Una académica japonesa asegura que esas historias infantiles clásicas promueven la violencia sexual en la sociedad.
sleeping beaty consensual
© Chris Allison
El final alternativo de la versión feminista de la historia
Una profesora de la Universidad de Osaka (Japón) denuncia que las acciones de los príncipes de las historias infantiles clásicas como 'La Bella Durmiente' y 'Blancanieves', son comparables a una agresión sexual, informa el diario Daily Mail.

Kazue Muta, de 61 años, afirma que el tipo de cuentos de hadas antes mencionados "promueven la violencia sexual". El acto de besar a una mujer dormida es "un acto indecente y repugnante", y los príncipes de esas historias infantiles deberían ser considerados como "delincuentes sexuales por besar a jóvenes desconocidas mientras ellas estaban inconscientes", argumentó.


Comentario: "Indecente y repugnante" es la lógica de esta académica japonesa. Esto es demasiado, incluso para los desvaríos del movimiento Feminista/LGBT. ¿En qué cabeza cabe que las figuras arquetípicas de estos cuentos clásicos pueden quedar atrapados bajo la estúpida aberración de lo políticamente correcto?... Verdaderamente asusta ser testigos de esta locura... y no sólo es aterrador escuchar a mujeres tan desequelibradas, resentidas, y ávidas de sangre masculina como la señora Kazue Muta, lo más estremecedor es ver que hay muchas personas que resuenan con su monstruoso delirio.


Esas declaraciones surgieron a raíz de un caso ocurrido en diciembre pasado en Japón, donde un hombre fue detenido por la Policía por haber besado a una mujer que se había quedado dormida en un tren. Según la académica, las acciones del detenido son similares a las de los héroes de 'La Bella Durmiente' y 'Blancanieves'.

"Estos cuentos de hadas hablan acerca de que una princesa se despierta con el beso de un príncipe, pero lo que están haciendo es describir un asalto sexual a una persona inconsciente", dijo Kazue, cuyos comentarios desataron un feroz debate en la sociedad japonesa.

De acuerdo con la profesora, el hecho de que al final de la historia la princesa y el príncipe viven felices para siempre, "es una comprensión peligrosa", porque podría hacer pensar que "los fines justifican los medios" a la hora de cometer una agresión sexual.