medicina más humana y considerada con el cuerpo humano , no busca cronificar las enfermedad es, no nos interesa alargar la vida sin más, por el contrario todas las medicinas alternativas procuran y aspiran a mejorar la calidad de vida de millones de pacientes en el mundo, tratando nuestro cuerpo con suavidad, teniendo en cuenta el conjunto del individuo, su vida, sus pensamientos, sus sentimientos, su mente y su alma, en definitiva.
Quiero terminar con la siguiente cita que creo es la más acertada para el tema y las circunstancias:
"En tiempos de cambio, quienes estén abiertos al aprendizaje se adueñarán del futuro, mientras aquellos que creen saberlo todo estarán bien equipados para un mundo que ya no existe". (Eric Hoffer).