Traducido por el equipo de SOTT.net

Algunas zonas de Idaho parecían el Ártico durante el primer fin de semana completo del verano, cuando unas tormentas eléctricas torrenciales y el granizo inundaron las calles con trozos de hielo a la deriva, según unas impactantes imágenes difundidas en las redes sociales.
Torrential rain and hail created hoards of ice floats in the street.
© City of NampaLas lluvias torrenciales y el granizo provocaron la aparición de montones de trozos de hielo flotantes en la calle.
En una escena espectacular el sábado a las afueras de Boise, la capital del estado, un residente fue captado en unas imágenes de Instagram remando en un kayak de color verde brillante a través de las aguas de la crecida, cubiertas de hielo, que bajaban a toda velocidad por una carretera suburbana, mientras que un condado rural cercano a Nevada se veía azotado por la asombrosa cifra de 553 rayos.

«Era granizo pequeño, pero caía en cantidades ingentes», declaró Josh Smith, meteorólogo jefe del Servicio Meteorológico Nacional con sede en Boise, al Idaho Statesman.

Los coches aparcados a lo largo de las calles locales quedaron prácticamente engullidos por el agua que subía a causa de las implacables lluvias — con algunos vehículos sumergidos hasta las ventanillas — , mientras que los contenedores de basura flotaban por el río improvisado, según muestran las imágenes surrealistas.

Los daños generalizados causados por la tormenta en la región del Treasure Valley del «Estado de las Gemas» — una zona muy poblada que abarca partes de los condados de Ada y Canyon — también se vieron agravados por vientos que superaban los 80 kmh, según informó el Statesman.


En cuanto al granizo, «incluso algunos de nuestros empleados que se encontraban en el noroeste de Meridian dijeron que había varios cm de granizo pequeño en el suelo», afirmó Smith.

«Probablemente eso provocó algunos de los problemas de inundaciones en algunos de esos barrios, porque todo ese granizo se derritió rápidamente y los desagües no pudieron absorberlo, además de ls 40 mm de lluvia que recibimos», explicó Smith.

Los rayos tampoco dieron tregua durante toda la tormenta, y en la zona rural del condado de Owyhee — situado a unas 150 millas al sur de Boise, cerca de la frontera con Nevada — se registraron la asombrosa cifra de 553 impactos de rayos.

El condado de Ada registró 100 descargas en un solo día — la segunda cifra más alta jamás registrada en un solo día de junio desde el año 2000 — , según Smith y el Servicio Meteorológico Nacional.

Las autoridades del condado de Canyon declararon el estado de emergencia por catástrofe en todo el condado mientras los equipos se apresuraban a responder a los daños, y los empleados del Distrito de Carreteras del condado de Ada trabajaron toda la noche despejando las carreteras inundadas y haciendo frente a otros peligros, según informó el Statesman.

El Departamento de Policía de Boise compartió en Facebook imágenes de las carreteras, que parecían ríos, e instó a los conductores a actuar con «extrema precaución».

En el vecino condado de Payette, los deslizamientos de tierra provocados por las graves inundaciones causaron el viernes el cierre de numerosas autopistas y calles, según la oficina del sheriff.

No quedó claro de inmediato si hubo heridos.

Se preveía que las condiciones meteorológicas peligrosas continuaran durante el fin de semana, advirtieron los meteorólogos.

El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) emitió el sábado una alerta de tormenta invernal para algunas zonas del este de Idaho, donde se esperaba que las zonas situadas a más de 6.500 pies de altitud recibieran hasta 8 pulgadas de nieve.

«Prepárense para condiciones de frío y humedad en zonas rurales, con un mayor riesgo de hipotermia para quienes no vayan debidamente abrigados. La nieve húmeda puede derribar árboles y bloquear el acceso a las carreteras forestales», advertía el aviso, según el East Idaho News.