OF THE
TIMES

"En la civilización occidental la vida interior del individuo - con toda su riqueza - se encuentra relegada al último plano de la existencia. El hombre está tan atrapado en el engranaje de la vida mecanizada que no le queda tiempo para hacer alto ni el poder de atención necesario para dirigir hacia sí mismo su mirada mental. El hombre pasa sus días absorbido por las circunstancias. La inmensa máquina que lo arrastra gira sin cesar y le impide detenerse, a riesgo de ser destrozado. Hoy como ayer y mañana como hoy, se agota el hombre en esa carrera desenfrenada, lanzado en una dirección que, en definitiva, no lo conduce a ninguna parte. La vida pasa casi desapercibida, rápida como un trazo de luz; después, siempre ausente de sí mismo, cae, devorado." Boris Mouravieff, Gnosis IEn la época actual en la que vivimos nos encontramos ante unas circunstancias preocupantes a todos los niveles. La situación es evidentemente insostenible. Cada día que pasa las masas sociales se sienten más furiosas y confusas; se sienten engañadas por sus gobiernos, por las multinacionales en las que trabajan o de las que son clientes, no saben en quién creer y no se divisan posibles soluciones eficientes para mejorar el estado de las cosas. La ciencia miente y la educación que reciben los niños es defectuosa y se ha quedado totalmente obsoleta. Y podría continuar con una larga lista presentando los aspectos corruptos de nuestra realidad creados y controlados por el Poder Reinante, pero esta vez me centraré en algo muy concreto y vital: ¿Qué ocurre con la masa social, con las personas que en su mayoría se sienten furiosas y confusas? ¿Hacia dónde vamos? ¿Qué podemos hacer para mejorar la situación que estamos viviendo? ¿Es suficiente con manifestarse en las calles abogando por el fin del capitalismo o de un gobierno? En este artículo hablaremos sobre estas cuestiones.
Comentario: También hay que considerar el hecho que Facebook y otras redes sociales incitan la creación de un falso ego que tenemos que constantemente mantener y enseñar al mundo, parte de esta tristeza puede estar relacionada no solo con el comparar nuestras vidas con la de los demás, sino también nuestras vidas con las que proyectamos en Facebook.
Es el mismo efecto que tienen, por ejemplo, las revistas del corazón o farándula y la pornografía sobre la belleza y las relaciones íntimas. Al permanecer completamente conectados a una versión de la realidad que es irreal, ocasiona que nuestra percepción sea poco a poco transformada y empecemos a juzgarnos a nosotros mismos como inadecuados.
Nos gustaría citar aquí a Andrew Lobaczewski cuando decía que "la verdad es una cura". Salir de internet y entrar en la vida real es la única forma que se nos ocurre de tratar este "mal" de nuestros tiempos.