El presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, obtuvo una aplastante victoria en las elecciones, según dijo el lunes la comisión electoral central, después de que se produjeran enfrentamientos nocturnos entre la policía y miles de manifestantes que dijeron que la votación estaba amañada.

Comisión Electoral Central Bielorrusia
© REUTERS/Vasily Fedosenko
La jefa de la Comisión Electoral Central, Lidia Yermoshina, y los altos cargos Vadim Ipatov y Sergei Protas asisten a una rueda de prensa sobre los resultados de las elecciones presidenciales en Minsk, Bielorrusia, el 10 de agosto de 2020.
Las cifras publicadas por la comisión electoral el lunes le dieron a Lukashenko el 80% de los votos.

Svetlana Tikhanouskaya, una exprofesora desconocida hasta hace unas semanas que se convirtió en la principal rival de Lukashenko, ganó el 9,9% de los votos, según los datos.

Al menos una persona murió tras ser atropellada por una furgoneta policial y decenas de personas resultaron heridas en los enfrentamientos que comenzaron tras el cierre de los colegios electorales el domingo, dijo a Reuters un representante de un grupo llamado Primavera 96.

Lukashenko, un exadministrador de una granja colectiva en la Unión Soviética, ha gobernado el país desde 1994, pero se enfrenta al mayor desafío en años en su intento de mantener el poder, ya que algunos votantes insisten en que ha llegado el momento de que se retire.

El mandatario se presentó en la campaña como guardián de la estabilidad, pero está sufriendo una ola de críticas por su manejo de la pandemia de COVID-19, la economía y su historial de derechos humanos.

Tikhanouskaya entró en la carrera después de que su marido, un bloguero antigubernamental que tenía la intención de presentarse a las elecciones, fuera encarcelado.

La severa represión de las protestas podría perjudicar los intentos de Lukashenko de reparar los daños diplomáticos con Occidente ante el empeoramiento de sus relaciones con Rusia, su aliado tradicional, que ha tratado de presionar a Bielorrusia para que entre aún más en su esfera económica y política.

Grupos de derechos humanos afirman que más de 1.300 personas fueron detenidas en la represión previa a las elecciones, incluidos observadores electorales independientes y miembros del equipo de campaña de Tikhanouskaya.

Después de emitir su voto el domingo, Lukashenko negó haber impuesto medidas represivas, calificando las críticas de "noticias falsas o acusaciones descabelladas".

(Información de Andrei Makhovsky; escrito por Matthias Williams; editado por Andrew Osborn; traducido por Michael Susin)