Traducido por el equipo de SOTT.net
mmmmm
El 22 de junio, la estación del Polo Sur registró una temperatura mínima gélida de -71,3 °C (-96,3 °F). Con ello, ya son ocho los días de este mes en los que la temperatura mínima ha sido inferior a -70 °C (-94 °F).

Desde hace varias semanas, una masa de aire gélida, más fría de lo habitual, se ha instalado sobre la Antártida, con temperaturas en algunas zonas del continente más de 20 °C por debajo de la media a largo plazo.

La mayor parte del frío ha permanecido confinado sobre la capa de hielo.

Sin embargo, en los últimos días, algunas masas de ese aire frío se han extendido hacia el norte, llegando a Sudamérica.

Santa Catarina (Brasil) ha dado la bienvenida al invierno con fuertes heladas y temperaturas bajo cero. En Bom Jardim da Serra se registraron -7,3 °C (18,9 °F), la temperatura más baja del estado en lo que va de año. En Urubici se registraron -3,8 °C (25,1 °F), mientras que en Urupema se alcanzaron los -5,2 °C (22,6 °F).

El centro de Chile se enfrenta esta semana a mínimas de -4 °C (24,8 °F). En Argentina, el servicio meteorológico nacional ha emitido alertas de frío para zonas de Neuquén, Mendoza, San Luis, Córdoba, San Juan, La Rioja, Catamarca, Tucumán y Jujuy.

Esta masa de aire frío del sur ha sido persistente, profunda y lo suficientemente fuerte como para extenderse hasta Sudamérica (y Australia y Nueva Zelanda). Provocará un mes de junio anómalamente frío en toda la Antártida. Pero a los alarmistas climáticos no les importará eso.

Estos alarmistas se han distraído demasiado con un atisbo de calor veraniego en Europa occidental. Tampoco sabrán nada del Ártico, donde se están registrando temperaturas mínimas récord para el mes de junio. Tampoco sabrán que el calor de Europa occidental no es «calentamiento global». Solo el 1,2 % del planeta estaba más caliente que el lugar más caluroso de Francia el lunes (mapa más abajo). Eso no es calentamiento global, claramente, sino una Francia inusualmente calurosa.
mmmmmmmmm