Vidrio fundido entre el material arqueológico recuperado de un asentamiento de hace 12 800 años en actual Siria acredita que fue arrasado por un impacto cósmico.
Antes de que la presa de Taqba embalsará el río Eufrates en el norte de Siria en la década de 1970, un sitio arqueológico llamado Abu Hureyra fue testigo del momento en que los antiguos pueblos nómadas se establecieron por primera vez y comenzaron a cultivar. Un gran montículo marca el asentamiento, que ahora se encuentra bajo el lago Assad.
Unos estudios del año pasado daban la idea de que hace 12 800 años, un gran meteorito se estrelló contra la Tierra y tras explotar en la atmósfera, sus fragmentos se dispersaron y hasta ahora se han encontrado ya una docena de lugares de impacto de varios meteoritos.