
Los ministros israelíes acusaron a Kerry "de apoyar los esfuerzos de antisemitas para imponer sanciones a Israel".
"Los riesgos son muy altos para Israel. La gente habla de un boicot que se intensificará en el caso de fracaso en las conversaciones de paz. ¿Quieren un fracaso que luego puede devenir en una respuesta por parte de los palestinos decepcionados y la comunidad árabe?", había declarado el Secretario de Estado norteamericano, lo que provocó la ira de varios funcionarios de la coalición gubernamental.
Yuval Steinitz, ministro de Inteligencia y Asuntos Estratégicos y un estrecho aliado del premier Binyamin Netanyahu, dijo que las declaraciones de Kerry "son hirientes, injustas e intolerables"
"Israel no puede esperar a negociar con una pistola en la cabeza cuando hablamos de los asuntos que son más importantes para nuestros intereses nacionales", aseguró Steinitz.
Asimismo, Naftali Bennett, ministro de Economía y líder del partido Habait Hayeudí expresó: "Esperamos que nuestros amigos en el mundo estén de nuestro lado contra los intentos de imponer un boicot antisemita en Israel y no para ser su portavoz".
Por su parte, Jen Psaki, portavoz del Departamento de Estado, afirmó que la única referencia de Kerry a un boicot era una descripción de las acciones emprendidas por otras naciones, a lo que siempre él se ha opuesto".
El Secretario de Estado norteamericano, quien es el mediador en las negociaciones entre Israel y los palestinos que se retomaron en julio de 2013 tras tres años de interrupciones, está teniendo dificultades para acercar a ambos bandos y lograr el tan buscado acuerdo de paz, pese a sus múltiples viajes a Medio Oriente en los últimos meses.



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