Traducido por el equipo de SOTT.net

La policía japonesa está investigando otro presunto ataque mortal de un oso, según informó el martes un funcionario local a la AFP, en un momento en que el número de muertes de este tipo sigue siendo inusualmente elevado.
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Los ataques de osos han ido en aumento en Japón en los últimos años, algo que los científicos atribuyen al aumento de la población de estos animales y a la disminución del número de habitantes en las zonas rurales.

El lunes, las autoridades de la prefectura de Aomori, en el norte del país, afirmaron que un hombre hallado muerto en una montaña podría haber sido atacado por un oso.

«La policía sigue investigando la causa» de la muerte del hombre, pero se encontraron marcas de mordeduras de oso en su cuerpo, según declaró el martes a la AFP un funcionario local, que no reveló su nombre, siguiendo la práctica habitual en Japón.

Los ataques mortales en los últimos tres meses se han quintuplicado en comparación con el año pasado, según datos del Gobierno.

Cinco personas han fallecido a causa de ataques de osos desde abril, según estadísticas independientes del Ministerio de Medio Ambiente.

Los datos del ministerio, disponibles públicamente y que se remontan al ejercicio fiscal que finalizó en marzo de 2018, muestran que este año es el primero en el que se han registrado más de dos muertes en el periodo comprendido entre abril y junio.

El año pasado, un número récord de 13 personas perdieron la vida a causa de los osos en Japón, y se ha producido un aumento en los encuentros con estos animales, que salen hambrientos de la hibernación.

Desde principios de año hasta marzo, los avistamientos de osos en todo el país superaron los 50 000, más del doble del récord anterior establecido dos años antes, según datos oficiales.

A principios de este mes, se desplegaron decenas de agentes de policía, cazadores y funcionarios municipales en la ciudad de Utsunomiya, al norte de Tokio, para capturar a un oso que vagó por las calles durante cuatro días, lo que obligó a cerrar masivamente los colegios.

En la región de Fukushima, este mes, un oso atacó a cuatro personas en dos fábricas y en una zona residencial, antes de escapar de los cazadores.