Traducido por el equipo de SOTT en español

En 2018, unos biólogos de Ushuaia (Argentina) estaban recogiendo sedimentos del fondo del Canal de Beagle, a 1,5 kilómetros de la orilla, cuando descubrieron algo inesperado en la grava y la arena dragadas: una punta de proyectil estrecha de ocho centímetros de longitud hecha de piedra. Alertaron a Atilio Zangrando, arqueólogo del Centro Austral de Investigaciones Científicas de Argentina, que enseguida se dio cuenta de que estaba ante algo extraordinario.
Ushuaia, Argentina
© Photo by Helmut Corneli/Alamy Stock Photo
La vista de Ushuaia, Argentina, es visible desde el Canal de Beagle. El canal conecta los océanos Atlántico y Pacífico a medida que zigzaguea a través de Tierra del Fuego, pero hace 15.000 años, el canal era sólo un largo lago interior.
Según Zangrando, es la primera vez que se encuentra una punta de proyectil a tanta profundidad bajo el agua en el Canal de Beagle, que atraviesa en zigzag la Tierra del Fuego. El extraordinario hallazgo plantea ahora la pregunta de cómo llegó allí la punta.

La localización de la punta de proyectil nos diría algo sobre la relación de los primeros humanos con la costa, como por ejemplo si cazaban en el mar, dice Zangrando. Sin embargo, para aclarar esa relación es necesario saber cuándo acabó la punta en el canal. Esto se debe a que el nivel del agua en el Canal de Beagle ha cambiado drásticamente desde el final de la última edad de hielo, hace unos 15.000 años. Por aquel entonces, el canal no era más que un largo lago interior. Pero al retirarse los glaciares y subir el nivel del mar, el lago se inundó, conectando los océanos Atlántico y Pacífico. Hace unos 9.000 años, el lago se había convertido en un canal.

Por tanto, si la punta de proyectil datase de las primeras etapas de esta transformación, el lugar donde la encontraron los biólogos podría haber sido todavía tierra firme, entre el agua creciente y el hielo en retirada. Por el contrario, si la punta de proyectil fuese mucho más joven, es probable que el lugar estuviera bajo el agua. Eso podría implicar que la punta se utilizase como arma para cazar en el mar, dice Zangrando, añadiendo que la gente empezó a utilizar las embarcaciones en el archipiélago hace al menos 7.000 años.

Ancient Projectile
© Photo by María del Carmen Fernández Ropero
Biólogos descubrieron esta punta de proyectil en el fondo del Canal de Beagle en 2018, pero su edad sigue siendo desconocida.
Averiguar la antigüedad del artefacto, sin embargo, ha resultado difícil. No contiene materia orgánica, por lo que no se puede utilizar la datación por radiocarbono para calcular su edad. Además, como los biólogos lo descubrieron después de extraerlo del fondo marino, no hay ningún artefacto humano asociado que ofrezca pistas de contexto, sólo arena y grava.

Pero eso no significa que la punta de proyectil se encuentre sin contexto. Tom Dillehay, arqueólogo de la Universidad de Vanderbilt, en Tennessee, que ha realizado un extenso trabajo en Sudamérica, afirma que el artefacto recién descubierto se parece a otras puntas de piedra de Monte Verde, un yacimiento arqueológico en Chile que data de hace 14.500 años. La punta del Canal de Beagle, sin embargo, es más compleja que las encontradas en Monte Verde, lo que le hace pensar que probablemente sea más joven. "Hay yacimientos arqueológicos marítimos en la región que datan de hace 5.000-7.500 años, y fácilmente podría haber sido lanzada entonces o después", dijo Dillehay por correo electrónico. Esto situaría la punta del proyectil mucho después de la inundación del Canal de Beagle, lo que sugiere que efectivamente se perdió en el mar, posiblemente por un cazador que lo utilizó como arpón.

Zangrando está explorando ahora una nueva táctica para averiguar la edad aproximada de la punta. Aunque no puede estudiar el origen submarino de la punta in situ, podría analizar la geología de los sedimentos que los biólogos dragaron junto a la punta ese día, y quizás relacionar toda esa arena y grava con una etapa concreta de la formación geológica del Canal de Beagle. Si puede datar el sedimento, podría acercarse a la datación del punto. Pero incluso si su edad exacta se le escapa, Zangrando dice que la punta de proyectil es un testimonio de lo mucho que todavía hay que aprender sobre la gente que la creó.