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dom, 20 mayo 2018
El Mundo para la Gente que Piensa

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Brain

Tipos de terapia cognitiva: qué son y cuáles son sus características

La manera en la que pensamos, en la que procesamos la información de nuestro entorno y la convertimos en nuestros propios esquemas mentales, nos condiciona a la hora sentir y actuar. Tal es el peso de nuestros pensamientos que la generación de ideas distorsionadas puede desembocar en algún tipo de afección psicológica como ansiedad o depresión.
terapia
Este hecho fue el que impulsó la creación de los distintos tipos de terapias cognitivas. Gracias a ellas, el paciente puede aprender habilidades y estrategias efectivas que le ayudan a modificar la forma en la que piensa y, por lo tanto, en la que siente y se comporta.

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Arregle su propia vida y deje de culpar a los demás: Valiosos consejos del profesor Jordan Peterson (vídeo)

El profesor universitario Jordan Peterson da un valioso consejo en este vídeo de PragerU: "Uno solo no puede arreglar el mundo, pero puede arreglarse a sí mismo y hacer del mundo un lugar mejor".

"Hay dos formas de enfrentarse al mundo: culpar a los demás de todos tus males, o pensar en qué cambiar para afrontarlos". Esta es la pequeña reflexión que el profesor de la universidad de Toronto hace en el vídeo de PragerU.

fix yourself
© YouTube

(Active los subtítulos en español si no aparecen automáticamente)


Comentario: Puede leer también: Y si quiere conocer más acerca del trabajo de Jordan Peterson, vea:


Laptop

Tomarse unas "vacaciones de Facebook" reduce el estrés, lo confirma un estudio

Las redes sociales se colaron en nuestra vida prometiéndonos que podríamos conectar fácilmente con todos. En el fondo, la promesa implícita que nos enganchó es que ya no volveríamos a estar solos. Prometía borrar de un plumazo el fantasma de la soledad indeseada que azota unos tiempos modernos marcados por la individualización.
Faceboook
Sin embargo, las redes sociales traían algunos "efectos adversos" de los que nadie nos advirtió. De ello se dio cuenta Eric Vanman, profesor de Psicología de la Universidad de Queensland. Este psicólogo reconoce que ha sido usuario de Facebook durante 10 años pero que a medida que aumentaba su número de amigos online, comenzaba a sentirse más agobiado por la presión social.

Question

El experimento mental de los zombies filosóficos: ¿Se puede explicar la consciencia humana a partir de teorías materialistas?

Los zombies filosóficos son un experimento mental realizado por el filósofo australiano David Chalmers para cuestionar las explicaciones materialistas sobre el funcionamiento y la complejidad de la conciencia.

Mediante este experimento, Chalmers sostiene que no es posible comprender la conciencia por medio de las propiedades físicas del cerebro, lo que puede argumentarse si imaginamos un mundo igual al nuestro, pero habitado por zombies.

conciencia puzzle
© Desconocido

Comentario: Para conocer más acerca de otras ideas que comparten el hecho de que la ciencia materialista no es adecuada para explicar completamente lo que conocemos como "consciencia", recomendamos leer:


Gift 2

Ser generosos nos hace más felices

Una investigación reciente de la Universidad de Zúrich muestra que la generosidad hace que la gente sea más feliz, incluso si solo somos un poco generosos. Sin embargo, las personas que actúan únicamente por interés propio son menos felices.
Generosidad
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Y es que este estudio ha comprobado que ser generosos provoca un cambio en nuestros cerebros que nos hace más felices. Los resultados proporcionan una idea de la interacción entre el altruismo y la felicidad.

Cell Phone

Tener tu smartphone cerca te hace menos inteligente, literalmente

Si siempre tienes el móvil a mano y te resulta difícil despegarte de él, no estás solo/a en el mundo. Las encuestas revelan que interactuamos una media de 85 veces al día con el móvil, incluso a mitad de la noche cuando nos despertamos. El 91% de las personas reconoce que jamás sale de casa sin su móvil y el 46% afirma que no podría vivir sin su smartphone.

Sin embargo, un grupo de investigadores de la Universidad de Texas tiene una mala noticia para todas esas personas: el mero hecho de tener cerca su smartphone afecta su inteligencia.

smartphone adición
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Comentario: Puede leer también:


Butterfly

Nudos emocionales que producen dolor, ¿cómo desatarlos?

Los nudos emocionales nos quitan la energía, la libertad, la capacidad de crecimiento. Son bloqueos conformados por decepciones, por heridas, por vacíos, por seguir apegados a relaciones dolorosas y ciclos aún no cerrados. Así, liberarnos de estas madejas mentales requiere de una artesanía psicológica muy precisa con la cual permitirnos avanzar sin dolor, sin miedo.

mujer pájaros
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Con el tiempo, puede que uno mismo acabe dándose cuenta de que una parte de su bagaje existencial le ha causado mella. Algunos hechos no resueltos del pasado pueden haberse cristalizado en forma de nudos emocionales. Esta realidad suele ser común cuando, por ejemplo, hemos dejado atrás una relación afectiva compleja, una pérdida personal o incluso cuando habita en nosotros la herida de una infancia traumática.

La analogía de los nudos no puede ser más acertada. De algún modo, esos estados psicológicos ejercen una presión dolorosa en la mente, hostigan el corazón y nos quitan el aire aferrando a su vez la mirada al retrovisor del pasado. Nos dejan en un estado precario donde perdemos nuestra capacidad de aprovechar el presente, de seguir realizándonos como seres humanos.

Comentario: Puede leer también:


Nebula

¿El ser humano es la forma en la que una divinidad inconsciente alcanza conciencia de sí misma?

Una poderosa idea que atraviesa la metafísica occidental y que es expresada sobre todo en Hegel, Whitehead y Jung.
consciencia
La idea de que el universo es la forma dinámica en la que Dios o el espíritu universal se realiza a sí mismo, toma conciencia absoluta o integra y sintetiza en sí todas las partes es una de las ideas filosóficas más poderosas en la historia de la filosofía occidental, particularmente en la modernidad.

Si bien podemos encontrar ciertas similitudes en el pensamiento oriental, en muchos casos se asume que Dios tiene previamente conciencia absoluta y si bien el universo puede pensarse como un medio empleado por Dios para experimentarse a sí mismo en toda su diversidad y gloria -como su pasatiempo, su lila- se cree que durante todo este proceso Dios ya tiene completa realización, omnisciencia, libertad, independencia, etc. En otras palabras, precisamente porque es un juego no se está jugando nada (nada cambia realmente), y el destino no es distinto al origen.

Comentario: Como complemento a este artículo los invitamos a la lectura de: Orden a partir del caos (artículo de Laura Knight-Jadczyk)


Phoenix

Después de "la muerte de Dios" de Nietzsche: La enfermedad del hombre moderno en busca de su alma

"Dios ha muerto", dijo Nietzsche. "Los que eran dioses se han convertido en enfermedades", dijo Jung. Entre estos polos se debate la existencia del hombre moderno, que necesita sentido para vivir, ¿pero puede encontrarlo en él mismo solamente?

dios muerto revista time
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En 1882 Nietzsche escribió La gaya ciencia, el libro en el que anunciaba vigorosamente, como en una explosión de endemoniado júbilo, "la muerte de Dios". Ciertamente se trata de un punto de inflexión en la historia de la filosofía y al cual, en retrospectiva, podemos ver como un momento casi profético o al menos como una poderosa radiografía del alma (histórica) del hombre. El pasaje más enérgico, el cual merece citarse extensamente, es el siguiente:
¿No habéis oído hablar de aquel hombre frenético que justo antes de la claridad del mediodía encendió una lámpara, corrió al mercado y no dejaba de gritar: «¡Busco a Dios, busco a Dios!»? -Allí estaban congregados muchos de los que precisamente no creían en Dios, provocando una gran carcajada. «¿Acaso se ha perdido?», dijo uno. «¿Se ha extraviado como un niño?», dijo otro. «¿O es que se ha escondido? ¿Nos tiene miedo? ¿Se ha hecho a la mar en un barco? ¿Ha emigrado?»-así chillaban y reían sin orden alguno.

El hombre frenético saltó en medio de ellos, atravesándolos con la mirada. «¿Adónde ha ido Dios?», gritó, «¡yo os lo voy a decir! ¿Nosotros lo hemos matado -vosotros y yo! ¡todos nosotros somos sus asesinos! ¿Pero cómo hemos hecho esto? ¿Cómo fuimos capaces de bebernos el mar hasta la última gota? ¿quién nos dio la esponja para borrar todo el horizonte? ¿qué hicimos cuando desencadenamos esta tierra de su sol? ¿Hacia dónde se mueve ahora? ¿Hacia dónde nos movemos nosotros? ¿Lejos de todos los soles? ¿No caemos continuamente? ¿Y hacia atrás, hacia los lados, hacia adelante, hacia todos los lados? ¿Hay aún arriba y abajo? ¿No vagamos como a través de una nada infinita? ¿No sentimos el alentar del espacio vacío? ¿No se ha vuelto todo más frío? ¿No llega continuamente la oscuridad y más oscuridad? ¿No tendrían que encenderse lámparas a mediodía? ¿No escuchamos aún nada del ruido de los sepultureros que entierran a Dios? ¿No olemos aún nada de la putrefacción divina? -También los dioses se descomponen. ¡Dios ha muerto! ¡Dios sigue muerto! ¡Y nosotros lo hemos matado! ¿Cómo nos consolaremos los asesinos de todos los asesinos? Lo más sagrado y lo más poderoso que hasta ahora poseía el mundo, sangra bajo nuestro cuchillos -¿quién nos enjuagará esta sangre? ¿Con qué agua lustral podremos limpiarnos? ¿Qué fiestas expiatorias, qué juegos sagrados tendremos que inventar? ¿No es la grandeza de este hecho demasiado grande para nosotros? ¿No hemos de convertirnos nosotros mismos en dioses, sólo para estar a su altura? ¡Nunca hubo un hecho más grande -todo aquel que nazca después de nosotros, pertenece a causa de este hecho a una historia superior que todas las historias existentes hasta ahora!» Aquí calló el hombre frenético y miró nuevamente a sus oyentes: también éstos callaban y lo miraban extrañados.

Finalmente, lanzó su lámpara al suelo, rompiéndose en pedazos y se apagó. «Llego demasiado pronto -dijo entonces-, mi tiempo todavía no ha llegado. Este enorme acontecimiento aún está en camino y deambula -aún no ha penetrado en los oídos de los hombres. El rayo y el trueno necesitan tiempo, la luz de las estrellas necesita tiempo, los hechos necesitan tiempo, aun después de que hayan ocurrido, para ser vistos y escuchados.» Esta acción les está todavía más lejana que los astros más lejanos -«¡y sin embargo, ellos mismos la han llevado a cabo!». -Se cuenta además que, ese mismo día, el hombre frenético irrumpió en diferentes iglesias y entonó su Requiem aeternam Deo [Descanso eterno para Dios]. Conducido fuera de ellas y conminado a hablar, sólo respondió una y otra vez: «¿Qué son, pues, estas iglesias sino las tumbas y sepulcros de Dios?»".

(La gaya ciencia, Tr. Germán Cano. Madrid: Gredos, 2011, p. 125)
La intención de este artículo no es preguntarnos sobre la existencia de Dios, sino sobre la idea o imagen de Dios y su importancia en la psique. Históricamente, el hombre vivió cobijado bajo la idea de Dios.

Comentario: Recomendamos leer los siguientes artículos donde se abordan algunas ideas similares con respecto a la búsqueda de sentido, propósito y la importancia de la mitología y las tradiciones en esa búsqueda: Y para conocer el trabajo de Jordan Peterson, puede leer los siguientes artículos:


Bell

Guerra límbica y "El interruptor de la Paranoia" de Martha Stout

911terror
© AP/Reuters
Los sucesos del 11/9 traumatizaron al público estadounidense. La administración Bush se aprovechó de ese miedo y en la actualidad el Gobierno de Obama lo sigue haciendo.
El nuevo libro de Martha Stout, El Interruptor de la Paranoia [NdE:The Paranoia Switch en inglés], es una adición bienvenida a la nueva y creciente ciencia de la ponerología: el estudio de las causas y la génesis del mal, tanto en el plano social como interpersonal. Stout utiliza sus años de experiencia como terapeuta del trauma para diagnosticar clínicamente la enfermedad de nuestra "cultura del terror", y aquellos que manipulan este trauma para sus propios intereses.

El interruptor de la paranoia

Los eventos traumáticos sobrecargan nuestro sistema límbico. La respuesta aumentada de nuestra amígdala, que registra "la importancia emocional" del evento, conduce a una disminución de la respuesta en el hipocampo, que por lo general da prioridad a la información y permite a los centros superiores del cerebro para crear recuerdos coherentes, sobre la base de su importancia emocional. Por lo tanto, los eventos traumáticos no son integrados por los centros cerebrales superiores como verdaderos recuerdos, sino que nos dejan con fragmentos no integrados de la memoria: imágenes y sensaciones aisladas. Estas memorias pueden entonces ser "activadas" por imágenes similares. De este modo, un coche que petardea puede desencadenar a un veterano de la guerra un estado de paranoia. Su "interruptor de paranoia" se ha encendido.