(España) - El ex líder de las Juventudes Socialistas de Elche, Alejandro Díaz, no sólo visionaba y distribuía imágenes de adultos manteniendo sexo explícito con recién nacidos sino que, según la investigación, también almacenaba imágenes de torturas a bebés.

El ex líder de las Juventudes Socialistas de Elche, Alejandro Díaz
Y ahí era donde, según las conversaciones que mantenía con un interlocutor a las que ha tenido acceso EL MUNDO, encontraba placer. «Los imagino gritando y llorando mientras los violo. Un bebé recién nacido clavado», le dijo a una de las personas con las que compartía el material que le ha llevado a la cárcel.

Ese diálogo junto con otros muchos imposibles de reproducir por su dureza forman parte de unas diligencias que han revelado que Díaz presuntamente se recreaba con fotografías en las que los bebés eran maltratados a unos niveles difíciles de comprender. El peor caso de pedofilia que la Policía ha visto hasta ahora -frase textual de un agente que lleva más de 25 años dedicado a perseguir la pornografía infantil con la que coincide la mayoría de compañeros- incorpora de esta manera tintes más escabrosos si cabe.

Las conversaciones son demoledoras, casi tanto como las imágenes que los investigadores, por momentos, han sido incapaces de ver. Han llorado, no lo niegan, y han tenido que visionarlas haciendo un esfuerzo que en nada puede compararse con el que realizan habitualmente porque la crudeza ha sido máxima.

Cuando la persona con la que Alejandro Díaz intercambiaba opiniones le preguntó sobre qué sentía -Díaz supuestamente le acababa de contar un abuso a una niña de dos años de su círculo íntimo- al haberse excedido con la pequeña él responde: «Control. Placer. Que su vida está en tus manos. Que con sólo apretarle el cuello su vida se acabó» y acto seguido le cuenta una escena sexual que presuntamente ha tenido con la niña.

Su amigo le replica: «¿Lo has podido hacer, cabrón?». Y él le dice: «Ojalá». Este supuesto abuso es el que la Policía investiga y por el que la juez le preguntó cuando le tomó declaración -aunque la magistrada a través del TSJCV sigue manteniendo que sólo está imputado por por almacenar y distribuir a través de internet material pornográfico con contenido pedófilo-. Sin embargo, Díaz no lo reconoció, como tampoco admitió que le gustaran las fotografías pornográficas que la Policía ha encontrado en su ordenador.

Echó balones fuera y justificó la posesión de las fotos y los vídeos aludiendo a que eso era lo que les gustaba a sus parejas. «Tenía las imágenes para excitar a las personas con las que tenía relaciones (sexuales)». Y añadió: «Esas imágenes me dan asco. Son repugnantes». Además, también aseguró que sólo las visionaba y que en ningún caso las distribuía. Se investiga otro posible abuso a un niño de seis años después de que Díaz se jactara de haberlo consumado en otra de las conversaciones. La instrucción continúa y el joven permanece imputado por un delito de corrupción de menores. La operación la han desarrollado agentes de la Comisaría General de Policía Judicial de Madrid y del Equipo de Delitos Tecnológicos de Alicante