Hace unos 6 millones de años los primeros homínidos se originaron en África y pocos millones de años después se lanzaron a explorar nuevos territorios y lograron conquistar el mundo. Y sin embargo, en ese relato de nuestra especie aún quedan episodios por esclarece, como cuándo exactamente empezaron a migrar los primeros homínidos, quiénes eran o qué rutas siguieron.

Imagen tomada en el sitio en que se han descubierto las herramientas por el momento más antiguas halladas fuera de África
© Zhaoyu Zhu | Nature
Imagen tomada en el sitio en que se han descubierto las herramientas por el momento más antiguas halladas fuera de África
Un nuevo hallazgo realizado en China arroja luz sobre al menos una de esas cuestiones, el cuándo. Al parecer, los primeros humanos emprendieron la salida de Africa mucho antes de lo que se pensaba. Investigadores de la Academia China de las Ciencias han descubierto un conjunto de herramientas líticas en una meseta al sureste de China algunas de las cuales datan de hace 2,12 millones de años. Son, por el momento, los herramientas de Homo más antiguas encontradas fuera del continente africano y retrasan en al menos 270.000 años la salida de África.

Hasta el momento, se tomaba como referencia para calcular el momento de ese éxodo el fósil homínido africano más antiguo conocido, que es una mandíbula hallada en Etiopía de 2,8 millones de años; y también, fuera del continente africano, los restos esqueléticos y herramientas de piedras encontradas en Dmanisi, en Georgia,de 1,85 millones de años de antigüedad.
"La edad del artefacto más antiguo que hemos encontrado es de aproximadamente 2,12 millones de años, lo que implica que los homínidos tuvieron que haber salido de África antes de la fecha sugerida por las pruebas de Dmanisi. Y eso hace que haya que reconsiderar el tiempo en que se produjo la dispersión oficial de los primeros homínidos por el viejo mundo", escriben los autores de este trabajo, que recoge la revista Nature.
El equipo de arqueólogos ha encontrado en Shangchen, en el sudoeste de China, en la meseta de Loes, un área de unos 270.000 km2, un total de 82 utensilios laminados y otros 14 sin laminar, del Pleistoceno temprano. Entre las herramientas halladas hay lascas, puntas, núcleos, perforadores, percutores, y todos ellos muestran signos de haber sido usados y haber sido creados de forma intencionada. La mayoría están hechos de cuarcita y de cuarzo, materiales que los autores del trabajo apuntan que podrían proceder de las montañas Qinling, a entre 5 y 10 km al sur de donde está ubicado el yacimiento.
"De poderse determinar el origen exacto de esas piedras, obtendríamos información relevante acerca de cómo de lejos transportaban esos primeros homínidos la materia prima", apunta en un artículo complementario John Kappelman (izquierda), del departamento e antropología y ciencias geológicas de la Universidad de Texas en Austin (EE.UU.). "También sería interesante saber para qué las usaban", añade.
Junto a esas herramientas, los arqueólogos han hallado huesos de bóvidos, cérvidos y cerdos, pero en el trabajo no han investigado si las habían usado para procesar la carne.

Herramientas de piedra halladas en China con una antigüedad de 2,1 millones de años.
© Zhu et al./Nature 2018
Herramientas de piedra halladas en China con una antigüedad de 2,1 millones de años.
Ochenta de los utensilios hallados fueron encontrados en 11 capas distintas del suelo fósil, que son coherentes con un clima húmedo y frío, mientras que otros 16 se hallan en capas de loes, un sedimento de cieno formado por la acumulación del polvo en el viento, que indica un clima seco y frío. Esas 17 capas, afirman los autores, se formaron durante un periodo de casi un millón de años y demuestran que distintos tipos de humanos habitaron la meseta, aunque no quizás continuadamente, bajo distintas condiciones climáticas hace entre 1,2 y 2,12 millones de años.

Yacimientos antiguos con presencia de homínidos.
© Nature
Yacimientos antiguos con presencia de homínidos.
Para datar las capas y poder obtener la edad de las herramientas, se basaron en las propiedades magnéticas de las capas, una técnica que se conoce como paleomagnetismo. Se basa en el hecho de que el campo magnético de la Tierra se invierte cada cierto tiempo, y el polo norte magnético se convierte en el sur y viceversa.

Kappelman explica que los minerales magnéticos que hay en los sedimentos actúan como pequeñas brújulas que registran la polaridad. Es más, cuando los sedimentos se aglutinan y forman rocas, esa polaridad queda atrapada. Y es precisamente en eso en lo que se basaron los arqueólogos para datar los instrumentos.

"Nuestro descubrimiento implica que hay que reconsiderar el tiempo en que los primeros humanos salieron de África", concluye en un comunicado Robin Dennell, investigador de la Universidad de Exeter y coautor de esta investigación.