Traducido por el equipo de SOTT.net en español

Más de 11.000 aves acuáticas y de los humedales resultaron muertas por el granizo del domingo en el Área de Manejo de Vida Silvestre de Big Lake, al oeste de Billings.
A few young birds walk among the carcasses of pelicans and double-crested cormorants killed by two-inch hail and 70 mph wind Sunday, Aug. 11, 2019, at Big Lake Wildlife Management Area west of Molt
© Montana FWP
Unas pocas aves jóvenes caminan entre los cadáveres de pelícanos y cormoranes de doble cresta muertos por granizo de 5 cm y viento de 70 mph el domingo, 11 de agosto de 2019, en el Área de Manejo de Vida Silvestre de Big Lake al oeste de Melt.
Los biólogos de Montana Fish, Wildlife and Parks que visitaron el lago esta semana recogieron patos y aves playeras muertos con las alas rotas, cráneos destrozados, daños internos y otras lesiones consistentes con traumatismos masivos por objeto contundente. Se calcula que entre 11.000 y 13.000 aves murieron.

Un terrateniente vecino reportó granizo del tamaño de pelotas de béisbol que rompió ventanas en el área. Los informes meteorológicos locales dicen que Molt y Rapelje sufrieron granizo de 5 cm impulsado por un viento de 70 millas por hora.



Un biólogo de vida silvestre del FWP estimó que entre el 20% y el 30% de las aves en el lago murieron o resultaron heridas. De las aves que aún están vivas, se estima que un 5% de los patos en el lago y entre el 30% y el 40% de los pelícanos y cormoranes vivos muestran algún signo de lesión o deterioro del movimiento, en su mayoría alas rotas y plumas rotas en las alas.

Entre las preocupaciones futuras se encuentra la posibilidad de que las enfermedades, incluyendo el botulismo causado por cadáveres en descomposición, puedan devastar aún más las poblaciones de aves. El FWP seguirá vigilando esa situación.

La agencia señaló que el lago aún está cubierto de aves acuáticas que están vivas y sanas.