
Un exagente de la Inteligencia estadounidense, que habló en condición de anonimato, detalló que la operación, la llevaron a cabo dos equipos compuestos por 15 hombres en total, que llegaron y salieron de Turquía en dos aviones privados en diferentes ocasiones.
La nueva revelación, hecha por funcionarios estadounidenses familiarizados con el caso, supone, según la fuente, "otra evidencia" de la implicación de los Al Saud en la desaparición del columnista de The Washington Post luego de entrar a la sede consular saudí en Estambul (Turquía) el pasado 2 de octubre.
Aunque Riad asegura que el periodista abandonó ese mismo día sus instalaciones, las autoridades turcas insisten en que no hay pruebas de que Jashoggi saliera de la misión diplomática saudí.
El diario estadounidense añade que, varios amigos de Jashoggi, por su parte, han afirmado que durante los últimos cuatro meses, altos cargos saudíes, cercanos a la monarquía, habían llamado al periodista para ofrecerle "protección" e incluso "un puesto de alto nivel" en el Gobierno, si aceptaba volver a Arabia Saudí.
Jashoggi, un férreo crítico de las políticas de los Al Saud, no obstante, se mostraba "escéptico" de las ofertas. El periodista, según reseña The Washington Post, había indicado a uno de sus amigos que "el Gobierno saudí nunca cumpliría con sus promesas de no dañarlo".
"Decía: ¿está bromeando? Yo no tengo confianza en ellos", recordó Jaled Safuri, un activista árabe-estadounidense, las palabras de Jashoggi en una charla en mayo pasado, después de que el periodista recibiera una llamada telefónica de Saud al-Qahtani, un asesor de la monarquía.
El periodista es un exasesor del Gobierno saudí que se autoexilió el año pasado en Estados Unidos para evitar su posible detención, dadas sus críticas a la política adoptada por los Al Saud, en particular a la agresión militar saudí a Yemen.



Comentario: Varios senadores estadounidenses también se han manifestado al respecto: También el Reino Unido se ha unido a la causa: Es interesante notar que esos "valores compartidos" no parecían importar en todas las demás atrocidades del régimen saudí, donde desde hace mucho tiempo se persigue a los disidentes y el castigo muchas veces es la condena de muerte. Eso por no mencionar las atrocidades en Yemen y las numerosas condenas de muerte por delitos menores. ¿Acaso sí compartían valores entonces?
Eso nos dice mucho acerca de cuáles son los "valores" de las autoridades británicas. Pero, además, nos dice que es probable que esta "preocupación" no pase de ser una farsa en función de algo más importante tras las bambalinas.
Vea: ¿Indica el posible asesinato de un periodista saudí en Turquía la inminente escisión entre EEUU y Arabia Saudita?